Archive for the ‘Periodismo’ Category

No es culpa de los medios su mala calidad

Saturday, August 30th, 2008

Ni su espectacularización, ni su falta de profundidad. Ya de eso estoy bastante convencido. Tales síntomas no son el resultado de una mala gestión de las empresas que los operan, sino reflejos de males sociales. Seguiré señalando lo que entienda que es un mal servicio al derecho a la información de los ciudadanos. Pero no me veo con la moral de exigir algo diferente de los medios de comunicación masiva. Su mediocridad, al menos conmigo, queda debidamente excusada.

¿Por qué digo esto? Porque desde el año pasado vi como nacieron varios proyectos de comunicación masiva que no se pueden describir con otro término que no sea excelencia pura. Y todos han muerto por falta de audiencia, y los que no han sucumbido, han tenido que enterrar profundamente su verdadera personalidad para ajustarse a unas “formulas ganadoras” de la superficialidad y el escándalo. Como mencioné en un artículo pasado, es recomendable ceder a las demandas del mercado lo suficiente como para lograr un punto de equilibrio que conserve lo esencial. Pero en otras ocasiones las circunstancias hacen tal balance imposible por el momento, y hay que ceder tanto y tanto para sobrevivir, que el propósito original queda totalmente trastocado.

Jay Fonseca

Todo comenzó cuando una noche descubrí el programa radial WKAQ en la noche, con Jay Fonseca. El contenido y el estilo de este espacio no tenían comparación. El conductor del programa, Jay, era fuerte e incisivo con sus preguntas, pero sin caer en las faltas de respeto o en el protagonismo forzado al cual nos tienen acostumbrados otros. Aunque utilizaba muy bien sus conocimientos de economía, como estudiante de finanzas que fue, y de derecho, como estudiante de derecho que es, lo que más lo hacía resaltar era su humildad. Si tenía que darle la razón a su invitado, se la daba, si tenía que disculparse por algo, lo hacía, y más aún, no pretendía proyectar que lo sabía todo, a menudo expresaba abiertamente sus dudas y confusiones, sin que esto le quitara una onza de profesionalidad. ¿Qué pasó con él? Lo botaron. En vísperas de las fiestas navideñas. En su lugar pusieron a alguien a leer el periódico, y pedirle reacciones a cuatro políticos sobre lo que publica El Nuevo Día.

Ahora Jay se encuentra en Red 96, manejando el programa 180 grados, y aunque comenzó con el mismo estilo que lo había caracterizado, es evidente la presión que siente por ganar audiencia con “formulas probadas” y evitar que lo despidan de nuevo (lo que es comprensible) . Ahora se burla y le falta el respeto a los invitados, no deja que nadie termine de contestar sus preguntas, alza la voz e intenta armar un escándalo por insignificancias que no merecen tal atención, y ha llegado al extremo de casi invitar a pelear a personas (a Rafael Rojo, presidente de la Asociación de Constructores de Hogares, lo retó a llegar a los estudios, comentando, entre otras cosas, que él no era Orlando Parga, en obvia referencia a los incidentes de violencia entre estos dos). Es una triste transformación, pero si tenemos un poco de empatía podemos percibir la enorme presión que debe sentir alguien por no quedarse desempleado en plena recesión económica.

Oscar Serrano y Omaya Sosa Pascual

Pero Jay es solo un ejemplo. Otros que estaban haciendo un trabajo fenomenal eran los periodistas Oscar Serrano y Omaya Sosa Pascual, precisamente en Red 96. Estas dos personas dirigieron el programa Red Confidencial, en el cual dieron cátedra de lo que es el periodismo investigativo. Contrario al típico programa radial de pseudo análisis y lectura de periódicos, Oscar y Omaya se enfrascaban en verdaderos proyectos investigativos que le añadían contenido nuevo a la programación. Y cuando entrevistaban, lejos de adoptar el estilo rubensanchino de tratar de improvisar y sacarle alguna declaración controversial al invitado (el típico “¿cómo es? Usted me está diciendo en exclusiva que…”), sus preguntas estaban fundamentadas con la evidencia que tenían a la mano, con datos y documentos que casi hablaban por sí solos. Y sí, también practicamente los botaron, en un cambio de programación que trajo a Felix Plaud a la emisora.

Wanda Colón

Pero el colmo de los colmos ocurrió precisamente esta semana, con la cancelación, en la misma emisora, del programa Más de 96 minutos con Wanda Colón. La línea de este proyecto era “comentar aquellos eventos y sucesos que no hacen noticias”, entiendase las luchas comunitarias, los proyectos de autogestión vecinal, las denuncias de abuso policiaco de personas de residenciales públicos, etc. Realmente le daba espacio a personas cuyo discurso, por alguna razón, al parecer no cabe en los medios masivos. Pues bien, luego de dos últimas ediciones geniales, dedicados a unas extensas entrevistas al doctor José Vargas Vidot y su proyecto Iniciativa Ciudadana, en las cuales hablaron sobre cómo cada día puertorriqueños y puertorriqueñas se lanzan a la calle con iniciativas de autogestión dirigidas a crear “un gobierno paralelo” donde el ciudadano deje la resignación y la frustración y tome dominio de su propio destino y de las problemáticas que afectan su calidad de vida…cancelaron el programa. En su lugar, pusieron a cuatro “jóvenes puertorriqueños” que se auto presentan como los representantes de las nuevas generaciones, pero que no hacen otra cosa que emular las tradicionales peleas mongas partidistas a las que nos han sometido la clase política nuestra por varios años…un ejemplo perfecto de por qué es un ejercicio fútil exigirle el retiro a personas competentes por su edad (yo le hubiera dado un puesto vitalicio en el Senado a Eduardo Baez Galib), para darle paso a “caras nuevas” con los mismos viejos estilos.

Mi punto es…

La conclusión no puede ser otra que el buen periodismo, el investigativo, el sustancial, el alternativo, el que le hace resistencia a lo hegemónico…no es rentable en nuestro país en el mercado masivo. No podemos exigirle nada mejor a Wapa, Univisión, WKAQ, NotiUno o Red96, porque sencillamente no hay mercado para ello. Si lo que hay en los medios locales, refleja superficialidad, banalidad y pura espectacularización de la noticia, es porque eso, y solamente eso, es lo que al parecer piden los consumidores de “información” en Puerto Rico. De nada vale pedir “el apoyo del público”, porque el mercado trabaja a base de la satisfacción de demandas, nunca ha trabajado ni trabajará por compasión ni solidaridad.

Más que pedirle cambios a unos medios que solo ofrecen lo que el público demanda, mejor es exigirle cambios a nuestro cultura política y social; cambios que no vendrán con mociones ni con alianzas electoreras, sino con nuestra propia resistencia cotidiana a esa cultura. No podemos exigir que alguien nos traiga pescado fresco si no hay cuerpos de agua en los alrededores.

Mientras no haya una verdadera revolución social, esa es la realidad. Lastima que las personas que día a día encabezan los primeros pasos exitosos de dicha gesta, como los pequeños e inspiradores proyectos como Iniciativa Comunitaria, P.E.C.E.S, La Alianza de Líderes Comunitarios, Amigos del Mar o La Coalición Tierra Para Todos, ya no tengan un espacio de difusión. Habrá que bregar con eso.

Nota aclaratoria: Nada de lo que aquí escrito justifica las falsedades, la manipulación mediática y la desinformación. Como bien dice el actual secretario de Justicia, Roberto Sánchez Ramos, “una cosa es una cosa, y otra cosa es otra cosa. Una….dos”. Lo que señalo aquí es el mal estilo y la poca sustancia, no la manipulación deliberada con el único objetivo de violar el derecho a la información veraz de los ciudadanos. Esto último, por ser una reconocida violación a los derechos humanos, es injustificable, aún si el mercado así lo demanda.

La tinta urbana de los inconformes

Thursday, April 10th, 2008

De vez en cuando me topo con alguna pequeña publicación independiente circulando por ahí. Suelo agarrarlas sin pensar, por que usualmente son gratis, para leer cual es la razón por la que algún desconocido pensó que valía la pena invertir en la impresión de esa expresión, porque para lanzarse a emprender un proyecto así, por más pequeño que sea, se tiene que partir de la convicción de que lo que se quiere publicar no se publica en los medios establecidos. Y efectivamente, suelen ser expresiones raras, más no por ellas menos válidas. El semestre pasado me tomé por un delgado periódico anarquista escrito en ingles, que utilizaba el pensamiento de Michel Focault para abogar por la necesidad de una mayor autogestión en todas las facetas de la sociedad, particularmente en aquella relacionadas por la difusión del poder/saber. Un poco antes que eso me encontré con El aballarde, un periódico de corte marxista que aparentaba venir a “comerse los niños crudos” (perdonen el clicché) con un mensaje más de izquierda que la izquierda más militante del país. Otros son menos polémicos, como los dedicados a difundir nuevos modelos independientes en la industria agrícola, los que cuya meta es promover el modelo cooperativista en toda actividad económica, los que sirven de puente entre emigrantes cubanos en la Isla, y los creados para difundir conocimientos jurídicos entre las masas, entre otros.

Son mensajes que no se encuentran en los medios de circulación general, puede que por muy radicales, o por muy controversiales, o por su especialidad en el tema, o una combinación de razones. Posiblemente por las mismas cuestiones las ediciones que me encuentro de estos no suelen pasar de tres. Tratar de hacer las cosas diferentes no suele ser una tarea exitosa; si lo fuera dejarían de ser admirables aquellos que lo logran.

Como escribí en una entrada pasada, ahora muchos suelen quejarse de que vivimos rodeados de una supuesta “sobre abundancia de información” que, paradójicamente, nos desinforma. Estoy de acuerdo en eso de que, como ciudadanos, aún esforzándonos, no obtenemos información suficiente sobre como opera y trabaja nuestra sociedad, particularmente los centros de poder. Pero no estoy de acuerdo con que eso se deba a demasiada información disponible. Al igual que los inconformes publicadores de esos efímeros impresos independientes , pienso que hay mucha información que no está circulando, aún con toda la tecnología de la que suelo escribir por aquí.

* * *

El año pasado le escuché decir a un periodista de emisora PAB que CNN era el instrumento de manipulación masiva más grande de nuestros tiempos, porque cuando sucedían cosas de extraordinaria importancia, como la extensión de la guerra en Irak, se dedicaba a escudriñar detalles de sucesos poco relevantes, como las razones de la muerte de una modelo en el caribe.

Por eso no siempre es cierto aquello de que los mercados se equilibran si se dejan desarrollarse solos, porque las ventajas que trae la libertad –poder ciudadano, diversidad, y equilibrio— se esfuman cuando un gigante monopoliza la contienda tragándose toda competencia y exterminando la pluralidad.

Pero mientras esto siga en el rumbo que lleva, la esperanza residirá en que las personas reclamen un espacio para la diversidad de información, opinión y enfoque, creando y auspiciando toda expresión que surja desde la independencia ciudadana. Por mi parte yo seguirá leyendo la tinta urbana de los inconformes.

Antes que llegue el martes

Sunday, April 6th, 2008

Por: Maiia Montesú

Ayer por la tarde aún me encontraba pensando sobre qué escribir para esta columna. Pensé en volver a poner el canal 10 de Direct TV a ver si las sesiones del Senado me volvían a hacer el día con algo que pudiera criticar, pero eso ya lo he hecho por lo menos en 10 de los últimos 30 escritos que he publicado. Luego prendí el televisor y me di cuenta que se me había pasado Laura en América, por lo que mi segunda gran estrategia columnística también quedó descartada.

Así que dije: “vamos a la segura…vamos pa” la calle, vamos pa” la calle hoy (mientras hacia con las manos como Héctor el Father)” . Siempre he encontrado buen material burlándome de pobres infelices con menos educación que yo, y la verdad es que a la gente goza con ese tipo de escritos. Posiblemente cuando ridiculizo a algún viejo en un supermercado a alguien le recuerda a su odiado suegro, y sonríe.

Me fui caminando con mi libretita por las calles de Río Piedras. Para mi desgracia, tuve que pasar por la UPR, uno de esos criaderos de plastas asquerosas y apestosas del que he escrito anteriormente, aunque por fortuna no me encontré con ningún plastoso en el camino (supongo que estaban desperdiciando sus vidas en Facebook, como siempre) . Frente al Recinto, encontré un señor vendiendo helados, por lo que me puse a hacer una pequeña fila. Estaba pensando que esto me podría servir para criticar la poca imaginación de estos heladeros, quienes llevan vendiendo coco, parcha y piña desde que los tainos ahogaron a Salcedo. La crítica a los mismos sabores de siempre la podía atar a un señalamiento de la falta de innovación nacional, y luego meter la falta de cultura de trabajo en algún párrafo, y entonces concluir que los suicidios, asesinatos y robos de los últimos meses se deben a problemas como la monotonía en sabores de helados. Hace poco alguien me recomendó visitar un sitio llamado tendenciaspr, para que buscara “datos concretos” para mis famosas conclusiones socio-culturales. ¿Pero para qué? ¡Toda mi vida he escrito con mis caminatas, el televisor y lo que me dicen mis amigos como mis únicas fuentes y siempre recibo aplausos! No iba a empezar a cambiar ahora.

Como les decía, estaba en la fila del carrito de helados (los nuevos directores chilenos me comentaron que suelo desviarme demasiado del tema de la columna para luego retomarlo al final. ¡Qué se va hacer!). Noté que las personas que estaban en la fila se apartaron de mí cuando me vieron. Supongo que no querían que escribiera mi columna sobre ellos. ¡Qué pendejos!

Y entonces el heladero me miró y me dijo mientras sonreía:

–Señora, este helado le costará el triple, por espantarme los clientes—

Se me iluminaron los ojos en ese momento (¡Qué clichosa estoy hoy!) . Saqué mi libretita y mi bolígrafo y empecé a anotar el nombre del carrito aquel mientras el señor trataba de descifrar lo que hacía. Miré al cielo con cara de agradecimiento, pero entonces recordé mi ateísmo y seguí escribiendo. Luego tomé mi helado y me fui sin despedirme, porque los profesionales como yo ni se despiden ni andan por ahí con cortesía y toda esa ñoña.

–¡Qué pase un bonito día, señora!—Dijo el heladero.
–¡Váyase al carajo!—Le dije mientras caminaba en dirección opuesta.

La computadora mohosa que guardo debajo de la cama, con la que estoy escribiendo esta columna, me dice que ya he sobrepasado el límite de palabras, así que termino este escrito aquí. La próxima semana quizás escriba sobre lo que vi en la fila del cine, a menos que alguien me deje algún mensajito en la contestadora que amerite escribir una columna sobre ello.

Mi asistente personal…digital

Wednesday, March 19th, 2008

“La frustración dominó a la bestia;
la victima no maldecía el escudo”
Del Libro del Abey

Me gradúo en Mayo, así que aproveché esta semana santa para participar en una de las más sagradas tradiciones que definen nuestra idiosincrasia e identidad propia como pueblo: consumir. Sí, me acabo de comprar una PDA, que significa Personal Digital Assistant. Este aparatito no es otra cosa que una auténtica computadora de mano. El modelo que tengo, por ejemplo, tiene Word, Excel, Internet Explorer, Outlook, calculadora, juegos, Messenger, grabadora, agenda, despertador, tecnología Bluetooth …¡es una computadora! Y si la conectas a algún software de telefonía por Internet, como Skype, se convierte, como si fuera poco, en un teléfono celular.

Pero, ¿cómo me convencí para hacer este gasto? Pues utilicé la siguiente racionalización: había que ponerle orden a mi vida. ¿Convincente, verdad? Bueno, al menos a mi me lo pareció. Necesitaba un asistente. Más cómo por ahora no me puedo dar el lujo que contratar uno de carne y hueso, he sustituido la inversión en trabajo con la inversión en otro factor de producción: el capital (tecnología). Si a las empresas les funciona, ¿por qué a mi no?

El modelo que compré es una Ipaq h4350. Un artefacto nuevo de esta línea puede llegar a costar $600. Mi reacción inicial al ver el precio fue decir “¡qué se vayan pal carajo!”. Pero luego se me ocurrió buscar en Ebay, y para mi grata sorpresa encontré los modelos usados, pero en buenas condiciones, casi 5 veces más baratos que el precio original. Pagué $115, y creo que valió la pena. ¡Es una computadora!

He estado, en estos día, redescubriendo la web desde una pantalla de 2×3 pulgadas, y la verdad es que las cosas se ven bastante bien. Las versiones móviles de los portales que visito son mucho más sencillas y al grano, más volcadas a la información que al diseño gráfico. Pero se leen bien, sin dificultad alguna. Por fin, casi 3 años después, fue que entendí aquel articulo de Guerrilla Pop: “La Web como Medio de Información vs. Medio Gráfico”.

Lo que he estado pensando es que sería revolucionario que cada persona tuviera un asistente de éstos en un mundo donde abunden las señales de Internet inalámbrico. Aquí legislamos para muchas cosas irrelevantes, pero si alguien propusiera enmendar la constitución para establecer como un derecho fundamental de los ciudadanos el portar una cosa de éstas, yo sería el primero el organizar una marcha hacia El Capitolio. Imagínense a millones de personas con cámaras fotográficas y de vídeos, con grabadoras y procesadores de textos en sus bolsillos, creando contenidos y…¡lo más importante! distribuyéndolos instantáneamente a un costo de $0, desde cualquier lugar. Un mundo en movimiento interconectado, dónde hablar de Internet no necesariamente signifique hablar de computadoras (PC) , porque la web circula en PDAs, teléfonos celulares, televisores, consolas de juegos, reproductores de música digital, radios, etc.

Ese mundo ya existe, lo sé, nos es que quiera convocar el próximo Foro Social Mundial sobre esta idea (así que no hay pasaje gratis para tí, Ramonet) . Pero existe, al menos para este parte del mundo (ya sabemos que Seul y Japón es otra liga), para una élite social: políticos, altos ejecutivos de empresas, geeks, y si acaso periodistas. Se pudiera hacer mucho más, pero habría que dejar circular las señales gratuitas de WIFI, y auspiciar aparaticos que no requieran estúpidos planes para poder usar Internet (como las Blackberry, y los Treo).

Un último comentario: en verdad os digo, que todo aquel con suficiente salud para vivir parte del aún joven siglo XIX, vivirá la experiencia del Renacimiento de las Comunicaciones, donde la tecnología que maldecís será la llamada a posicionar el poder ciudadano a la izquierda de los mastodontes mediáticos. Monstruo Volador de Espagueti, perdónalos, que no saben lo que dicen los que dicen lo contrario.

La gente de Endi ya está reaccionando a NoticiasOnline

Saturday, March 8th, 2008

Vía Dark Soul.

Parece que la gente de El Nuevo Día ha decidido imitar a ClasificadosOnline con la técnica de inundar cada rincon de la Isla con anuncios de un dominio de Internet. Para ello, ha registrado noticiaspuertoricohoy.com (ver información de registro), que redirecciona a una de las secciones del periódico. Como comentan en el blog del primer enlace, al parecer se trata de:

…algún tipo de investigación a ver si este tipo de publicidad genera un trafico o audiencia considerable o relevante, y creo que esto se inicia tras la creación de http://noticiasonline.com/, ya que ellos también han inundado el área metro con anuncios.

Ver artículo fuente completo con una imagen de la publicidad callejera de El Nuevo Día aquí.

Artículo relacionado:
* ClasificadosOnline reta a El Nuevo Día

Equilibrio e información

Friday, February 8th, 2008

“…y entonces el monarca se lamentó de que
todos llevaran corona, y se quitó la suya”
Del Libro del Abey

De seguro que han escuchado a alguien quejándose de la “sobreabundancia de la información” de nuestros tiempos. Dicen que hay demasiada información circulando, y que eso desinforma al ciudadano. El mes pasado, por ejemplo, el segundo Congreso Anual de Nuevo Periodismo advirtió que la libertad que tiene el público de encontrar su propia información mediante blogs, foros y motores de búsqueda, puede causar “una mirada superficial de muchos temas”.

Proponen ellos, implícitamente, que la autoridad para decidir que información merece ser consumida permanezca en unas pocas estructuras mediáticas llenas de periodistas profesionales con “capacidad de absorber estos datos”, ya que los lectores “ante tal cantidad de contenidos no pueden discernir entre la información buena de la mala y la tendenciosa de la objetiva”.

Ante tal preocupación, me parece muy útil volver a reexaminar el concepto del equilibrio discutido en un artículo pasado. Como mencioné en aquella ocasión, el equilibrio surje cuando existe una diversidad de fuerzas coexistiendo que se cancelan unas a las otras.

Los conservadores sociales, al igual que este grupo de periodistas, piensan que, por el contrario, el control surge de la imposición de unas figuras de autoridad. El poder, según esta visión, debe estar en el tope de la jerarquía, custodiado por el pequeño grupo de “los que saben”. Pero esta propuesta autoritaria no es más que la idea de supresión de algunas de las fuerzas que componen el equilibrio. Con tal supresión, el resultado automático es el desequilibrio; es como quitarle una pata a una silla.

Por el contrario, la llamada “sobreabundancia de la información” es la mejor manera de satisfacer las demandas de los ciudadanos, pues les da a éstos un amplio y variado menú del cual pueden seleccionar los productos que mejor se ajusten a sus intereses particulares. Soy consiente que no siempre más es mejor, pero cuando ese “mejor” (calidad y gusto) es algo tan subjetivo como la decisión de la información que queremos consumir, entonces la única manera de llegar a esa calidad diferente que cada persona busca, es a través de un aumento cuantitativo. Yo viví algunos años sin Internet ni CNN, Fox, The Economist y otros medios que hoy suelo usar, y no considero que mi restricción informativa a Las Noticias del entonces TeleOnce y El Nuevo Día me hiciera una persona más informada que lo que soy ahora. Por el contrario, “la sobreabundancia de información” me permite informarme y desarrollarme en temas muy especializados (lenguajes de programación, por ejemplo) que jamás hubiera encontrado en algunos de esos gigantes mediáticos.

No voy a negar, sin embargo, que fuera de la web son pocas las fuentes de noticias en las que encontramos análisis, contexto y profundización en los temas. Pero esto no se debe a demasiada información, sino a todo lo contrario. Se debe a la falta de diversidad de medios independientes que no se contagien con el mimetismo mediático de las grandes cadenas, ya sea porque son parte de ellas, o por simple influencia. Eso no es sobreabundancia, sino escases por repetición.

En fin, el equilibrio en la información no es que un grupito de estructuras mediáticas decidan qué cosa el público debe leer y qué cosas debe ignorar. Por el contrario, el equilibrio está en el punto en que cada ciudadano tenga la libertad de personalizar su consumo de información hasta poder desarrollarse individualmente como ser humano, y no como el amorfo concepto de “la audiencia” o “las masas”.

Artículo relacionado:
* Equilibrio

El Show de Rubén Blades

Tuesday, January 15th, 2008

Para los que no lo sabían, Rubensito (así le decimos los panas fuertes) Blades tiene desde el año pasado un show en YouTube llamado ESDRB, que son las siglas de “El Show de Rubén Blades” (aparentemente Rubén se dejó asesorar de su peor enemigo, quien lo convenció de que estas siglas eran un titulo mercadeable).

ESDRB es súper informal y bastante jocoso. No estoy seguro de que su protagonista siempre recuerde que hay una cámara prendida. Aquí en el vídeo de arriba hasta aparece bebiendo vino mientras le habla al lente.

En este vídeo de abajo, ya disfrutando más intensamente de los efectos de su copa, comienza a dar una particular disertación sobre lo que él considera el problema más grande de América Latina. Hay que verlo.

Además de sus monólogos, presenta vídeos de música exótica (por lo general).

Puede ver más del proyecto youtubero de Rubén aquí.

¿Quién investigó lo de DynCorp?

Friday, January 11th, 2008

Estaba leyendo la noticia titulada “Abrupto fin a la relación entre Puertos y Dyn Corp” en El Nuevo Día, que trata sobre el supuesto fin de los negocios de nuestro gobierno con la afamada compañía de mercenarios, cuando de momento me topo con este párrafo:

Una investigación de este diario reveló que DynCorp mantenía desde Aguadilla varias operaciones relacionadas a su trabajo como contratista de guerra con el Departamento de Defensa federal.

Pero ¿cuál es “este diario”? Por un momento pensé que me había equivocado de periódico y estaba leyendo el Diario La Prensa de Nueva York, que según recuerdo fue el que publicó esta información primero junto a Jorge Seijo. No se habló nada sobre ésto hasta finales de agosto del 2007, cuando ese medio divulgó el asunto con una serie de artículos titulados “De Puerto Rico con Amor” del periodista Jesús Dávila. Antes de ésta fecha, nunca leí ni escuché nada sobre ello en Puerto Rico. De hecho, a principios de ese mismo mes de Agosto de 2007, lo que se publicó en El Nuevo Día fue solo un ejercicio de relaciones públicas:

Nueva vida para el Aeropuerto de Aguadilla
Sin embargo, Puertos optó por identificar empresas privadas interesadas en hacerse cargo de la restauración de los hangares. Éste fue el caso de Dyn Corp, empresa estadounidense que repara y ensambla aviones y helicópteros para el Departamento de la Defensa de Estados Unidos.

Dyn Corp ya restauró tres hangares ubicados en el Rafael Hernández. Como parte del acuerdo, la Autoridad de los Puertos no le cobra renta, sin embargo obtiene el 51% de las ganancias de la empresa. “Es un negocio redondo, si tomas en cuenta que antes no obteníamos nada de ingreso por esos espacios”, sostuvo Soto Lacourt.

Nada de “contratista de guerra”, Departamento de Defensa, ni algo parecido. Ni tan si quiera menciona que Dyn Corp es una empresa de mercenarios. Solo se identificaba como una “empresa estadounidense que repara y ensambla”.

Así que, honor a quien honor merece: Jesús Dávila, del Diario la Prensa, y Jorge Seijo, del canal 30.

Artículo relacionado:
* Ahora sí es verdad:Gobierno de PR es socio de compañía de mercenarios

Acreditan blog como medio de comunicación…
¡En Puerto Rico!

Friday, January 4th, 2008

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¿Se acuerdan del afamado caso del bloguero que recibió una credencial oficial de la Casa Blanca como corresponsal en el 2005? En aquella ocasión, algunos dijeron que “desde la lógica de los medios, es un paso gigantesco, que seguramente se debe multiplicar por el mundo. El precedente consagra a los bloggeros (sic) como medio de comunicación”.

Pues amigos, las profecías se han cumplido (¡por fin!) en Puerto Rico: me dice el amigo Estaban Pagán que su blog deportivo, Cancha Local, acaba de ser acreditado por la Federación Puertorriqueña de Voleibol para cubrir el el PreOlímpico de Voleibol del l 6 al 11 de enero de 2008 en el coliseo Héctor Solá Bezares de Caguas (Voz de Silverio Pérez: “Esto si que es un súper exclusivo”).

Que yo sepa, la acreditación de un blog como medio de comunicación no tiene precedentes en Puerto Rico. ¿Qué efecto puede tener esto en el movimiento pro colegiación del periodismo? ¿Cobijarán ahora a Cancha Local los derechos constitucionales implícitos del periodismo? ¿Tienen esos mismos derechos los que no tienen credenciales? ¿Y si no, entonces la entidades privadas pueden otorgar y quitar derechos públicos? ¿Cómo recibirán la noticia en la Asociación de Periodistas de Puerto Rico? ¿Se podría repetir la historia de “el reportero del pueblo” de NotiUno, boicoteado por miembros de la prensa? ¿Qué es un periodista? ¿Finalmente qué es esa cosa llamada periodismo?

Que tiempos interesantes para el campo de la comunicación, ¿no? Esperemos que en foros como Calahondo comiencen a discutirse acontecimientos como éstos, porque la revolución ya está tocando a la puerta.

Calahondo

Friday, December 14th, 2007

Todavía no entiendo bien de qué se trata ni quién lo maneja, pero ha publicado algunas reflexiones interesantes sobre el periodismo en Puerto Rico. Se trata del blog Calahondo, que se auto describe así:

Hace un tiempo se hizo un llamado a crear un observatorio de medios en Puerto Rico. De inmediato varios colegas hicieron llegar sus colaboraciones. Mientras eso toma cuerpo, aquí está CALAHONDO que se renovará por lo menos mensualmente, o, cuando las circunstancias así lo dicten.

Nuestro principal objetivo es promover una reflexión pública sobre las prácticas y las teorías del periodismo en Puerto Rico. Nuestra meta es promover el mejor periodismo posible.

Me suena a Luis F. Coss, pero no sé…como quiera parece interesante.

La vaguedad intencional en El Vocero

Sunday, November 18th, 2007

“Remember the following first
rule of disinformation analysis:
truth is specific, lie is vague.”
Gregory Sinaisky,
(”Detecting disinformation, without radar”)

La noción de que Tito Kayak pueda ser un tiburón revolucionario también parece haberle ganado nuevos amigos. Entre ellos parecen sobresalir una serie de entidades latinoamericanas que han surgido en años recientes a la sombra de Hugo Chávez y con la ayuda de los petrodólares venezolanos.

Parecen…parecen. Qué muchas cosas parecen. Lo que no aparece en el artículo es uno sola evidencia que conecte a Tito Kayak con alguna entidad venezolana. Eso parece que nunca apareció. Pero interesantemente, noten lo que sí aparece en un editorial del propio periódico:

Los asuntos que nos afectan como pueblo deben ser resueltos por nosotros mismos, cuidándonos de las intromisiones de organismos externos cuya finalidad siempre resulta ser nebulosa.

Lo que empezó pareciendo como una cosa que parece, como algo que se rumora y que supuestamente se reclama, ahora en el editorial se da como el más elemental hecho. ¡Pero no se preocupen! Para no perder la tradición salta del editorial la siguiente oración:

…al parecer las actividades de Tito Kayak tienen otro objetivo.

¡Me encanta como esta gente sustenta sus “investigaciones” ! La desinformación se nota a leguas. ¡Qué falta hace en Puerto Rico alguna especie de Media Watch!

El Nuevo Día insiste que hay que celebrar por nuestra gran economía

Sunday, November 4th, 2007

Luego de una lógica ola de crítica a su desatinado entusiasmo, en El Nuevo Día insisten en que hay que celebrar lo supuestamente bien que le va a la economía de Puerto Rico

Sí, aparentemente podrá sonar contradictorio que este País haya logrado una votación tan alta y que a la vez enfrente los problemas antes descritos. Lo de las farmacéuticas es grave ya que es una industria que se ha visto aquejada por varios ajustes en los últimos años y lo más probable es que éstos continúen. Pero no dejemos que estos hechos lamentables nos impidan ver y disfrutar la excelente noticia que trajo el World Economic Forum.

Lo segundo es que Puerto Rico figura como el segundo mejor ‘rankeado’ en Latinoamérica y el cuarto si se considera toda la región americana. Es decir, debuta como un miembro de las grandes ligas.

Cuando se publicó esta noticia en El Nuevo Día, las reacciones de la gente recogidas en los comentarios que llegaron al diario fueron más bien de incredulidad, escepticismo e ironía. Casi de crueldad, en algunos casos. Esa actitud es nefasta.

Si el mundo está diciendo que el País está bien, démosle un poco de crédito. Si hay que resolver algo, a enrollarse las mangas para trabajar y solucionarlo. Pero criticar por criticar, sin hacer nada y no proponer soluciones, no sirve. (Claudio Gaete).

Repito, la única buena noticia es que incluyeron a Puerto Rico en esa lista por primera vez. Punto. No hay nada más. Cualquier otro intento de estirar la celebración está totalmente infundado. Si Puerto Rico hubiera estado en esa lista desde los 70’s muy posiblemente los estudios revelarían que es de los países que más movimiento negativo ha tenido en las posiciones.

Yo sigo sin entender. ¿Por qué se supone que estemos celebrando un segundo puesto latinoamericano cuando Puerto Rico tradicionalmente durante todo el siglo XX ha estado años luz de todos sus vecinos, y ahora hasta México le pisa los talones y algunos economistas, como Gustavo Velez, han expresado sus dudas de que realmente siga al frente de países como Costa Rica? Ah, y por cierto, lamentablemente NUNCA América Latina ha sido “grandes ligas”. Las grandes ligas están en Europa y Asia.

Esto es como si unas personas llaman a un hospital a preguntar como está un familiar enfermo y estos le contestan que hay buenas noticias, qué su pariente aún sigue en la lista de pacientes vivos (¡celebremos!) . El detalle es que cada día está peor, y semanalmente le está dando un ataque cardiaco. ¡Pero sigue vivo! Así de ridículo es esta interpretación que publica el periódico en portada.

Parece evidente que a ciertos intereses le conviene que las cosas permanezcan como están, y por eso aún nos instan a celebrar aunque el país se esté hundiendo.