Otro pérfil de un político en El Nuevo Día:

Ángel Cintrón: un general de mil combates

Su activismo desde el año 1979, lo ha convertido en un experto en las luchas internas de la Palma.

Angel Cintrón regresó a la vida política a petición de Luis Fortuño, quien luego lo nombró como director de su campaña. J. Ismael Fernández Reyes
Por Frances Rosario / end.frosario1@elnuevodia.com

La participación de Ángel Cintrón como actor durante todo un año en la exitosa sátira musical “Puerto Rico Fuá” es una de las hojas más guardadas del libro de la vida del presidente de la campaña de Luis Fortuño.

“No era Braulio Castillo, pero actuaba y participaba”, comentó el ex representante Edwin Mundo, quien fue varias veces a Nuestro Teatro para ver actuar a Cintrón, hoy un veterano de la política partidista.

La fase histriónica de Cintrón con la obra del teatrero Carlos Ferrari lo ayudó a dejar a un lado la timidez y a destacarse desde los 18 años en la política activa, comentó el propio ex actor a El Nuevo Día.

Datos biográficos

Cargos electivos
ex representante por acumulación y ex asambleísta del municipio de San Juan

Cargos políticos
ex secretario del PNP, ex presidente de la Juventud

Educación
Posee un juris doctor de la Universidad Interamericana de Puerto Rico y un bachillerato en Ciencias Sociales con concentración en Economía y Ciencias Políticas de la Universidad de Puerto Rico.

Nacimiento
29 de agosto de 1961

Cónyuge
Ana Carmen Alemañy

Hijos
Angel Eduardo, Angel David y
Carmen Emilia

Pasatiempos
escuchar música, ir a la playa y jugar tennis.

Su trayectoria política comenzó en 1979 en la organización Juventud Progresista. En 1984 ya era asambleísta municipal y en 1988 representante por acumulación.

El activismo político ha enseñado a este hombre de 46 años lo duro que son las pugnas dentro de su Partido Nuevo Progresista (PNP). Como presidente de la Juventud Progresista (1986-1991) estuvo muy activo en el proceso que culminó con la salida del ex gobernador Carlos Romero Barceló de la dirección de la colectividad para dar paso al nuevo liderato de Pedro Rosselló.

En su travesía política, Cintrón también ha conocido de primera mano la presión mediática.

Aunque en menor grado, todavía se le recuerda como “Kid Cajita”, apodo con que lo bautizó el humorista Silverio Pérez. Fueron pocos los que no vieron aquel programa televisivo de Luis Francisco Ojeda en el que el entonces representante no pudo encontrar en la cajita que llevó al programa, los documentos que habrían evidenciado sus denuncias contra el entonces gobernador Rafael Hernández Colón.

Más fuerte fue la controversia del 2002, tras 13 años y medio como legislador. El entonces secretario de la Cámara, Néstor Duprey, le radicó una querella ética por estudiar derecho en un horario que confligía con la labor legislativa y por ser Secretario del PNP. Cintrón fue sancionado con una censura y una suspensión de 11 días sin sueldo, tres meses antes de su renuncia.

“Fue buen legislador”, afirmó, sin embargo, Duprey, al recordar el caso ético de Cintrón, quien fue portavoz de la mayoría del PNP en la Cámara de Representantes bajo la presidencia de Edison Misla Aldarondo.

La hoja de servicio de Cintrón García de 1993 a 2002 incluye 917 proyectos de ley y resoluciones radicados, según el registro electrónico de medidas legislativas. “Le serví bien al País. Ocupé un espacio en la Legislatura en un momento productivo que fue útil”, expresó Cintrón.

Comentó que no renunció como representante por los ataques del Partido Popular Democrático por ser secretario del PNP, legislador y estudiante de derecho.

“Creo firmemente en el pase del batón… Entendí que el proceso (legislativo) había cambiado dramáticamente. En la minoría era muy poco lo que podía hacer. Entendí que me debía mover, retirarme y dedicarme a hacer vida privada”, señaló. Indicó que todo este proceso aconteció en momentos en que nació su hija Carmen Emilia.

Amante de la playa y de escuchar música, el ex legislador regresó a la vida política por petición de su amigo Fortuño. Pero en su futuro no está aspirar a algún cargo político.

Dijo que aceptó ser el director de la campaña del precandidato a la gobernación porque “hay cierto sentido de responsabilidad en el que no podemos mirar para otro lado”. Pero añora su vida privada y su labor de abogado en el bufete que formó junto a la ex secretaria de Corrección, Zoé Laboy.

“Es una persona que goza de gran respeto por al extraordinaria experiencia política que posee. Conoce la política tanto a nivel alto como en la calle… A una edad relativamente temprana tiene una gama de experiencia en todos los niveles de la política”, resumió el presidente del Senado, Kenneth McClintock.