Tinta Digital

June 10, 2008

La novela de Nicole

Filed under: — Eugenio Martínez Rodríguez @ 12:50 am

Nicole Mary Gautier, la joven escritora estudiante de gerencia, meditó durante veinte minutos antes de teclear el simbólico punto final de su novela. Cuando finalmente lo hizo, le ordenó a la máquina que escupiera algunos papeles con su obra, y luego se fue a visitar a don Manrique Quiñones, el veterano profesor de literatura que le enseñaba ficción contemporánea como curso electivo universitario.

–Nicole, me perdonas si no encuentro de momento un vocabulario más emocionalmente inteligente, pero esto es una soberana mierda. –, dijo el profesor, — Es realmente un crimen contra los recursos de nuestro planeta que un miserable árbol tuviera que morir para que imprimieras esta cosa. Tienes aquí una sopa de clichés, con un argumento simplista, un vocabulario banal, una estructura lineal, un final predecible, y…bueno, realmente me sorprende que el papel siga oliendo a papel.

–Muchas gracias por su opinión, profesor—

–Por nada. Considera mi disposición a someterme a semejante tortura como un gesto de enorme buena voluntad.—

–Es usted muy amable–

Nicole se marchó de la oficina de su profesor y amigo con una gran sonrisa.

“Será un éxito de ventas increíble”, pensó.

December 25, 2007

Autores puertorriqueños sin editoriales…pero vendiendo

Filed under: — Eugenio Martínez Rodríguez @ 6:28 pm

Me ha sorprendido la cantidad de personas en Puerto Rico que ya tienen sus libros a la venta mediante el sistema de auto publicación Lulu (del que he hablado en otra ocasión). Pueden ver una lista de autores puertorriqueños que se han atrevido a autogestionar la publicación de sus obras en este enlace.

Incluso un autor ya anteriormente publicado por una editorial, el profesor Pedro Aponte-Vázquez, conocido por sus investigaciones sobre el macabro doctor Cornelius P. Rhoads, también anda publicando lo suyo en este sistema.

¡Qué viva la cultura de productores!

…y feliz navidad.

October 20, 2007

Regalar libros, para que te los compren

Filed under: — Eugenio Martínez Rodríguez @ 4:49 am

Acabo de leer un argumento de lo mas interesante en el libro Information Rules. Strategic guide to the network economy de Carl Shapiro y Hal Varian. Dice que los autores de textos tienden a incrementar la venta de sus obras si los ofrecen, ¡enteros!, de forma gratuita por Internet. Esto no parece tener sentido por ningún lado, pero ya verán.

Shapiro y Varian exponen que los productos que tengan que ver con información son “bienes experienciales”, o sea, que requieren de una experiencia del consumidor como paso previo a su venta. En la música, la radio ofrece esa experiencia pre-venta, y en los libros, en el mundo físico, la experiencia la ofrencen las librerías con cómodos sofas que permiten a los clientes sentarse a leer lo que no han comprado…aún. Si el libro, la música, el vídeo o cualquier producto de información resulta ser una experiencia agradable, el producto se convierte en deseable y se compra. Si el producto, por el contrario, nunca se experimenta, nunca será comprado.

¿Por qué compraría alguien un libro si lo tiene disponible completo de forma gratuita? Por una razón ergonómica: pocas personas toleran leer largos textos de una pantalla de computadora. Leer un libro de 100, 200 y 300 páginas de una superficie iluminada por par de horas es toda una hazaña casi irrealizable. Ya sé lo que están pensando. ¿Y si lo imprimen? Pues aquí está el gran truco, el contenido del libro debe presentarse de una forma fácil de navegar en línea, pero dificil de imprimir. Debe dividirse el texto en la mayor cantidad de partes posibles, publicando cada uno de esos pedazos en páginas diferentes de manera tal que sea muy dificultoso hacer una copia física del texto entero (Supongo que algo así como este Manual de Retórica) . Sigue siendo posible, pero es muy dificultoso; las posibilidades de que alguien lo haga se reducen dramáticamente, y el mucho más probable incremento en ventas compensa el riesgo.

Conosco un escritor español que a ejecutado esta estrategia con bastante exito: Carlos Martín Pérez, autor del libro de estrategias EL Gran Juego (del cual he escrito anteriormente). Martín Pérez, en su página personal, ha publicado exactamente todos los fragmentos de estretegias que contienen al menos dos de los libros que le he comprado. Está todo. Realmente no obtienes nada nuevo con los libros. Yo no lo sabía antes de comprarlos, pero aún así los hubiera mandado a buscar. De hecho, estoy considerando comprarle un tercero, por que ya he tenido la experiencia pre-venta favorable que es necesaria para que surja la demanda. La Web no funciona para leer ese tipo de textos tan largos, por lo que la función de estas publicaciones se limita, muy convenientemente para el autor, a ser meros “infomerciales“. Como dije en la reseña anterior que le hize, Martín Pérez suele recorrer la web de rabo a cabo para “espamear” los blogs con información de sus libros (como hizo aquí la vez pasada) , por lo qué, si tenemos suerte, tal vez se tome la molestia de comentarnos esta estrategia publiciaria.

Tiene sentido, ¿verdad? Es una lastima que Shapiro y Varian, al parecer, no se atrevan a aprovechar su propio consejo con el libro que lo contiene, por que el portal del texto sólo ofrece el primer capítulo gratis. Paradojas de los autores, pero creo que no le quita lógica a la idea.

October 1, 2007

Los autores existen

Filed under: — Eugenio Martínez Rodríguez @ 4:43 am

No sé a quien le mencioné hace poco que los autores que leemos en libros a veces uno los ve más como conceptos abstractos, como grandes matrices de conocimientos, en vez de cómo personas normales como cualquier otra. Esos nombres que salen en las portadas a veces parecen tan lejanos que hasta no parecerían de terrícolas (y más si se vive en un pueblo donde la librería más cercana está a una hora de distancia en carro).

Pero Internet de vez en cuando ofrece la oportunidad de recordar que estas personas sí existen. Ahora mismo acabo de mirar los enlaces que detecta WordPress que me han hecho, y llegué por ahí a una bitácora llamada Sin Mordazas, cuya autora es Ivonne Acosta. Leí el nombre, di una vuelta de 180 grados en la silla reclinable y miré la biblioteca de mi casa para confirmar mis sospechas. Sí, desde hace varios años ese nombre se repetía en 3 de los libros del cuarto. Son de mis libros favoritos en cuanto a historia de Puerto Rico se refiere.Y ahora me entero que esta historiadora, no solamente existe, sino que ha pasado por aquí. ¡A leer ésto! Qué intimidante, ¿no? (y yo que tengo un desorden aquí adentro).

Me pregunto si más personas portadoras de esos nombres que aparecen en las portadas de los libros que tengo han pasado por aquí.

Vamos a hacer una prueba.

*Castells, Castells, ¿Me lees? ¿Está ahí, chico? Dame una señal.

*Atención Juan Duchesne Winter, deme una señal de vida. Mire que, en el verano, voluntariamente me compré Ciudadano Insano y hasta por poco lo entiendo. Eso merece un comentario.

* Juan G. Gelpí, comuníquese. Ya sabemos que pone su nombre en Google a ver que aparece. Necesitamos confirmar su existencia.

* Gónzalo Abril, saludos. Sabe que los estudiantes de la Escuela de Comunición de la UPR le tienen mucho cariño, ah. Adoran la Teoría General de la Información.

* Javier Ávila, sabes que cuando te fuiste de la Iupi con aquella carta de agradecimiento tan especial salí a comparar un libro tuyo para ver quien eras. Escogí The Professor in Ruins por que se me pareció un poco a la historia de una amiga. Estuvo bueno, fue entretenido. Mira ya Elidio se abrió un blog, ponte con algo tú también.

* Lliana Cotto Morales: ¿Llegó aquí? Pues notifíquelo un momentito. Yo compré Desalambrar y me gustó, nos lo recomendó al grupo Dorian Lugo (por cierto, saludos Dorian). También asistí a la presentación del libro en la Librería Mágica.

* Rogelio Escudero Valentín: yo soy Eugenio, el de la oficina de al frente a la suya, en tendenciaspr. Me dice luego si llegó hasta aquí.

* Pablo Marcial Ortiz Ramos: que gran libro el de Vieques, ah. Lo tengo autografiado con la firma de Rubén. Le quedó tremendo.

* Marcos A. Rivera Ortíz: Hola, yo compré Justicia Negra: Casos y Cosas. Estuvo muy interesante, pero en algunos casos no me parece que probó que el discrimen fue por racismo. Por ejemplo, en el caso de Teo Cruz él no fue favorecido pero en su lugar se favoreció a otro negro. ¿Entonces? No entendí eso. Si llegas por aquí nos explica, por favor.

*Luis López Nieves: usted si patruya la Web a ménudo y también tiene gente que lo hace, así que ya sé que llegó aquí o va a llegar. Nada, le comento que me estuvo de lo más curioso que pusiera a Voltaire a beber Maví en San Juan. Estuvo chévere la novela, aunque tengo que admitir que me parece que aún su mejor libro es La Verdadera Muerte de Juan Ponce de León. Después de ese libro se podía retirar tranquilo, pero nada, siga ahí. Por cierto, ya vi que actualizó las Cartas Bizantinas, esa sección me agrada bastante.

* Paulo Coelho: en mi Universidad a pocas personas le agradas, chico. Está el snops choreto. Para ser aceptado como parte de la cultura de élite del país es requisito poner una cara de nausea cuando mencionan tu nombre. A mi sí me gustó El Alquimista, pero solamente lo puedo admitir en el área sur de la Isla, si lo digo en la capital los esnobs me miran con compasión.

* Miguel de Cervantes…¡No! Usted no me conteste ni pal carajo. Ni en el blog, ni mucho menos en persona se me aparezca. Su obra es genial, así que no hay nada que hablar. Mantenga la distancia.

August 21, 2007

La nostalgia del perseguido

Filed under: — Eugenio Martínez Rodríguez @ 4:50 am

Caminaba hacia la Universidad con su maletín en una mano y un cigarrillo en el otro. En otros tiempos fumaba habanos, pero ahora fuma Wintons. El maletín habría tenido libretas, bolígrafos y quizás una pistola hace treinta años. Ahora solo carga una laptop.

Le gustaba entrar siempre al Recinto por la rotonda de la torre, por que su entrada angosta limitaba las visiones laterales. Solo había una vista frontal. Si alguien lo seguía, solo podría hacerlo de frente una vez estuviera adentro. En otros tiempos, desde aquella torre siempre descubría la identidad del novato agente de inteligencia de turno que lo perseguía. Desde hace un tiempo atrás, ya no encontraba a ninguno.

Desde hace varios años, todas las mañanas, al no encontrar a un perseguidor desde la rontonda repetía en voz baja las mismas palabras con un tono fatalista: “el fin de la historia”. Luego, pasaba los próximos minutos convenciéndose de que aquello no era cierto, de que la historia seguía aún después del siglo 20, aún después del Muro, de Vietnam, del bloque socialista y la juventud de Fidel.

–Esas luchas están muertas, profesor, el sistema se las traga—le contestó, ya en clases, uno de sus discípulos del curso de literatura contemporánea.

Wilfredo se concedió tres segundos para pensar en la posibilidad de que el sistema se lo haya comido a él en aquella simbólica torre de la Universidad del estado. Una torre/carnada que atrae a los radicales más brillantes de la sociedad, los adereza con un buen sueldo, y se los traga.

–¿Tú crees que la historia ha finalizado?—preguntó.

–No, la historia sigue, pero no la hace el Ché Guevara, sino Black Guayaba y Wisin y Yandel: el dúo de la historia– dijo el joven.

Todos rieron menos Wilfredo.

–¿Usted no ve esperanza en alguna lucha de reivindicación social?—

–¿Y si no queremos reivindicación? ¿Y si somos felices con baile, alcohol, cripi y reguetón, y no queremos pasar la vida entera gritando lo mucho que nos jode el sistema? ¿Y si queremos ser oprimidos pasivos y felices, y no oprimidos en lucha pero infelices? ¿No es, al fin al cabo, la felicidad lo que persiguen todos los ideales?– preguntó David.

–¿Y usted es feliz?

–En mi mundo sí.

–¿Y cuál es su mundo?

–Dónde disfruto de los molinos en vez de imaginarlos gigantes.

–¿Molinos de escapismo?

–Quizás.

–¿Y de que escapa, compañero?

–De de los gigantes, profesor.—

Risas.

Sin pensar en lo que hacía, de forma automática, Wilfredo sacó un Winston de su bolsillo, lo encendió y comenzó a fumar mientras meditaba. Unos segundos después, la señorita Garriga le recordó la existencia de la nueva ley que prohibía fumar en lugares públicos. El veterano profesor asintió con un poco de vergüenza, y comenzó a estrujar su pequeño cigarro lentamente sobre un cenicero mientras veía apagarse las últimas cachispas de tabaco.

July 29, 2007

La opinión ligera

Filed under: — Eugenio Martínez Rodríguez @ 7:39 am


Joe Pino interpretando su exito “Yo opino”

A mi dan mucha risa ciertos escritos que no ve por ahí. Hay personas que escriben como si su opinión fuera la cosa más lógica del mundo, como si fuera súper obvio lo que ellos están diciendo, como si fuera increíble que el resto de la humanidad no piense como ellos, y como si el mundo, indudablemente, sería un mejor planeta si los más importantes líderes mundiales tomaron un momento para leer las sabias opiniones que esta eminencia tiene que decir desde su butaca.

Están tan seguros de la inrefutabilidad de sus opiniones que ya hasta escriben como un editorial de periódico; simplemente se expresan y por la sola razón de ser opinión de ellos ya pasa a ser una verdad incuestionable.

Personalmente, acostumbro a consumir mucho contenido de opinión, en todas sus variantes (columnas, comentarios, análisis, editoriales, entradas de blogs, etc.). Sin embargo, según mi criterio, lo que distingue a una buena fuente de opiniones de una mala es algo que la sostenga, una base. Detesto la definición de opinión como sinónimo de “impresión” (“yo opino esto, pero ni me preguntes por qué, es solo una opinión”).

Quizás se deba procurar que una buena opinión tenga cualidades parecidas a las que se buscan en un buen ensayo, o sea, al menos una a tesis clara y una serie de argumentos, evidencia o contenido que de alguna manera respalde la tesis. No simplemente “opino esto” y ya, sino “opino esto, por esto, por esto y por esto” (Ah, y que los por esto’s no sean otras opiniones). Una opinión así sí vale la pena leerla por que el debate puede centrarse en la base del texto, las razones para sostener la opinión.

La opinión infundada no se puede refutar, no se puede debatir, no convence ni hace dudar…no hace nada útil. El productor de este tipo de opiniones a lo que puede aspirar es a tener un grupo de lectores que lo lean por que sus opiniones/impresiones son exactamente iguales a las de suyas (“Este hombre/mujer es un@ geni@” piensan ellos, “¡opina exactamente como yo! ¡Qué deleite!”).

Eso opino.

June 28, 2007

Sólo dame una palabra

Filed under: — Eugenio Martínez Rodríguez @ 1:30 am

Amanecí revolucionario ese día, y le dije a la primera persona que vi:

–Hoy empezaré un nuevo movimiento social para cambiar el mundo.

Y la persona me miró escéptica.

–¿Quieres que te hable de las ideas que tengo?—Le pregunté.

–No—me dijo –sólo dame una palabra o frase con la que pueda etiquetarte. Con eso me basta para hacer críticas y alabanzas .

June 18, 2007

Reseña de El Gran Juego

Filed under: — Eugenio Martínez Rodríguez @ 6:30 am

Hace mucho que nos disfrutaba un libro tanto como El Gran Juego, un texto sobre tácticas y estrategias generales escrito por el oficial español Carlos Martín Pérez. El autor desde hace un tiempo anda por ahí en Internet repartiendo copias de fragmentos sueltos de sus libros (la vieja técnica de la muestra. Ojo aspirantes a escritores). Al leer los fragmentos, me pareció inevitable salir a comprar dos de ellos (lo que no es pare menos considerando que es un maestro en el arte de la persuasión y manipulación de personas).

Pero, ¿de qué exactamente trata el gran juego? Trata de la vida misma conceptualizada como un gran juego o una gran guerra donde las personas enfrentan a diario una serie de batallas personales, profesionales, amorosas y de negocios las cuales cuentan con sus respectivos aliados, ejércitos, y contrincantes. Para sobrevivir y tener exito en esta gran guerra (la vida) hace falta ser un gran estratega para administrar eficazmente todos los medios y armas que tengamos a nuestro alcance. El libro usa como referencia textos de varias áreas de conocimiento humano con gran desarrollo en conocimientos tácticos y estratégicos como la guerra, la política, la sexualidad, la publicidad, y los negocios. Es interesante como se logran extrapolar las lecciones de textos clásicos como El Arte de La Guerra, del pensador clásico chino Sun Tzu para aplicarlos a una cita de una pareja por ejemplo.

El libro puede parecer bastante crudo. Y de hecho, lo es. Por ejemplo, hay un capítulo dedicado a enseñarte como manipular a las personas (¡joder!). Y ni hablar de las instrucciones tan detalladas sobre como difamar a alguien de forma eficaz (por cierto, el autor trabajó en unidades de inteligencia española).Pero según yo lo veo, y continuando con la metáfora de la vida como una guerra, estas son armas que uno debe conocer, y queda de cada cual decidir si considera ético o no su utilización. Es como un rifle o una pistola. El objeto en sí no encierra en él la maldad, sino que ésta posiblemente este en su dueño (como puede que no) . Además, a mi me resulta muy conveniente conocerlo al menos para poder defenderse de las personas que utilicen estas tácticas contra uno. La difamasión no es nada de agradable (a mi me lo han hecho) , y conviene saber como funciona una eficaz para adelantar las movidas del difamador, y defenderse de ellas. El conocimiento en sí no es malo.

Pero por otro lado, me parece muy limitante la visión que tiene el autor sobre la manipulación. Martín Pérez no cree en la cooperación, la solidaridad, la moral, la colaboración ni la buena voluntad. Estas son, según él, ilusiones de los idealistas. Para él en la vida o se manipula o se es manipulado. No hay términos medios. Pero ya la teoría de los juegos nos han enseñado que existen múltiples situaciones en las que la ganancia de uno de los jugadores no es igual a la perdida de otro jugador. Es posible que en un juego hayan dos jugadores, y que los dos ganen. Esto se llama juegos de no suma cero. Y esta es precisamente la base de la cultura de cooperación, colaboración y solidaridad: el beneficio mutuo. (Claro, su planteamiento no se debe descartar tan fácilmente; muchas empresas de la Web 2.0 construyen sus fortunas gracias a la inocente participación de los usuarios que le construyen sus contenidos de gratis).

El libro me recuerda mucho a uno de los textos que utiliza como referencia, y que leí hace unos pocos años: Cómo Ganar Amigos e Influir Sobre las Personas, de Dale Carnegie. Este pequeño texto, bajo un título tan inocente de autoayuda, es toda una guía detallada sobre como influir (¿manipular?) de una manera increíble. El texto es viejísimo, pero sigue utilizándose en el mundo de la publicidad. La diferencia entre Carnegie y Martín Peña, es que Carnegie se preocupaba mucho por hacer creer que hay una buena voluntad detrás de sus tácticas, mientras que su homólogo español no gastó ni una gota de tinta en ocultar la amoralidad de sus lecciones (por cierto, señor Carlos Martín, revise su libro para las próximas ediciones por que copió textualmente varias frases y oraciones del libro de Carnegie sin presentarlo como una cita ni dar referencia. Cuídese de las demandas de plagio por que tendría esa batalla perdida).

Otro de los temas que se tratan en el libro son algunas de las armas que podemos utilizar en nuestras estrategias diarias: el autocontrol, el lenguaje verbal, el lenguaje no verbal, la programación neurolinguistica, la seducción, la persuasión, el liderazgo y 36 estrategias chinas.

Muchos de estos temas se encuentran disponibles gratuitamente en su página personal. Si desea, puede hablar directamente con el autor antes de comprar el libro ya que éste se encuentra haciendo spam activamente con promoción de su libro en la sección de comentarios de los blogs. Lo más seguro es que pase por aquí, aunque quizás no comente (siguiendo alguna táctica de guerra de Napoleón o algo así).

June 1, 2007

Lugarmanigua: blog de Mayra Santos Febres

Filed under: — Eugenio Martínez Rodríguez @ 4:04 am

Me entero tarde, por casualidad, de la creación de Lugarmanigua, el blog de la escritora puertorriqueña Mayra Santos Febres. Anteriormente había celebrado el ingreso de Elidio La Torre Lagares a la blogósfera, y ahora llega Mayra. En hora buena.

¿Quién vendrá después?

January 11, 2007

Los blogs de Elidio La Torre Lagares

Filed under: — Eugenio Martínez Rodríguez @ 6:01 am

En agosto del 2005 había comentado sobre lo incomprensible que era que los escritores puertorriqueños reconocidos no tuvieran blogs.

Por fortuna, hoy, poco más de un año después, encontré los blogs de una de esas personas que a veces espío en las librerías para ver que libros lleva en la mano, Elidio La Torre Lagares. Sus bitácoras son: Gran vacío a boca llena: escritos desde la transmodernidad (whatever!) y Elidio La Torre Lagares escritor.

A decir verdad, él era uno de los escritores de los cuales se podía esperar algo así, ya que en el 1999 había hecho su propia página web, Temblor de Luna, la cual abandonó como perro muerto (yo solía visitarla esperando actualizaciones) , pero no quita mérito por el precedente.

Dos criticas que tendría serían las siguientes:

* Que se explique, de alguna manera, cual serían las diferencias entre ambos blogs.
* Más de Elidio en los blogs de Elidio: que incluyera menos escritos sacados del periódicos y más propios. Por ejemplo, ahora que se discute esta bomba que acaba de publicar su colega y amigo Javier Ávila en El Nuevo Día, sería excelente leer una reacción de Elidio en alguna de estas esquinas.

Aparte de eso, todo me parece positivo. Que un escritor tenga un blog me parece tan natural como que un mecánico tenga un martillo o un destornillador en la mano. Cada cual debe aprovechar las mejores herramientas que tenga a su disposición y que le sirvan para su oficio.

Una página web clásica y estática está muy lejos de ser suficiente.

Actualización: Elidio a dejado una contestación de este artículo en uno de sus blogs.

November 24, 2006

La Crónica: un género rebelde en la frontera

Filed under: — Eugenio Martínez Rodríguez @ 7:04 am

De entre todos los tipos de textos periodísticos, uno de mis grandes favoritos es la crónica. Este género es uno fronterizo y rebelde, que se niega a entrar de lleno tanto en las secciones de “opinión” como en las secciones de “información”. La crónica no es un “artículo”, por que en ella no prevalece la idea sobre los hechos, pero tampoco es una noticia por que no se limita a contar lo sucedido. Algunos la definen como la información comentada. Otros como una noticia con elementos valorativos. Pero es mucho más.

Según Juan Carlos Gil González, profesor de la Universidad de Sevilla, la crónica tiene un trasfondo tanto historiográfico como literario. Tal vez por ello sea tan interesante, por que es un género que llega con experiencia al periodismo, lo cual evitó que fuera una fácil victima de los debates éticos contemporáneos que mecanizan y monotonizan el oficio. Mientras la noticia y el reportaje eran como mancebos inexpertos fácilmente manipulables por los ideólogos de turno, la crónica era como una zorra vieja difícil de adoctrinar. Por tal razón, es doblemente rebelde en la actualidad al no ajustarse bien al rígido canon del “periodismo objetivo” que la teoría ética acaba de imponerle hace algunas décadas a la práctica.

La herencia literaria

Esta rebeldía con la monotonización y mecanización del periodismo actual, muy probablemente la heredó de la literatura, que es el arte del buen uso de la palabra. Según el periodista y escritor español César González Ruano :

Por primera vez, la literatura entró en el periódico por necesidad económica, pero sin querer renunciar a sus derechos y a sus esperanzas. Este es el secreto de una espléndida generación de cronistas, que es una auténtica generación de escritores “en periódicos.”

Por eso, la crónica, y todo lo que comparta sus características, ha ganado la cuestionable etiqueta de “periodismo literario” (como si el periodismo, en si, no fuera literatura). Con el apellido de “literario” se le pone aparte, se le trata como “especial”. Es “especial” por que no se ajusta a las prácticas cotidianas. No se ajusta, por que, como dijo Gabriel García Márquez en un discurso, muchos gustan de repetir la sentencia de que “los periodistas no son artistas”.

Pero la crónica no se avergüenza de mostrar su herencia literaria, y por eso en su redacción no hay técnicas, estructuras predefinidas ni “formulas” que sirvan. Hay tantos tipos de crónicas como tantos cronistas hayan. Cada cual marca su paso.

Esta contradicción del periodismo actual de adoptar la “objetividad” como simbolo de lucha y a la vez tener entre sus filas a un género que logra la comunión entre la opinión y la información, ha sido tratado de “justificar” o “armonizar” de varias maneras.

La crónica como privilegio

Por un lado, se ha elitizado el género alegando que solo es para los “especialistas” cuyo conocimiento sobre una materia los hacen merecedores del privilegio de comentar las noticias. De esta manera, se ha usado la sección de deportes como el último bastión y refugio de la crónica, por que es una sección de especialistas. Para el resto de las personas, según esta visión, la crónica queda prohibida. El género es para los peritos y punto (algunos siempre se concentran en lo que no se puede, en vez de en las posibilidades) . A menos que se trate de una crónica de interés humano.

La crónica light

La llamada “crónica de interés humano” ha sido parte, según yo lo veo, de otro intento de “justificar” el género dentro del periodismo. Según el Manual para Periodistas de Milagros Acevedo, este subgénero se caracteriza por presentar “cualquier acontecimiento, no específicamente criminal que, sin tener significación política, económica, cultural y deportiva, lleva consigo ingredientes básicos de interés humano”. En mi opinión, es una crónica de importancia secundaria y light. Por eso las crónicas de El Nuevo Día tratan de temas como las frituras de Piñones o las personas que se sientan a jugar ajedrez por las tardes en Borders. En estos terrenos no hay peligro. Se puede opinar e interpretar la “experiencia” por que la reacción nunca irá más allá de un “qué lindo” o “qué chévere”. Nadie se molestará en lanzarles la ya tradicional acusación de no ser objetivos. ¿Qué importa? El tema es tan liviano que a nadie le pesa. Con ésto le arrebatan todo la relevancia, libertad y experiencia del género al limitarlo a un forzado “ve allá y siente”.

Internet y el futuro de la crónica

Por suerte, con Internet, el periodismo independiente, el ciudadano, el comunitario y el alternativo, entre otros, puede escapar un poco de la hegemónica obsesión con la objetividad que tienen los grandes medios, y superarla con el rescate de géneros tan interesantes como la crónica. Si los intereses económicos de los grandes periódicos los obligan encerrar a la crónica en las secciones de deportes, los intereses periodísticos de los pequeños medios pueden reclamar el regreso triunfal a la comunicación mediada de la hija del arte y la historia. Ojalá así sea.

October 14, 2006

“Memoría” como traducción de blog en español

Filed under: — Eugenio Martínez Rodríguez @ 5:49 am

En el blog Teoría del Caos, René López publicó un artículo muy ameno sobre el eterno dilema de cómo traducir los nombres de las nuevas tecnologías al español, en este caso cómo traducir, si es que se ha de traducir, blog.

René propone la palabra “memoria” (vean las definiciones 10,11 y 12)como traducción para blog, y cita un pasaje de Don Quijote de la Mancha en el cual el caballero de la triste figura parece estar blogueando con su libro de memorias.

Muy interesante.

Artículos relacionados:
* Traduciendo Internet a español
* ¿A la reconquista del español?
* El real académico Ambrosio, y las nuevas tecnologías

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