“Es que no todo el mundo tiene Internet”
Wednesday, July 2nd, 2008Ya sé que he mencionado esto en más de 10 ocasiones, pero no podemos dejar de recordar lo desacertado que han sido y siguen siendo todas aquellas personas que menosprecian y descartan la web como vehículo de comunicación con argumentos tan débiles pero tristemente convincentes como “no todo el mundo tiene Internet”.
Una conferencia en Paris de Dave Senay, principal oficial ejecutivo de la compañia de comunicación Fleishman Hillard, ha destacado que la campaña primarista y presidencial de Barack Obama ha estado realizando lo que muchas personas habían profetizado que pasaría desde la pionera estrategia cibernética de Howard Dean en el 2004: un cambio radical en la forma de hacer política, gracias y por medio de Internet. La campaña de Obama ha establecido una comunicación directa con millones de sus seguidores, lo cual ha fortalecido su resonancia en las bases demócratas, y le ha permitido canalizar pequeñas aportaciones de dinero que han sustituidos las controversiales donaciones de los cabilderos de Washington.
Para desarrollar esta estrategia obamática, ni tan si quiera era necesario tener visión. Solo había que observar. No es nada nuevo. Dean lo hizo con éxito. MoveON.org lo hace. También Wikipedia. La obamamanía solo aplicó los principios generales ya desarrollados por otros a una escala mayor. Y le ha salido excelente.
Pero los tecnófobos no solo tienen que ver la rueda inventada para apreciar su utilidad. Tienen que verla inventada, corriendo en cada esquina, y si es posible que les pase por encima, para entonces empezar a considerarla.
“No todo el mundo tiene Internet”, dicen y decían. ¿Y todo el mundo ve televisión? ¿Todo el mundo escucha radio AM? ¿Todo el mundo lee periódicos? ¿Todo el mundo lee revistas? ¿Todo el mundo va al cine? Nunca escucho el mismo señalamiento para descartar estos medios. ¿Se imaginan que hubiera pasado si con la invención de la imprenta se hubiera utilizado este mismo argumento? No escriban libros, ni poesías, ni panfletos, ni tratados, ni manifiestos, porque no todo el mundo sabe leer. Pocos argumentos son más tontos.
¿Pero por qué seguir “machacando” esto cuando el tiempo se ha encargado de demostrar el enorme potencial que tiene la red de redes cuando se usa con astucia? Porque Internet no será la última innovación a la cual nos enfrentaremos. Las innovaciones vienen y van, y la actitud que desarrollemos frente a ellas es la que separa a los líderes de los seguidores. La innovación de la Web como medio de organización y comunicación ciudadana llegó como ladrón de medianoche, sin hacer mucho ruido pero con grandes intenciones. Y en esta prueba histórica, la prensa local se colgó. La Escuela de Comunicación de la UPR se colgó. Nos colgamos los estudiantes de periodismo. Se colgaron nuestros partidos políticos. Se colgó tres cuartas partes del país entero.
Sacamos “S”, de “seguidores”. Todavía es la hora que no dejan de salir artículos limitados a explicar qué es un blog según Wikipedia. Ojalá para la próxima aprendamos de este error, y saquemos ventaja con una “L”.



