Archive for the ‘comercio electrónico’ Category

El inversionista activista

Friday, January 11th, 2008

¿No sería chévere que existiera una forma de adelantar las causas en las que creemos que a la misma vez nos genere ganancias? ¿Le gustaría verdad? Y a muchos otros también. Es una demanda del mercado, y como ya se imaginarán, ya hay empresas produciendo ofertas para satisfacer esta “filantropía interesada”.

Una de estas ofertas son los fondos mutuos socialmente responsables.

Fondos Mutuos

Cómo quizás sepan, los fondos mutuos son empresas de inversión manejadas profesionalmente que invierten el dinero que le proporcionan sus miembros en una gama diversa de acciones, bonos, y otros activos. Su razón de existencia se debe a que una de las reglas básicas de las inversiones es procurar suficiente diversidad como para disminuir bastante el riesgo (lo que logran comprando de todo por nosotros). Pero, ¿en qué específicamente están invirtiendo? Podemos saber, pero sería muy difícil monitorear cada movida. ¿Podrían estar financiando, con nuestro dinero, empresas explotadoras del tercer mundo? ¿O empresas productoras de contaminantes? ¿O corporaciones promotoras del desparrame urbano? ¿O quizás a un subcontratista que explote a su fuerza laboral con sueldos de miseria y condiciones semi esclavistas? La respuesta a todas estas preguntas es la siguiente: sí. Generalmente la meta de estas inversiones es obtener ganancia y punto; la moral la dejamos en la gaveta.

Fondos mutuos socialmente responsables

Pero como hay una demanda para esa “filantropía interesada”, el libre mercado, siempre pendiente en nuestras preocupacione$, ha dado un paso al frente y le ha gritado al mundo que “otro tipo de inversión es posible”.

Para ello, como mencioné, existen los llamados fondos mutuos socialmente responsables, cuyos criterios para invertir en una institución dada, según la Investopedia, pueden incluir:

1.Su ética corporativa
2.Sus prácticas en su entorno laboral
3.Sus relación con el medio ambiente
4.La seguridad y el impacto de su producto
5.Su relación con los derechos humanos
6.Sus relaciones con la comunidad
7.Y los derechos que le reconozcan a los nativos ¿?

A través de este tipo de inversiones, podemos asegurarnos que no estemos financiando lo que después nos escandaliza cuando vemos CNN o documentales como The High Cost of Low Prices. De igual forma, estamos contribuyendo al éxito de empresas socialmente responsables. Sin embargo, aunque este es un tipo de activismo “interesado”, también implica sacrificios. Puede que lo que más dinero esté dejando en un momento dado sean los bonos del gobierno federal para financiar la compra de nuevos armamentos para invadir injustificadamente a Irán. Si sus fondos mutuos son pacifistas, sabe que le estarán generando menos dinero que el fondo mutuo promedio (¡No nos escapamos del sacrificio!).

Otras formas de activismo inversionista

Otra forma de enviar nuestro dinero a hacer un mundo mejor (mientras de paso nos trae algunas ganancias) es el llamado “Shareholder Activistm”, que podríamos traducir algo así como “inversionista activista” (¿conocen o se le ocurre un mejor término?).

La Investopedia define inversionista activista como:

Una persona que utiliza sus derechos como accionista de una corporación pública para crear cambios sociales. La mayoría de los asuntos atendidos por los accionistas activistas están relacionados con el medio ambiente y los derechos de los trabajadores.

Esta es una forma en la que los accionistas pueden influir en el comportamiento de una corporación ejerciendo sus derechos como dueños de la misma. A pesar de que los accionistas no administran las empresas públicas, hay maneras para influir en su junta directiva y gerencia. Estas pueden ir desde el diálogo con la gerencia sobre sus preocupaciones como accionista, hasta el ejercicio del voto.

En el artículo Change The World One Investment At A Time se habla de dos formas de inversionismo activista: la excluyente y la incluyente.

Inversionista activista excluyente

La excluyente se dedica a buscar las empresas cuyas acciones van en contra de nuestras creencias, para no comprarles acciones ni bonos. Esto puede brindarle un poco de coherencia a nuestras vidas, para que no nos pase como a John Locke, “el filósofo de la libertad” que tenía acciones en la Royal Africa Company, empresa que traficaba esclavos. Sin embargo, si bien es cierto que ésto nos puede hacer sentir mejor, también es cierto que no hay ninguna evidencia de que este tipo de boicot tenga algún efecto en el precio de las acciones o en las operaciones de la empresa (por eso es que el multimillonario inversionista liberal George Soros es un crítico constante del capitalismo contemporáneo, pero se niega a seguir beneficiándose de él con sus inversiones especulativas, debido a que, según él, si no invierte Soros invertirá otro y al final todo será lo mismo).

Inversionista activista incluyente

La otra forma, la incluyente, se basa en la compra de acciones en una empresa, ya sea para ejercer el voto y tratar de encaminarla a operaciones socialmente más responsables, o para apoyar económicamente las corporaciones que ya están haciendo cosas que nos agradan (como reducir la dependencia del petróleo, o auspiciar el comercio justo). Contrario al método excluyente, el método incluyente sí está probado que funciona y con un gran potencial. La conclusión del artículo es que sí, se puede influir en la dirección de una empresa (quizás más de lo que influimos en el gobierno, que no es mucho, pero bueno…) y sí, se puede apoyar e incentivar el tipo de empresas que nos agrandan y consideramos beneficiosas.

Ahora, como siempre, hay que ser consiente de las limitaciones y saber que esto no es una democracia; siempre tendrá más peso quien tenga más dinero invertido. Sin embargo, a mi juicio esto no se aleja mucho de las prácticas de políticas públicas. Es el poder económico (quizás junto al capital social) el que nos da poder político, tanto en las empresas como en el gobierno y la sociedad (quizás no nos guste, y en un futuro eso pueda cambiar, pero mientras tanto ese es nuestro presente).

Conclusión

Esta es una razón más para adoptar un estilo de vida frugal y ahorrar, porque ahorrar es crear poder. Poder que podemos usar estratégicamente en inversiones socialmente responsables.

Para más información leer:
* Using Shareholder Power: Handbook on Socially-Oriented Shareholder Activism
* Social Investment Forum
* Social Funds
* CoopAmerica: economic action for a just planet
* Citizens Funds

Artículos relacionados en Tinta Digital:
* Frugalidad: un discurso alterno al consumismo
* Bancos virtuales

Bancos virtuales

Sunday, January 6th, 2008

bank.jpg

Prometí no hablar más de finanzas, pero es que no puedo ser egoísta y quedarme con éste gran descubrimiento. ¿De qué se trata? De los bancos virtuales.

Un banco virtual no es otra cosa que un banco sin presencia física. No tiene sucursales, gerentes, recepcionistas, ni guardias de seguridad. Es como el blog de Isabel: nada del mundo “real”. Todas sus operaciones se dirigen a través de internet, aunque también puede llamar por teléfono o enviar una…¿cómo es que se llama?…¡carta! Por consiguiente, un banco virtual es una institución financiera que se ahorra el costo de alquiler del desparrame de sucursales físicas, el costo del papel, de la tinta, de la seguridad, de la gerencia intermedia, entre otras cosas.

¿Y qué tiene que ver esto con nosotros? Que el ahorro que tienen con los costos es traducido a intereses más altos en las cuentas de ahorro y certificado de depósito. Pero no es por un poquito. Me refiero a MUCHO MÁS ALTOS. Tres y cuatro veces más altos. De hecho, tengo un certificado de depósito (CD) con el Banco Popular a un APY de 4.40%, y la cuenta de ahorro que abrí en EmigrantDirect, el banco virtual que escogí, está ahora mismo a un 4.65% de APY (sin las limitaciones que conllevan los CD. Ni tan si quiera piden un mínimo de depósito inicial, ni mantener un balance mínimo). Y ni hablar de las comparaciones con los intereses que ofrecen las cuentas de ahorro convencionales, que apenas rondan en la miseria del 1%.

Pero esta gente, EmigrantDirect, no son dos programadores en una marquesina que crearon un código para les envíen dinero. Este banco virtual es una división de Emigrant Savings Bank, una corporación neoyorkina de más de 150 años de antigüedad. Además, como cualquier entidad bancaria reconocida, EmigrantDirect está asegurada por el FDIC.

Además de ellos, hay muchos otros bancos virtuales de prestigio. Algunos son divisiones de bancos convencionales reconocidos, como CitiDirect, que pertenece a CitiBank (aunque sus intereses no son tan impresionantes). Muchos de estos bancos virtuales han tenido que crear sus divisiones virtuales para competir con la nueva modalidad. En Puerto Rico no creo que los bancos tengan que llegar a eso por ahora, pero tampoco nosotros tenemos que esperar a que ellos lleguen. En estos tiempos, no hay que ser rico para tener cuentas en el exterior. Pronto tendrán que ajustarse a es a nueva realidad. Yo ya lo hize.

Regalar libros, para que te los compren

Saturday, October 20th, 2007

Acabo de leer un argumento de lo mas interesante en el libro Information Rules. Strategic guide to the network economy de Carl Shapiro y Hal Varian. Dice que los autores de textos tienden a incrementar la venta de sus obras si los ofrecen, ¡enteros!, de forma gratuita por Internet. Esto no parece tener sentido por ningún lado, pero ya verán.

Shapiro y Varian exponen que los productos que tengan que ver con información son “bienes experienciales”, o sea, que requieren de una experiencia del consumidor como paso previo a su venta. En la música, la radio ofrece esa experiencia pre-venta, y en los libros, en el mundo físico, la experiencia la ofrencen las librerías con cómodos sofas que permiten a los clientes sentarse a leer lo que no han comprado…aún. Si el libro, la música, el vídeo o cualquier producto de información resulta ser una experiencia agradable, el producto se convierte en deseable y se compra. Si el producto, por el contrario, nunca se experimenta, nunca será comprado.

¿Por qué compraría alguien un libro si lo tiene disponible completo de forma gratuita? Por una razón ergonómica: pocas personas toleran leer largos textos de una pantalla de computadora. Leer un libro de 100, 200 y 300 páginas de una superficie iluminada por par de horas es toda una hazaña casi irrealizable. Ya sé lo que están pensando. ¿Y si lo imprimen? Pues aquí está el gran truco, el contenido del libro debe presentarse de una forma fácil de navegar en línea, pero dificil de imprimir. Debe dividirse el texto en la mayor cantidad de partes posibles, publicando cada uno de esos pedazos en páginas diferentes de manera tal que sea muy dificultoso hacer una copia física del texto entero (Supongo que algo así como este Manual de Retórica) . Sigue siendo posible, pero es muy dificultoso; las posibilidades de que alguien lo haga se reducen dramáticamente, y el mucho más probable incremento en ventas compensa el riesgo.

Conosco un escritor español que a ejecutado esta estrategia con bastante exito: Carlos Martín Pérez, autor del libro de estrategias EL Gran Juego (del cual he escrito anteriormente). Martín Pérez, en su página personal, ha publicado exactamente todos los fragmentos de estretegias que contienen al menos dos de los libros que le he comprado. Está todo. Realmente no obtienes nada nuevo con los libros. Yo no lo sabía antes de comprarlos, pero aún así los hubiera mandado a buscar. De hecho, estoy considerando comprarle un tercero, por que ya he tenido la experiencia pre-venta favorable que es necesaria para que surja la demanda. La Web no funciona para leer ese tipo de textos tan largos, por lo que la función de estas publicaciones se limita, muy convenientemente para el autor, a ser meros “infomerciales“. Como dije en la reseña anterior que le hize, Martín Pérez suele recorrer la web de rabo a cabo para “espamear” los blogs con información de sus libros (como hizo aquí la vez pasada) , por lo qué, si tenemos suerte, tal vez se tome la molestia de comentarnos esta estrategia publiciaria.

Tiene sentido, ¿verdad? Es una lastima que Shapiro y Varian, al parecer, no se atrevan a aprovechar su propio consejo con el libro que lo contiene, por que el portal del texto sólo ofrece el primer capítulo gratis. Paradojas de los autores, pero creo que no le quita lógica a la idea.

Lombrices vía Ebay: Un ensayo fotográfico

Monday, August 14th, 2006

Según Jggweb, el mejor blog sobre fotografía que conosco, un ensayo fotográfico es “una serie de imágenes que cuentan una historia sobre alguien o algo durante un determinado tiempo”.

Pues aquí va el mío. Esto en un ensayo fotográfico que documenta la llegada a mi casa de las lombrices rojas californianas que compré por Ebay. Con estas lombrices espero producir humus de lombriz (un fertilizante natural) para la venta, así que pensé que era una buena idea documentar el principio de este embeleco mediante este género fotográfico.