Wikipedia y la confianza en las autoridades académicas.
Desde su raíz etimológica hawaiiana (“wiki” significa “rápido”) hasta la forma como se construye, esta enciclopedia jamaquea los cimientos del canon académico occidental. Wikipedia ha desdibujado las fronteras entre productores y consumidores del conocimiento; ha magnificado el valor del contrapunto, pues admite el tapaboca inmediato del detractor; ha perfeccionado el sistema de contrareferencias que imaginó Diderot, ahora coloreado de azul y en forma de hiperenlaces; ha derrotado a la obsolescencia con su continua actualización; ha derribado la torre de Babel al ser escrita en más de 250 lenguas; ha dado al traste, en fin, con los alegados abismos entre alta y baja cultura.
Concurro en que su contenido debe ser consultado con cierta desconfianza, ¿pero no es eso aconsejable para todo texto? ¿O existe acaso una fuente incuestionable de “verdad”?–Janette Becerra
Este es un fragmento de un artículo sobre Wikipedia publicado en El Nuevo Día. Concuerdo totalmente con la autora. Parece un chiste el hecho de que algunos profesores universitarios, mientras presumen de incentivar “el razonamiento crítico” y la “perspectiva independiente”, a su vez censuren la Wikipedia por no ser “confiable”. ¿Y se supone que le tengamos confianza a otro tipo de fuentes, sin escudriñarla críticamente y comprobar o examinar la veracidad de su contenido? Otros suelen ceder un poco en su posición, como menciona la autora, y no censuran el wiki pero advierten que se debe tomar “con pinzas”. ¿Pero no se supone que este escepticismo académico sea parte del modus operandi que cada investigador?
Mientras por un lado se promueven las lecturas críticas de todo tipo de discursos hegemónicos y alternativos, por otro se promueve la “confianza” en las “autoridades académicas”. Esta especie de conservadurismo intelectual, fruto de un decadente paradigma libresco, tendrá que sucumbir de la misma forma que sucumbió el monopolio de la información que tenía la Iglesia previo a la imprenta. No se puede estar a la vanguardia rechazando lo vanguardista.
