¿Estamos ante el preludio de un nuevo orden mundial?
Sigo leyendo notas relacionadas a la posible recesión que ya muchos dan por sentado, y no dejo de sorprenderme por las predicciones que se están publicando de lo que puede pasar. No sé si pecan de exageradas, paranoicas o sesgadas, pero no dejan de llamar la atención.
Lo que mencioné en otra ocasión, sobre la posibilidad de que China se convierta, ante la recesión estadounidense, en el nuevo motor económico mundial, sigue siendo una de las hipótesis favoritas de muchos.
La vez pasada, Dark Soul trajo un punto muy válido con respecto a esta posibilidad. El porciento de las exportaciones chinas a Estados Unidos es enorme, y los economistas siempre han dicho que quien exporta mucho a un solo destino está condenado a importar las recesiones de su socio. Pues precisamente con respecto a esta posibilidad, el artículo titulado “Las visibles costuras de la globalización” de Nathan Gardels, dice que:
…está cada vez más claro que los mercados emergentes que se apoyaban en las exportaciones, como China y Brasil, están alcanzando un nivel de consumo interno suficiente para “separarse” de las economías ricas y seguir creciendo incluso ahora que se tambalea hacia una recesión.
Según él, la recesión que se avecina parece que será el punto que marque un nuevo orden mundial, la “ modernización no occidental”, capitaneado por países en desarrollo con crecimientos económicos enormes como India, China y Brasil. También menciona un resurgimiento de Rusia, más los clásicos ejemplos de Singapur, Hong Kong, etc.
Pero Gardels no es el único. El inversionista especulador húngaro George Soros, altamente conocido por sus a veces asombrosamente acertadas predicciones económicas (y por poder joder la economía inglesa en el 1992), también acaba de publicar un artículo en el que dice que:
Si bien una recesión en el mundo desarrollado ahora es más o menos inevitable, China, India y algunos de los países productores de petróleo están en una contracorriente muy fuerte. En consecuencia, es menos probable que la actual crisis financiera cause una recesión global como un realineamiento radical de la economía mundial, con una caída relativa de Estados Unidos y el ascenso de China y otros países en desarrollo.
¡Qué bárbaro! ¿No? Sin embargo, yo con esto soy un poco escéptico. Desde que mi abuelo estaba gateando había gente anunciando el fin de los imperialismos occidentales, de Estados Unidos, del capitalismo, etc., etc., etc. Pero nada ha pasado. Al contrario, en los 90’s Estados Unidos tuvo una bonanza económica bastante buena. Así que estas predicciones apocalípticas sobre el gran fin de ésto y el tremendo comienzo de lo otro, pues se me parecen un poco a la segunda venida de Cristo (que viene pronto).
No obstante, tampoco sería la primera vez que una recesión cambia radicalmente la forma que en que se maneja la economía y la política en el mundo. Con la gran depresión, surgió un nuevo modelo de gobierno liberal más proteccionista y keynesiano, cuyos tentáculos aún son parte de nuestras vidas. Con la crisis del petróleo de 1973, surgió nada menos que el posfordismo y todos estos modelos de organización por redes que tan de moda en estos tiempos de mundos planos. Así que tampoco hay por qué negar la posibilidad de los grandes cambios, ya que estos son más o menos constantes.
¿Qué rumbo tomará el recién estrenado siglo XXI? Pues yo al menos sí tengo mucha certeza de algo: no lo sé.
