Luego de un arranque de ensueño, la popularidad del nuevo partido Puertorriqueños Por Puerto Rico (PPR) posiblemente está en el punto más bajo de su historia. Todo por una controversia por el manejo que han estado haciendo con el fondo electoral al que tuvieron derecho una vez inscritos. Lo que fue la preocupación más grande del ahora inoperante Partido Acción Civil (PAC), presidido por el hoy comisionado electoral del PPR, Nelson Rosario, se ha convertido en una realidad para el partido naranja: se les acusa, y con bastante convicción, de haber hecho todos sus esfuerzos para beneficiarse del fondo electoral.

Recuerdo que el PAC, bajo la dirección de Rosario, declaró públicamente que renunciaría al uso del fondo electoral, como una prueba de que su compromiso era con el servicio público y no con el dinero. Rogelio Figueroa, por su parte, dijo que el PPR no estaba para “hacer sacrificios ejemplares” y que exigiría un trato igualitario con los otros partidos. Más tarde, Rosario admitió que el PAC había caído en “una trampa” al renunciar al fondo por temor a las críticas.

Pero esa atención a la proyección pública parece que ha quedado atrás, junto con la atención que le daban a la preocupación de las personas de que fueran un grupo de piratas en busca del botín electoral. El joven partido nuevo ahora desembolsa sus fondos por servicios profesionales nada menos que a Nelson Rosario y Carlos Alberto de Jesús, su candidato de comisionado residente. Y por si fuera poco, la renta de se la pagan a una de las empresas de Rogelio Figueroa. ¿Cuál es su contestación? Primero que es legal, y segundo que es más eficiente por que ellos cobran barato. Respuestas de abogados y empresarios. Respuestas muy validas si se le estuviera rindiendo cuenta a un tribunal, o a una junta de directores corporativa, pero totalmente desenfocadas en la política.

El tiempo dirá si el coquí naranja será capaz de revertir esta pésima proyección.