¿Es inmoral la prostitución? Pues…
Aprovecho el escándalo del ahora ex gobernador de Nueva York, Eliot Spitzer, con la prostituta Ashley Alexandra Dupre, para lanzar por aquí una pregunta que estamos discutiendo en un seminario de ética mediática: ¿por qué la prostitución se considera inmoral? O para ir más allá, ¿es, realmente, la prostitución inmoral?
Abajo pongo seis de las razones que usualmente se ofrecen para condenar ésta práctica, y mi contestación a ellas, porque sí, adelanto que ninguna me convence. Pueden poner en los comentarios sus propias razones para considerar la prostitución inmoral, si es que piensan de ésta forma. Le agradecería que sus razones no fueran religiosas, no porque no sean válidas estas razones, sino porque tiene muy poco poder de convencimiento decir que tal cosa es así “porque la Biblia lo dice” cuando tu receptor puede que no comparta tu mismo dogma religioso. Por lo tanto, pido respuestas basadas en una ética secular.
Es inmoral porque se trata de la comercialización de una persona. Uno puede vender una cosa, pero nadie debe vender su cuerpo, porque el ser humano no es una mercancía ni debe ser tratada cómo tal.
Pero, ¿a qué nos referimos específicamente con “vender”? Porque una venta es cuando una “cosa” cambia de propietario por medio de algún tipo de intercambio ( “Traspasar a alguien por el precio convenido la propiedad de lo que uno posee”, dice la Real Academia Española) , pero ese no es el caso de la prostitución. La prostituta o el prostituto conserva su cuerpo, y por lo tanto, no está haciendo tal cosa como “venderlo” porque ninguno de sus clientes puede reclamar derechos de propiedad por haberse acostado con ella o él (a menos, claro está, que se combine la cuestión con esclavitud y otros tipos de tratos, pero ya eso es otro tema, no es prostitución per sé).
Una amiga me contestó esta semana que no era una venta como tal, pero sí un “arrendamiento”, y por lo tanto como quiera era inmoral. Pero suponiendo de que, efectivamente, se está “arrendando” un cuerpo, y, por lo tanto, comercializándolo, ¿deberíamos usar el mismo criterio para juzgar de igual forma a las y los modelos, las actrices y los actores, los masajistas, y toda aquella persona que utilice su cuerpo para dar un servicio a cambio de dinero? ¿Acaso la definición clásica de obrero no es aquella persona que vende su “fuerza de trabajo”, fuerza que presisamente produce con su cuerpo (no hay de otra)? Si partimos de estos mismos supuestos, cualquier tipo de trabajo físico sería una venta, o “arrendamiento”, de nuestro cuerpo; todos seriamos prostitutos y prostitutas.
Es inmoral porque el sexo debe ser algo más que una transacción. Uno debe hacerlo mediante un deseo genuino de estar con una persona, no por simplemente ganar dinero.
Eso está bueno como creencia personal, pero no es una razón como tal. No hay ninguna base para justificar el “debe ser algo que…” o el “uno debe hacerlo mediante…”. Esto es simplemente una opinión basada en gustos personales, pero no hay nada que lo respalde, y más si tomamos en cuenta que los gustos ni son universales ni se deben tratar de universalizar.
Es inmoral porque ninguna persona debe estar forzada a tener sexo por necesidad, y en la prostitución la parte más poderosa se aprovecha de la más débil para obligarla a trabajar en ese tipo “servicio”. Esto es un abuso y un aprovechamiento repugnante de la necesidad del prójimo.
De acuerdo, pero podríamos decir lo mismo para cualquier tipo de trabajo. Podríamos decir que quién limpia inodoros lo hace por necesidad, y que su jefe se aprovecha de su condición para ponerlo a hacer esa tarea que, de otra manera, jamás haría. Y después de todo, ¿la inmensa mayoría de los trabajos no son así? ¿Son muchas las personas que trabajan por amor a su trabajo, y no por la necesidad de ganarse la vida? No lo creo.
Es inmoral porque un estilo de vida promiscuo puede ser un foco para la transmisión y propagación de enfermedades sexuales.
Muy cierto, es un sector que no está regulado. ¿Pero esto se debe a la prostitución en sí o al hecho de que sea ilegal? Porque si fuera legal podría regularse, y exigir exámenes médicos rutinarios, exigir protección, exigir sanidad, etc. Si hoy faltan estos remedios, no es por otra cosa que la ilegalidad de este negocio.
Además, con ese argumento tendriamos que ilegalizar otras actividades que podrian considerarse promiscuas, como, por ejemplo, toda actividad sexual entre solteros no comprometidos. Habría que cerrar de igual forma los pubs y las discotecas, pues son potenciales centros de actividad promiscua.
Hay que tener mucho cuidado con las premisas que utilizamos, porque estas pueden explotar por muchos lados.
Es inmoral porque es un trabajo indigno.
Pues eso depende de la persona. El semestre pasado leí un artículo etnográfico sobre un grupo de prostitutas en Inglaterra, y ellas no solo decían estar orgullosas de su trabajo, sino que se veian a si mismas como jóvenes empresarias, como individuos productivos e independientes. En cambio, conosco muchas personas que bien considerarían tareas de trabajadores humildes como “indignantes” para alguien de su categoría (categoría comemierdística). Por lo que ésto depende (¡relativismo! ¡relativismo!) mucho de la persona.
Es inmoral porque es una forma de esclavitud
Esto es una generalización que, aunque posiblemente esté basado en la norma, no prueba la universalidad del enlace entre la prostitución y la esclavitud. Es muy cierto el hecho de que alrededor del mundo se suele abusar de la mujer inmigrante y sin derechos para someterla a un régimen laboral que definitivamente podemos llamar como esclavista. Pero no hay ninguna razón para creer que el concepto “prostitución” y el concepto “esclavitud” son universal e irremediablemente inseparables. Existen prostitutas que trabajan por su cuenta, sin jefes, sin corporaciones y sin intermediarios. Existen prostitutas que están en dicha actividad por pura voluntad. Existen prostitutas que no ven su trabajo como un remedio desesperado e indigno, sino como un negocio legítimo como cualquier otro.
Podriamos trazar una analogía con el ejemplo de la industria de la construcción y la esclavitud. Desde hace algunos milenios (o quizás más), unas cuantas civilizaciones usaron mano de obra esclava para construir sus grandes obras (como las piramides egipcias) , pero el hecho que hoy estas actividades se hagan con trabajadores libres prueba que los conceptos de construcción y esclavitud, aunque solian combinarse, no eran inseparables. Lo mismo me parece que sucede con la prostitución y la esclavitud.
A ver, ¿qué me dicen ustedes?
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Eugenio:
He encontrado unos articulos interesantes que intentan contestar tu pregunta:
http://www.theroot.com/id/45224
http://www.slate.com/id/2186243/
Comment by Bohemia — March 14, 2008 @ 5:20 am
Muchas gracias Bohemia, voy a leerlos ahora.
Comment by Eugenio Martínez Rodríguez — March 14, 2008 @ 5:24 am
Hace varios años atrás conocí a una señora que se dedicaba a la prostitución. En ese momento cuando hablaba con ella me dijo que tenía un hijo que estaba estudiando en un colegio y que ella trabajaba para él. Desde ese momento mi percepción acerca de estas mujeres cambió. Muchas recurren a ese “oficio” para poder mantener sus vicios y otras para ganarse el pan porque es fácil. Algo si aprendí, la vida de una prostituta no es una vida alegre. Muchas llevan dobles vidas para poder vivir tranquilas en los lugares donde tienen sus residencias. Conozco un caso de una que tiene un apartamento de lujo en el Condado y allí donde vive nadie sabe que se dedica a la prostitución.
Comment by Prometeo — March 14, 2008 @ 1:11 pm
Interesante el tratamiento que das al tema. En esencia nos lleva a un problema profundo sobre el significado otorgado a las palabras. De manera sencilla las palabras son “signos simbólicos, valga la ¨redundancia¨. Pero el símbolo es creado culturalmente. La palabra prostitución carga una simbología milenaria difícil de desligar de valoraciones morales. Por la vía fácil es usual catalogarla de una faena inmoral. En los argumentos que enumeras hay ciertamente algunos elementos que abonan a que se mire esa profesión como inmoral, pero la rotulación de inmoral obvia muchas veces razones más complejas. Razones que usualmente se pasan por alto y liberan del etiquetado de inmoral a quienes efectivamente violan los principio éticos básicos. ¿No es el inmoral quien obliga a otra persona mediante amenazas o intimidación a realizar un faena que repudia? (Quizás cabe recordar, que muchas otras profesiones consideradas honorables son manchadas por practicantes inmorales, y eso no hace a la profesión por si misma inmoral) Tomemos por ejemplo el caso de los sacerdotes pederastas, los políticos corruptos, etc. Lo que si creo es que es permanentemente necesario revalora conductas humanas que cargan la etiqueta de inmoral. Cabe considerar este asunto más allá de la trillada frase de los biblicistas de odiar el pecado y amar al pecador. Ah, y sobre todo dejar de pensar que todas las inmoralidades del mundo tiene que ver con sexo. Esas desgraciadamente son las que realzan los grupos moralistas y religiosos (en ese equipo juegan los favorecedores de la resolución 99 con su paquete de hipocresías) Pero búsquelos, condenan el “pecado sexual” pero avalan el donativo o diezmo con dinero de oscura procedencia, callan ante el fraude en la otorgación de permisos, la explotación comercial, la usura bancaria, la manipulación despiadada de feligreses y los cientos de casos de violación de derechos y de la dignidad humana que ocurren diariamente. Que catalogamos de inmoral: ¿tener sexo fuera del matrimonio o cobrar 33 por ciento de intereses por un préstamo personal?
Comment by Sergio — March 15, 2008 @ 5:18 pm
http://www.slate.com/id/2186552/
Tal vez Spitzer debió gastar más y hacer una película!
Comment by afreytes — March 15, 2008 @ 8:06 pm
Hola Prometeo
Wuao, qué historias. Gracias por contarlas, muy interesantes.
Hola Sergio
Tienes razón, las connotaciones históricas, sociales, culturales y religiosas que se van ganando los signos con el tiempo ejercen una influencia brutal en el pensamiento de los pueblos. Pero yo no creo en eso de estar cambiando a significantes nuevos para deshacerse de connotaciones negativas y rescatar el significado original, porque al final ésto siempre termina en un ciclo que se repite una y otra vez. Los eufemismos, por más benignos que parescan, al final terminan ofendiendo igual cuando se extiende su uso, porque aunque la connotación reside en el significante, el mito o la ideología está estrechamente ligado al significado, y la gente se da cuenta.
Toma por ejemplo las palabras “viejo” y “vieja”, sustituidas por supuestamente ser ofensivas por la palabra “anciano” y “anciana”. ¡Pues ya a la gente le ofende también que le llamen anciano! Ahora se habla de “persona mayor”, y con el tiempo también surgirán protestas.
En vez de caer en esos circulos linguísticos, yo prefiero rescatar el significante original y hacerle resistencia a las connotaciones.
Hola Aníbal
Ja,ja,ja..qué casualidad, ese mismo artículo lo estaba leyendo hoy y lo mismo pensé.
Comment by Eugenio Martínez Rodríguez — March 15, 2008 @ 8:23 pm
Cuando los cambio de significado son impuestos desde las intituciones oficiales ocurre eso que muy bien señalas. Pero cuando el es el pueblo, es decir los hablantes comunes y corrientes, el que le cambia el significado a una palabra, ahi si que no hay vuelta atrás. entonces es que los académicos tienes que añadirle un numerido a la entrada de la palabra en el diccionario.
Eso me recuerda que un cabrón en mis tiempo, no es lo mismo que un cabrón, en estos tiempos.
Comment by Sergio — March 17, 2008 @ 3:18 am
1) “…porque nadie debe vender su cuerpo…”
por que no se debe? quien dijo que no se puede? desde miles de anhos se practica la prostitucion…creo que no va a parar porque “no se debe”.
2) “Uno debe hacerlo mediante un deseo genuino de estar con una persona, no por simplemente ganar dinero”.
otra vez el vocablo “debe”. esta 2da razon es romantica pero muy ingenua. hay muchas maneras que las personas utilizan el sexo para ganar algo a cambio…y no necesariamente dinero. muy tipico, hasta en las parejas casadas.
3) “Es inmoral porque ninguna persona debe estar forzada a tener sexo por necesidad, y en la prostitución la parte más poderosa se aprovecha de la más débil para obligarla a trabajar en ese tipo “servicio”.
Guau, otra vez “debe”! estoy de acuerdo que no se ve bien que alguien sea forzado a prestar un servicio… pero la realidad es que un numero significtativo que practican la prostitucion lo hacen para ganarse un billete bueno y facil, y para ellos no es un trauma vender su sexualidad.
4) la transimision de enfermedades depende de la responsabilidad del individuo de usar proteccion o no.
5) la indignidad es cuestion de perscepcion. yo encuentro el estatus politico de puerto rico indigno pero hay mas de la mitad de la poblacion que piensa lo contrario.
6) yo creo que hay mas personas que trabajan de 8 a 5 que viven realmente en una esclavitud. atrapados en un trabajo hasta su vejez porque se endeudaron en este mundo consumerista. bajo este sistema si te enfermas seriamente puedes terminar con una deuda enorme, si quieres estudiar tienes que a veces coger un prestamo. y cada dia somos bombardeados por los medios para comprar, comprar y comprar. somos esclavos.
por mi parte, yo no recurriria a la prostitucion ni se lo reomendaria a nadie por razones de salud y porque soy muy cuidadoso donde meto mi boca. pero como dije anteriormente, a veces usamos el sexo para ganar otras cosas y no necesariamente tiene que ver con una muestra de amor, aun con nuestras parejas, especialmente con nuestras parejas.
me subscribi a tu blog, no me decepciones. ;0)
Comment by jose de pr — March 19, 2008 @ 10:35 am
1. Digamos que yo tengo un talento: escribo bien. Contrato mis servicios a una casa editorial porque yo sé puedo hacer algo que ellos necesitan. Ahora, sustituye “escribo” por “meto mano”, y “casa editorial” por “persona”. No le estoy dando a la editorial mi mano ni mis ojos ni mi mente; le estoy dando un servicio con ellos, un servicio que es renovable porque me quedo con lo que me permite seguírselos dando a ellos o a otros. Por ahí hay gente necesitada de sexo (y el sexo es una necesidad), y si la única forma en que lo pueden obtener o disfrutar más es pagándole a alguien, hay demanda legítima para la persona que se lo va a dar. La prostitución no es la venta de un producto, sino de un servicio, y para poder entender su finción y la lógica de “vender” el cuerpo, hay que tomarlo como un servicio.
2. De acuerdo; eso es personal. Además, en muchas sociedades, presentes y pasadas, el matrimonio es una forma de asegurar la seguridad económica y psicológica mediante un acuerdo en el que la moneda es el sexo (porque nadie se casa solo por amor, sino por la certeza de que podrás tener sexo ilimitado con la persona que amas, que es parte de…).
3. Mira, yo quería ser diseñadora gráfica y la vida me ha exigido que trabaje siempre con las letras, en vez. Uno se defiende con lo que sabe hacer. Y no digo que la situación es comparable, pero a lo que quiero llegar es a que uno ni siquiera considera una cosa si no está dispuesto a hacerlo.
4. De acuerdo; legalícenlo y habrá un gremio organizado. Ya está.
5. Hay quien lo hace a mucha honra. Al menos aportan a la economía. La dignidad es personal y su aplicación es solo a sí mismo. Aunque lo considero un trabajo productivo e importante, yo nunca freiría nuggets. Al que no le guste que no lo haga y ya.
6. Es esclavitud en otras circunstancias, que involucra secuestro y coerción. Y, como dijiste antes, son otros veinte pesos.
Comment by Isabel Batteria — April 2, 2008 @ 6:44 pm
Ah, no te dije, al final, si pensaba si es inmoral o no. Ja ja.
Comment by Isabel Batteria — April 2, 2008 @ 6:45 pm