Preocupa a José Serrano la ‘persecución’
José A. Delgado
WASHINGTON - El congresista demócrata, José Serrano, telefoneó al jefe del Negociado Federal de Investigaciones (FBI), Robert Mueller, para dejarle saber el malestar que ha dejado en la comunidad boricua neoyorquina la citación ante un gran jurado federal de tres jóvenes independentistas.

“Le dije que nos parece un reinicio del hostigamiento en contra de independentistas”, manifestó ayer Serrano, quien como miembro del Comité de Asignaciones estuvo hasta hace poco encargado, en el lado demócrata, de supervisar el presupuesto del FBI. Muller alegó no conocer el caso.

“No puedo entender en qué esos muchachos pueden ayudar a la guerra en contra del terrorismo. Me preocupa que se repita la persecución de antes y se arruinen reputaciones. Esos muchachos (específicamente Frontera y Torres) lo más que han hecho es estar involucrados en la lucha en contra de las maniobras militares en Vieques, como estuvimos todos”, expresó Serrano, quien habló con Mueller el martes.

No hay que estar de acuerdo con los ideales del otro para defender su derecho profesarlo. En Puerto Rico, dónde los niveles de fanatismo suelen rayar en lo ridículo, los contrincantes políticos celebran cada desgracia, justa o injusta, de sus adversarios, sin preocuparle sus derechos como ciudadanos o seres humanos. Sé de gente que hasta celebra cuando la Policía le cae a macanazos a tal o cual grupo ideológico.

Independientemente de los méritos de la denuncia de este caso en específico, se requiere suficiente madurez política para, como Serrano (estadista) velar y preocuparse por los derechos de los partidarios de un ideal completamente contrario al suyo.