Tinta Digital

July 31, 2007

Fortín San Jerónimo:
otra desobediencia civil contra lo ilegal

Filed under: — Eugenio Martínez Rodríguez @ 4:00 am

“Y los derechos se toman, no se piden
Se arrancan, no se mendigan”

José Martí

Una investigación del Senado colonial reveló este año que la Junta de Planificación, la Agencia de Reglamentos y Permisos (ARPE), y el Instituto de Cultura Puertorriqueña aprobaron y apoyaron la construcción del proyecto Paseo Caribe, el cual ha impedido el libre acceso y mantenimiento del fortín San Jerónimo, una joya arquitectónica que de nuestra colonialidad anterior con España.

El Senado estaba sorprendido. Los medios de comunicación indignados. El Instituto de Cultura apesumbrado. Las otras agencias de gobierno tartamudeando en sus declaraciones. Pero NADIE HACÍA NADA. Una vez más, tal y como pasó hace poco con las playas de Ocean Park y en Isla Verde, el gobierno de Puerto Rico se rinde ante las acciones de los económicamente poderosos. Y despues dicen que hay que dejar que el Estado se encargue .El neoliberalismo isleño es tal, que ni tan siquiera hay vergüenza para hacer cumplir la ley. Todo por no afectar la economía que prometen estos manganzones pseudo-desarrolladores (coño, ya me parezco a Ojeda).

Por fortuna, como pueden ver en el vídeo, el grupo ambientalista Amigos del Mar, liderados por el ser más cuerdo de la Isla, Tito Kayak, y apoyado por un grupo que se hace llamar Nación Taina, han paralizado la obra con un acto de desobediencia civil en las grúas que se estaban usando para construir Paseo Caribe. Otra vez ciudadanos comprometidos con el país tienen que hacer el trabajo del gobierno y hacer cumplir la ley.

Ps: Este vídeo lo que conseguí en el canal de You Tube del Dr. Nelson Pérez, activista cívico que encabezó el tumbe del portón en Ocean Park que impedía el acceso público a la playa. Por cierto, Nelson Pérez acaba de anunciar su candidatura a representante por acumulación por el nuevo partido Puertorriqueños Por Puerto Rico. En Tinta Digital, siguiendo el discurso positivista de siempre, mantendremos nuestros análisis neutrales y la objetividad periodística acostumbrada, pero aquí abajo le dejamos una imagen de Nelson Pérez para esten bien informados:

Nelson Pérez

July 30, 2007

Jugar con la banca

Filed under: — Eugenio Martínez Rodríguez @ 7:10 am

Una de las características de ciertos países del tercer mundo es que el capital humano, una vez se desarrolla, se fuga a países con mejores economías. El país invierte una parte importante de su presupuesto en el mejor recurso natural que puede desarrollar, su gente, pero no es igualmente efectivo en desarrollar una fuente de producción que compense y mantenga a ese recurso en su país, lo cual provoca que otras naciones se beneficien de lo mejor sin haber invertido un centavo en ello. Según estaba leyendo hace unos meses en Foreign Affairs, los países más pobres en África sufren esto con sus médicos y enfermeras que emigran a Inglaterra por mejores salarios una vez que el Estado paga por su educación. En el libro The World is Flat, el columnista de The New York Times, Thomas Friedman, narra de igual forma como a India se le fugaban para Estados Unidos su elite académica y productiva, principalmente ingenieros.

El país en esa situación se enfrenta a la nada agradable escena en la que gran parte de sus ciudadanos más productivos se van, y los menos competitivos se quedan. Aquí es cuando llega el enorme reto de hacer más con menos, precisamente con la población pobre, marginada y menos competitiva que todos menosprecian. Es el equivalente en baloncesto a perder todos tus estelares por faltas personales y tener que jugar con los jugadores de la banca que habían permanecido pasivos durante todo el torneo.

Puerto Rico ahora enfrenta el mismo reto de los países africanos, de India y muchos otros. Los profesionales se están yendo principalmente para el estado de la Florida, mientras los que se quedan, en gran parte son los sectores marginados que las elites empresariales y profesionales del país despachan con singular arrogancia con epítetos como vagos y mantenidos.

Pero hoy vi en juego de baloncesto donde un aguerrido equipo uruguayo le arrebató, contra todos los pronósticos, la medalla de bronce a Argentina en los Juegos Panamericanos. Y ganaron con la banca. Quedaban algunos de los iniciales pero la mayoría era de la banca.

Ya India hizo este milagro en el plano económico. Sin sus ingenieros estrellas, y con una población mucho menos educada que su competitiva diáspora, lograron aprovechar los nuevos adelantos en la transmisión de información para convertirse en una buena fuente de trabajos subcontratados (outsourcing).

En Puerto Rico, no sería la primera vez que los marginados cargan con el país. Cuenta José Luis González que, bajo el colonialismo español, hubo un tiempo en que las elites criollas adoptaron el lema “Dios me lleve al Perú”, y la Isla prácticamente se quedó con los negros y mulatos pobres nativos, los primeros puertorriqueños, según él. De ahí, desde abajo, surgieron figuras como José Campeche, un pintor de calidad internacional, y Miguel Enríquez, un corsario descendiente de esclavos que pasó a ser el hombre más poderoso política y económicamente de la Isla.

Los lamentos pesimistas nunca han logrado algo en ninguna parte del mundo. Es tiempo de darle paso a nuestra banca, de fomentar la autogestión, los emprendimientos nativos, el activismo cívico y comunitario, y la politización de sectores que permanecen pasivos . Las estrellas ausentes, a quienes siempre se les ha aplaudido y admirado por sus éxitos, podrían apoyar a los que pasen ahora al juego (como es el caso de Israel que tiene una buena fuente de colaboración y ayuda por parte de los judíos prósperos y exitosos del exterior que le sirven como capital social). El no poder pisar la cancha no es impedimento para influir en el partido, y más con los nuevos adelantos en la comunicación y una economía basada en conocimientos transmitibles.

Nuestra banca puede salvar el juego a mediano y largo plazo, pero primero hay que despertarla. Los dirigentes la han tenido mucho tiempo inactiva.

Artículos relacionados:
* El paternalismo y los conflictos entre las clases media y baja en Puerto Rico
* Interpretar la emigración puertorriqueña

July 29, 2007

La opinión ligera

Filed under: — Eugenio Martínez Rodríguez @ 7:39 am


Joe Pino interpretando su exito “Yo opino”

A mi dan mucha risa ciertos escritos que no ve por ahí. Hay personas que escriben como si su opinión fuera la cosa más lógica del mundo, como si fuera súper obvio lo que ellos están diciendo, como si fuera increíble que el resto de la humanidad no piense como ellos, y como si el mundo, indudablemente, sería un mejor planeta si los más importantes líderes mundiales tomaron un momento para leer las sabias opiniones que esta eminencia tiene que decir desde su butaca.

Están tan seguros de la inrefutabilidad de sus opiniones que ya hasta escriben como un editorial de periódico; simplemente se expresan y por la sola razón de ser opinión de ellos ya pasa a ser una verdad incuestionable.

Personalmente, acostumbro a consumir mucho contenido de opinión, en todas sus variantes (columnas, comentarios, análisis, editoriales, entradas de blogs, etc.). Sin embargo, según mi criterio, lo que distingue a una buena fuente de opiniones de una mala es algo que la sostenga, una base. Detesto la definición de opinión como sinónimo de “impresión” (“yo opino esto, pero ni me preguntes por qué, es solo una opinión”).

Quizás se deba procurar que una buena opinión tenga cualidades parecidas a las que se buscan en un buen ensayo, o sea, al menos una a tesis clara y una serie de argumentos, evidencia o contenido que de alguna manera respalde la tesis. No simplemente “opino esto” y ya, sino “opino esto, por esto, por esto y por esto” (Ah, y que los por esto’s no sean otras opiniones). Una opinión así sí vale la pena leerla por que el debate puede centrarse en la base del texto, las razones para sostener la opinión.

La opinión infundada no se puede refutar, no se puede debatir, no convence ni hace dudar…no hace nada útil. El productor de este tipo de opiniones a lo que puede aspirar es a tener un grupo de lectores que lo lean por que sus opiniones/impresiones son exactamente iguales a las de suyas (“Este hombre/mujer es un@ geni@” piensan ellos, “¡opina exactamente como yo! ¡Qué deleite!”).

Eso opino.

July 26, 2007

Parresía en la antigua Grecia, según Foucault III (comparación con la actualidad)

Filed under: — Eugenio Martínez Rodríguez @ 6:16 am

Nota: Esta es la tercera y última entrada de una serie. Debe leer antes Parresía en la antigua Grecia, según Foucault I, y Parresía en la antigua Grecia II, según Foucault II.

Si fuéramos a extrapolar el concepto a tiempos actuales, tendríamos a adaptarlo a las formas contemporáneas con las cuales los ciudadanos se relacionan con las autoridades. Por ejemplo, al ser nuestros espacios territoriales más grandes que las ciudades-estados (polis) de la antigua Grecia, para que la palabra de un sujeto pueda llegar a la autoridad usualmente hace falta una mediación que extraiga esa expresión particular desde las masas para llevarla al centro del poder oficial. Esta mediación, en muchas casos, es ejecutada por los medios de comunicación masiva, los cuales ignoran muchos tipos de mensajes y privilegian otros, según su línea editorial.

Los mensajes que los medios privilegien podrían ser, en algunos casos, los parresiastés contemporáneos que ejercen la expresión como una forma de ejercer un poder discursivo que le hace resistencia al poder de la oficialidad. Sin embargo, el medio de comunicación que concede el uso de la palabra, no es simplemente un medio, es decir, algo que está entre un emisor y un receptor. El medio, en nuestro contexto, al posibilitar o imposibilitar las oportunidades de lo contradiscursivo se hace parte de la autoridad en conjunto con las autoridades políticas y económicas. Por lo tanto, la relación entre los parresiastés contemporáneos y los medios de comunicación, es la relación entre un sujeto y el soberano (No es casualidad que voces como las de Ignacio Ramonet constantemente están hablando de un quinto poder que le sirva de contrapeso a los medios. Lo que pide es el clásico balance de poderes).

Según ocurría en la antigüedad, hoy los medios (nuestros soberanos) tienen poder pero no tienen la verdad. Esta verdad tienen que cazarla día a día en la calle. El ciudadano común, consumidor de información del medio, no tiene poder por que no tiene acceso a llevar su expresión a donde puede ser relevante, o sea, a donde pueda influir en el discurso que conforma el saber/poder oficial. Pero el ciudadano sí tiene la verdad de la calle, o mejor dicho, una parte muy particular de ella, por que la vive. Idealmente, solo faltaría que el medio fuera al ciudadano para que, mediante la parresía, se balancee la situación y el medio tenga verdad y el ciudadano poder. Pero hay un problema. Las audiencias de los medios son muchísimo más grandes que las ciudades estados, y por lo tanto, como ya se mencionó, los ciudadanos solo tienen una parte muy particular de la verdad, la que está próxima a su experiencia. Ahí es que entra la línea editorial del medio para decidir que porciones de la verdad rescatar de los ciudadanos, y a cuales de ellos darle poder.

Sin embargo, no hay una razón para pensar que dentro de esta selección de parresiatés, los medios escogerán y potenciarán a los ciudadanos cuya visión esté más acorde con lo que es su propio discurso institucional, debido a que estos no solo buscan la verdad, sino también proteger sus intereses económicos ( “Esto es un negocio”, suelen decir muchos gerentes de medios).

En otras palabras, los parresiatés modernos, a quienes se les concede poder, son los que están más o menos de acuerdo con el discurso del propio poder. En este sentido, la franqueza del parresiastés existe, pero contrario a lo que ocurría en la antigüedad que relata Foucault, se ve seriamente limitada por un sistema que se alimenta a si mismo con adulaciones. Esto explica, en parte, por que con solo ver la lista de analistas políticos de un medio se puede “adivinar” más o menos donde está situado su discurso.

He aquí, en mi opinión, la importancia de los medios de comunicación independientes y alternativos; su pluralidad hace posible una parresía mucho más fuerte y efectiva que limite el poder/saber oficial. Mientras la parte del poder que yace en los medios de comunicación esté en unas pocas manos que no desean escuchar todo tipo de “verdades”, no existirá una parresía completa que, con franqueza y sentido crítico, le ponga un límite al discurso dominante. Creo que esto explica, en parte, el gran interés de las empresas multinacionales en los medios de comunicación masiva; quieren detener la posibilidad de “un limite”.

July 24, 2007

La exagerada acogida de los vídeos de You Tube en CNN

Filed under: — Eugenio Martínez Rodríguez @ 1:05 pm

 

Un acuerdo entre CNN, You Tube, y los pre-candidatos demócratas a la presidencia en Estados Unidos ha permitido la interesante dinámica en la que personas del público formulan preguntas a los contendientes a través de vídeos que ellos mismos suben a la red. Me parece interesante la iniciativa, pero hasta ahí, no es para tanto.

En CNN están comparando ésto con la primera vez que se transmitió un debate presidencial por televisión, mientras que otros lo describen como revolucionario, vanguardista y democratizante. Incluso, ya le llaman a esta contienda electoral The You Tube Election .Yo entiendo que esto es una gran exageración.

Esta variable ciudadana de los debates no tiene nada de abierto, más democrático o revolucionario. Es más, ni siquiera es una propuesta nueva. ¿En qué se diferencia la selección de un vídeo de You Tube a la selección de la típica carta de un elector? ¿En que la persona sale por televisión? ¿En que le da la oportunidad de tener sus dos minutos de fama nacional? No sé ustedes, pero esa no es mi idea de algo revolucionario.

Cuando estos vídeos seleccionados vayan al aire, no gracias a la línea editorial de CNN, sino gracias a la votación directa del mismo público, entonces yo pondré mis manos en la cabeza, abriré los ojos tan grande como los de un pescado congelado, y diré con voz entre cortada y ojos aguados: “esto está cabrón”.

Mientras tanto, no me impresionas CNN. Lo que tiene ésto de revolucionario, lo tengo yo de guerrillero.

Parresía en la antigua Grecia, según Foucault II

Filed under: — Eugenio Martínez Rodríguez @ 4:34 am

Nota: Esta es la segunda entrada de una serie de tres. Debe leer antes Parresía en la antigua Grecia, según Foucault I.

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Parresía es una crítica que un individuo emite hacia una persona con más poder que él. En esta expresión, el individuo que se expresa tiene la libertad para decir la verdad de forma franca y directa, pero aún así corre el riesgo de sufrir las consecuencias de lo que dice. No obstante, considera que es un deber decir la verdad (estas son las características de la parresía: franqueza, subordinación, libertad, riesgo y sentido del deber).

¿Cuál es la utilidad de la parresía? La siguiente: crea un balance de poder entre el soberano y los subordinado. Esto es así debido a que el soberano no puede juzgar sus propias acciones como lo haría una tercera persona, y por lo tanto, le falta la verdad. Los subordinados si tienen esa verdad, pero le falta el poder para poder actuar de acuerdo a ella. La parresía en este escenario lo que hace que el subordinado, mediante el uso de una crítica franca, le concede la verdad al soberano, y éste, a su vez, le concede poder al subordinado mediante su participación en el discurso oficial.

Parece difícil no entender en un principio a la parresía como una especie de sinónimo de franqueza, pero en realidad se trata de algo mucho más complejo e interesante. Hay que recordar que Foucult conceptualizaba el poder como una fuerza que se ejerce diariamente a través de los discursos dominantes, y que por lo tanto, a través de la comunicación (en todas sus variantes) se ejercía el poder. Una persona a quien no se le concediera la palabra –en forma de parresía, por ejemplo— no tiene forma de participar en la conformación de ese poder (saber/poder), y por lo tanto, queda relegado a una posición parecida a la del esclavo .

Para participar de ese poder que se ejerce a través de discursos, se debe tener el uso de la comunicación (la palabra, por ejemplo). Pero a no todo el mundo se le concede el derecho de participar en la conformación de discursos. El estudio de la parresía muestra diferentes formas que adopta el poder para callar e ignorar ciertas voces.

Por ejemplo, para conseguir hacer uso de la parresía, un individuo tiene que tener una buena reputación para que la autoridad le conceda la libertad de hacer una crítica franca. Sin reputación no hay respeto ni consideración para el hablante, y por lo tanto no hay parresía (esto hace recordar las insistencias de Foucault pare que se le diera voz a los confinados, presos y excluidos, a quienes se les ignoraba por no tener reputación) . No es casualidad que en la política partidista hayan tantas difamaciones e intentos de dañar la imagen de ciertas personas. Los difamadores saben muy bien que sin reputación, la expresión de un individuo no tiene peso, y por lo tanto queda automáticamente excluido de todo poder, y se convierte en un subordinado total de este, como el esclavo. La difamación en este sentido, es casi un acto de esclavización.

También se pensaba que ciertas personas no debían tener el derecho de participar en las discusiones. Tal es el caso de los extranjeros, a quienes se les priva del uso de la parresía por no ser ciudadanos, y por lo tanto, no merecer tener un rol activo. Por ello, no es de sorprender el uso de los sentimientos de nacionalismo extremo y xenofobia de parte de algunos políticos y lideres como un intento de acallar ciertas voces que contrarias a sus intereses. La etiqueta de “extranjero”, de forma automática le niega el derecho a una persona de ejercer el poder mediante el uso de la palabra. A un extranjero, se le somete a la voluntad del saber/poder desarrollado por otros porque no “merece” participar. Su condición, por lo tanto, también es semejante a la del esclavo.

En la tercera y última parte, vamos a ver si las lecciones de Foucault sobre la parresía en la antigua Grecia nos sirven para analizar el poder que ejercen los medios de comunicación masiva en la actualidad.

July 22, 2007

Parresía en la antigua Grecia, según Foucault

Filed under: — Eugenio Martínez Rodríguez @ 4:14 am

 

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En el 1983, el filosofo postestructuralista francés Michel Foucault dictó una seria de conferencias en la Universidad de Berkeley tituladas Discurso y verdad en la antigua Grecia. Estas disertaciones han sido recopiladas en un libro bajo el mismo título. Hace poco tuve la oportunidad de leerlo.

La vuelta a la cultura grecolatina

Estos trabajos se explora la forma en que los personajes de la literatura griega clásica se relacionaban con la verdad a través de una forma de expresión llamada parresía. Según Ángel Gabilondo, quien escribió la introducción de la edición del libro que leí, Foucault “cree poder encontrar en la moral griega un punto de partida para una «nueva moral»”.

Esta llamada “vuelta Foucaultiana a la cultura grecolatina”, de acuerdo con Gabilondo, no fue muy bien entendida:

Muchos fueron los que se extrañaron de que el filosofo insurrecto por excelencia, el que acudía a las puertas de las cárceles y a las manifestaciones, el que luchaba porque se le diera la palabra a los locos, los presos, los excluidos, que durante tanto tiempo habían sido acallados, se dedicara ahora a estudiar la Clave de los sueños de Artemisoro o los discursos de Dión Crisótomo.

Parresía y saber/poder

No obstante, al final estas disertaciones son otra exploración que hace el autor al concepto del conocimiento como forma de saber/poder. La parresía, la forma de expresión franca a la que Foucault estudia con detenimiento, es un medio que tiene el subordinado de ejercer el poder , y poner un limite al poder del soberano. Sin parresía no hay participación en la conformación del saber/poder, y por lo tanto se queda relegado a una posición parecida a la del esclavo (así lo expresan varios personajes literarios citados por Foucault).

Vigencia del concepto parresía

Todos estos pensamientos están muy lejos de ser retórica clásica inconsecuente con nuestros días. Todo lo contrario, como la misma edición del libro advierte, el protagonismo brutal que ejercen los medios de comunicación en la actualidad convierten estas lecciones en unas muy vigentes. Son los medios quienes deciden quienes podrán expresarse a gran escala en las discusiones públicas, y quienes no, y por lo tanto, quienes participarán en la conformación del saber/poder, y quienes se someterán a los discursos ajenos. Los reyes y soberanos del pasado que le concedían la palabra a un ciudadano honesto para que este le criticara de forma franca y le pusiera un limite a su poder, son los medios de comunicación masiva de hoy, quienes tienen el poder, la voluntad y el capricho de decidir a quien se le escucha y a quien no, y por qué razones.

En la próxima entrada, trataré de explicar mejor el concepto de la parresía (qué es, características, utilidad y poseedores).

July 19, 2007

Que gobiernen las cotorras

Filed under: — Eugenio Martínez Rodríguez @ 4:38 am

 

Rodríguez Vidal, un octogenario, comentó que la cotorra puertorriqueña chilla cuando vuela al ver tanto desarrollo desmedido.

“Es que no ven árboles y por eso protestan y chillan tanto”, expresó. (Israel Rodríguez, El Nuevo Día).

Comentario

Ojalá los humanos nativos fuéramos como estas cotorras. Porque frecuentemente parece que se puede caer el país entero y nadie dice nada. Parece que entre los homo sapiens sapiens locales predomina un sentimiento de impotencia. Impotencia frente al gobierno, impotencia frente al corrupto, impotencia frente a los ricos…

A mi se me ocurre que este sentimiento puede ser resultado de un modelo suburbano de desarrollo que no potencia el capital social de nuestros consumidores ciudadanos.

Cada cual está en su patio, en su carro, en su rincón… y cuando hay concentraciones de personas casi todas están muy ebrias como para pensar. No parece haber forma de concentrar fuerzas. Y los que chillan solos como las cotorras los tachan de locos.

July 18, 2007

Catolicismo y subsidiariedad

Filed under: — Eugenio Martínez Rodríguez @ 3:29 am

Admiro mucho todo lo que esté organizado mediante el modelo de red; la organización que toma como base una profunda autonomía y libertad de sus componentes y a la vez mantiene una cohesión, un enfoque. Creo en ello por que me parece que las personas son más felices si se les trata como seres humanos pensantes que hacen las cosas según sus gustos y maneras (en la medida que sea posible), y no como máquinas autómatas dirigidos por comandos. También creo en la red por que, por otro lado, la falta de coordinación y enfoque de los esfuerzos dispersos no suele ser productiva, y resulta en una perdida de tiempo y trabajo. La red es el balance perfecto entre la concentración de esfuerzos del centralismo, y la libertad autonómica de lo disfuso.

Para mi sorpresa, a cabo de encontrar un artículo muy interesante sobre los principios de la autonomía y la subsidiaridad en las empresas publicado por un portal católico. A mi la Iglesia Católica me evoca imágenes centralizadas y bien jerarquizadas (con un énfasis excesivo en la autoridad), pero ahora descubro que la subsidiaridad es parte de la Doctrina Social de la Iglesia. ¡Qué bárbaro! ¿No?

Pueden leer el artículo al cual me refiero aquí.

July 17, 2007

Contienda 2008

Filed under: — Eugenio Martínez Rodríguez @ 1:55 pm

Cordialmente los invito a mi nuevo blog: Contienda 2008, una bitácora de comentarios políticos con miras a las próximas elecciones del 2008 en Puerto Rico. Cree este otro blog para no aburrir a los amigos del exterior con comentarios de política local (aunque si son masoquistas, también son bienvenidos).

Contrario a otros foros, Contienda 2008 hará un énfasis especial en el análisis de las tácticas y estrategias ejecutadas por los distintos contrincantes de la lucha político partidista. Esto es así, debido a que veo que muchos analistas políticos enmarcan sus expresiones a un nivel de buenos y malos, donde el que simplemente traiga ideas mejores sale victorioso. No basta con ver la política como una gran competencia de oratoria. Hay una muy interesante y despiadada guerra por el poder allá afuera. Veámosla de cerca.

July 12, 2007

Business Puerto Rico y el anti-independentismo

Filed under: — Eugenio Martínez Rodríguez @ 3:43 am

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Estuve leyendo hoy en la revista Business Puerto Rico un artículo titulado “The Big what if” escrito por Mónica Pérez Nevarez, que trataba de contestar la pregunta de que ocurriría en Puerto Rico de llegar la independencia. Fue increíble.

Por alguna razón tenía la esperanza de que una revista como esa, cuyo nicho es el empresariado del país, no repitiera los mismos mitos tradicionales que vienen circulando en la cultura popular desde los tiempos de Luis Muños Marín. Pero no. Las imágenes estaban bien bonitas y el ingles impecable, pero los argumentos son los mismos que repite mi abuelo. ¡Idénticos! Que si una isla pequeñita, sin recursos naturales, sobrepoblada, con mucha dependencia, etc., etc. Todos los supuestos grandes impedimentos que ya han sido refutados contundentemente una y otra vez pero que la gente insiste en repetir.

Señoras y señores de Business Puerto Rico , 8 de los 10 países con mejores Productos Internos Brutos per capita son países pequeños, algunos más pequeños que Puerto Rico (vea la tabla) e incluso con más población. Por ejemplo, Trinidad y Tobago, que es un poco más pequeño que PR y es independiente desde 1962 tiene casi el mismo PIB per capita que nosotros (aunque para ser más exactos, nos supera).

La cantidad de recursos naturales de un país no determina en nada el éxito de este. EN NADA. Hay países riquísimos en recursos naturales como Brasil que no logran reducir su marginación y desigualdad. Y por otro lado, países pequeños y con pocos recursos, como Israel –que está en un desierto infértil rodeado de enemigos mortales– o Singapur –que es una isla que ni siquiera tiene playas y es como de 8 veces más pequeña que nosotros– que son la envidia económica de muchos.

Yo creo que para este tipo de artículos quizás sea útil entrevistar a alguien… ¡QUE SEPA DE ECONOMÍA! Entrevistar al ex senador Oreste Ramos y publicar sus brillantes conclusiones sobre la vida en la independencia es patético:

“There would be no law enforcement, because there would be no money to pay for it. Druglords would overtake the economy. Schools would lose their funding.Banks would see their mortgage portfolios become worthless. There would be a panic. Realize that of the 20 billion in Federal Transfers, 12 billion goes to fund our government, who is also the biggest employer on the island. One third of the work force would be unemployed” Ramos said.

Insisto, para unas profesias apocalípticas insustentadas, hubiera sido mejor entrevistar a mi abuelo.

Yo creo que en Puerto Rico el anti-independentismo es una ideología sombrilla similar a una religión. Una religión bien dogmática y fundamentalista, que no admite datos, pruebas, estadísticas, ni comparaciones. Un religión –incluso más fuerte que el catolicismo– basada en la transmisión oral de mitos y leyendas de papá Muños cuya sacralidad nadie ostenta cuestionar.

Y Business Puerto Rico parece ser otro templo de esta secta.

July 10, 2007

Felicidades a este blog (segundo aniversario)

Filed under: — Eugenio Martínez Rodríguez @ 3:20 am

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Tinta Digital ha llegado a los terribles dos años.

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