No sé a quien le mencioné hace poco que los autores que leemos en libros a veces uno los ve más como conceptos abstractos, como grandes matrices de conocimientos, en vez de cómo personas normales como cualquier otra. Esos nombres que salen en las portadas a veces parecen tan lejanos que hasta no parecerían de terrícolas (y más si se vive en un pueblo donde la librería más cercana está a una hora de distancia en carro).
Pero Internet de vez en cuando ofrece la oportunidad de recordar que estas personas sí existen. Ahora mismo acabo de mirar los enlaces que detecta WordPress que me han hecho, y llegué por ahí a una bitácora llamada Sin Mordazas, cuya autora es Ivonne Acosta. Leí el nombre, di una vuelta de 180 grados en la silla reclinable y miré la biblioteca de mi casa para confirmar mis sospechas. Sí, desde hace varios años ese nombre se repetía en 3 de los libros del cuarto. Son de mis libros favoritos en cuanto a historia de Puerto Rico se refiere.Y ahora me entero que esta historiadora, no solamente existe, sino que ha pasado por aquí. ¡A leer ésto! Qué intimidante, ¿no? (y yo que tengo un desorden aquí adentro).
Me pregunto si más personas portadoras de esos nombres que aparecen en las portadas de los libros que tengo han pasado por aquí.
Vamos a hacer una prueba.
*Castells, Castells, ¿Me lees? ¿Está ahí, chico? Dame una señal.
*Atención Juan Duchesne Winter, deme una señal de vida. Mire que, en el verano, voluntariamente me compré Ciudadano Insano y hasta por poco lo entiendo. Eso merece un comentario.
* Juan G. Gelpí, comuníquese. Ya sabemos que pone su nombre en Google a ver que aparece. Necesitamos confirmar su existencia.
* Gónzalo Abril, saludos. Sabe que los estudiantes de la Escuela de Comunición de la UPR le tienen mucho cariño, ah. Adoran la Teoría General de la Información.
* Javier Ávila, sabes que cuando te fuiste de la Iupi con aquella carta de agradecimiento tan especial salí a comparar un libro tuyo para ver quien eras. Escogí The Professor in Ruins por que se me pareció un poco a la historia de una amiga. Estuvo bueno, fue entretenido. Mira ya Elidio se abrió un blog, ponte con algo tú también.
* Lliana Cotto Morales: ¿Llegó aquí? Pues notifíquelo un momentito. Yo compré Desalambrar y me gustó, nos lo recomendó al grupo Dorian Lugo (por cierto, saludos Dorian). También asistí a la presentación del libro en la Librería Mágica.
* Rogelio Escudero Valentín: yo soy Eugenio, el de la oficina de al frente a la suya, en tendenciaspr. Me dice luego si llegó hasta aquí.
* Pablo Marcial Ortiz Ramos: que gran libro el de Vieques, ah. Lo tengo autografiado con la firma de Rubén. Le quedó tremendo.
* Marcos A. Rivera Ortíz: Hola, yo compré Justicia Negra: Casos y Cosas. Estuvo muy interesante, pero en algunos casos no me parece que probó que el discrimen fue por racismo. Por ejemplo, en el caso de Teo Cruz él no fue favorecido pero en su lugar se favoreció a otro negro. ¿Entonces? No entendí eso. Si llegas por aquí nos explica, por favor.
*Luis López Nieves: usted si patruya la Web a ménudo y también tiene gente que lo hace, así que ya sé que llegó aquí o va a llegar. Nada, le comento que me estuvo de lo más curioso que pusiera a Voltaire a beber Maví en San Juan. Estuvo chévere la novela, aunque tengo que admitir que me parece que aún su mejor libro es La Verdadera Muerte de Juan Ponce de León. Después de ese libro se podía retirar tranquilo, pero nada, siga ahí. Por cierto, ya vi que actualizó las Cartas Bizantinas, esa sección me agrada bastante.
* Paulo Coelho: en mi Universidad a pocas personas le agradas, chico. Está el snops choreto. Para ser aceptado como parte de la cultura de élite del país es requisito poner una cara de nausea cuando mencionan tu nombre. A mi sí me gustó El Alquimista, pero solamente lo puedo admitir en el área sur de la Isla, si lo digo en la capital los esnobs me miran con compasión.
* Miguel de Cervantes…¡No! Usted no me conteste ni pal carajo. Ni en el blog, ni mucho menos en persona se me aparezca. Su obra es genial, así que no hay nada que hablar. Mantenga la distancia.