Tinta Digital

August 10, 2008

Pequeñitos ante la ley

Filed under: — Eugenio Martínez Rodríguez @ 4:32 am

Esta semana tuve mis primeros días de clases en la Escuela de Derecho. En los tiempos que tenía libre, me fui a revisar la biblioteca. Allí se encontraban, esperando ser utilizadas, todas las leyes del país. Estantes y estantes llenos solo de leyes de Puerto Rico. Algunas revisadas, otras enmendadas, y otras derogadas. Más adelante, yacían las decisiones del Tribunal Supremo de Puerto Rico, una colección aún más voluminosa (alrededor de tres tomos del tamaño del libro de Scarano por cada año del siglo XX). Cerca de ahí, colocaron las leyes, tratados y códigos españoles, algunos de ellos (vaya usted a saber cuál) aún vigentes o pertinentes para la Isla. Al lado opuesto, estaba la colección de las leyes federales de Estados Unidos, que muchas de ellas también aplican a Puerto Rico, así como los reglamentos de entidades administrativas de Washington DC. Y, como si fuera poco, también nos topamos con los precedentes de los tribunales supremos de otros estados y territorios, así como la jurisprudencia y los estatutos de naciones caribeñas, latinoamericanas y europeas, lo cual también podría ser pertinente como elemento persuasivo a la hora de desarrollar argumentos para un caso.

Como dicen aquí, “hay ríos de tintas y bosques de papel” en contenido jurídico de todas las clases. Me pregunto si realmente es posible que un ciudadano conozca, y pueda defender, sus derechos. Es decir, de que el ciudadano promedio tiene el potencial de hacer valer sus derechos como cualquier buen abogado no tengo ninguna duda, pero todas estas municiones jurídicas no están al acceso de todo el mundo, solo se encuentran en las únicas cuatro instituciones de derecho del país (¡Dos de ellas en San Juan!), y en bases de datos carísimas de la Web. ¿Será posible que el ciudadano realmente conozca sus derechos con tanto exclusivismo? Es decir, un paciente, por lo general, nunca sabe tanto como el médico que se dedica a estudiar sus condiciones, pero al menos en el caso de la salud más o menos sabemos a dónde dirigirnos para atendernos, e incluso, con un poco de esfuerzo, podríamos velar por el buen trabajo de este profesional de la salud. Pero en el derecho ni eso, el desconocimiento es mucho más profundo, y para colmo, lo que sería simple de expresar, por tradición, ¡lo hablan en latín!

¿Habrá alguna forma de acercar todo esto a las masas? Porque el supuesto del sistema es que todo el mundo es igual ante la ley, pero si la ley solo está en unos rinconcitos, inevitablemente unos estarán más lejos que otros de tal norma. Y ya sabemos lo que pasa visualmente con lo que está lejos: se pone cada vez más pequeño mientras se aleja. Pequeñitos ante la ley…casi imperceptibles.

April 30, 2008

Dos nubes con un poco de tierra, por favor.

Filed under: — Eugenio Martínez Rodríguez @ 2:31 pm

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Hay dos formas principales de enfrentar un problema: la idealista y la pragmática. Cada persona tiende a inclinarse a uno de los dos lados, aunque casi nadie representa, de forma pura, uno de los dos conceptos. Ambas visiones, si no se combinan con la otra para compensar sus limitaciones, son deficientes; el que es demasiado pragmático sin nada de idealismo está muy ocupado en las circunstancias presentes como para tener una visión de lo que es posible, y el que es demasiado idealista tiene claro su futuro deseado pero está tan ocupado mirándolo que no pone atención, y hasta ignora, el camino que lo llevará a esta meta.

Los excesivamente idealistas

Ya sé que todo es todo ya es altamente conocido, y hasta posiblemente venga por ahí un comentario de que estoy escribiendo cosas trilladas otra vez, pero todo esto lo digo porque noto que, muy lamentablemente, una gran mayoría de las personas que abogan por las buenas causas carecen de pragmatismo. Todo se le va en pensar lo ideal, pero (me perdonan el cliché) sin pisar tierra firme. Parecen conformarse con vivir con la certeza de que hacen o predican lo correcto, aún sabiendo que la forma en que lo hacen no producirá ningún resultado significante. Sus estrategias fracasan repetidamente, pero cambiarlas la ven como una traición a lo ideal. Piensan que si no funcionan no es por su culpa, es porque el mundo no está preparado para ellas. Algunos llegan a los extremo de trazar como su gran meta convertirse en mártires, o al menos encarnar el arquetipo del típico genio incomprendido por su tiempo que la historia se encargará en redimir.

Los excesivamente pragmáticos

Al otro extremo, muchas de las personas sumamente pragmáticas, obtienen el poder político, económico y social de forma relativamente fácil. En palabras paulocoelhisticas , el universo parece conspirar en su favor. Han llegado al punto que señalaba el filosofo japonés Miyamoto Musáis “cuando has comprendido el Camino de la Estrategia, ya no hay nada que no puedas comprender”. Lo triste es que lo suyo es obtener el poder con la única razón de tener poder, o peor aún, poder para poder hacer todo en su beneficio.

La estrategia: ni moral ni inmoral, sino amoral

Debería llegar un tiempo en el que los grandes estrategas triunfadores no sean solo los grandes demagogos, manipuladores y dictadores, sino que, dentro de este selecto grupo, también haya idealistas genuinamente interesados en el bienestar común. Pero para ello habría que deshacerse de muchas concepciones limitantes, como eso de que el dinero es malo, el individualismo es malo, el mercado es malo, etc. También habría que empezar a entender y apreciar las estrategias tal y como son: amorales, porque muchas veces no se quiere apreciar las movidas de personas como Napoleón, Mao o Hitler, o, para poner ejemplos más cercanos, Hugo Chávez o incluso Aníbal Acevedo Vilá, porque las intenciones que los movían eran perversas. Y están en lo cierto, en la mayoría de los ejemplos mencionados lo eran sin ninguna duda, pero no dejan de ser estrategias geniales, estrategias que, de ser aprendidas, bien podrían utilizarse para mejores causas (aunque, obviamente, muchas son totalmente descartables).

En pocas palabras, a los mártires y genios incomprendidos los podemos admirar, pero no debe ser la meta de nadie fracasar y convertirse en uno de ellos. Es muy cierto eso que dicen que a veces se gana cuando se pierde, pero no siempre es así. Hay causas que llevan perdiendo demasiado tiempo, y nada parece indicar que de tantas derrotas surgirá, inexplicablemente, una gran victoria.

April 16, 2008

¡Me aceptaron en la Escuela de Derecho!

Filed under: — Eugenio Martínez Rodríguez @ 6:03 pm

Luego de por poco morirme de la ansiedad durante todo este mes, me llegó una carta de la Escuela de Derecho de la Universidad de Puerto Rico con la aceptación:

¡Enhorabuena! Tu solicitud de admisión a nuestra escuela fue aceptada. Es un placer extenderte admisión a la Escuela de Derecho de la Universidad de Puerto Rico para iniciar estudios en agosto de 2008. ¡Bienvenido a la Escuela de Derecho de la Universidad de Puerto Rico!

He pegado copias de la carta en las paredes de mi hospedaje y de mi trabajo, y cuando llegue a casa también lo haré allí (En Facebook no lo hago porque allí tengo varios contactos que no lograron la admisión) . ¡Hasta parece poesía! Ni los comentarios sobre lo mucho que me voy a joder en los próximos años me quitan el ánimo, entrar a esa Escuela de Derecho es un privilegio que el 70% de los que solicitan no consiguen, así que esto es un gran honor.

Foto tomada de aquí.

March 21, 2008

¿Existe un orden natural de las cosas?

Filed under: — Eugenio Martínez Rodríguez @ 6:03 am

La mayoría de las personas tienden a “naturalizar” todo aquello que conocen. Se subestima el contexto, la cultura, la personalidad y las experiencias, en aras de una naturaleza que supuestamente lo define y determina todo.

Cuando llegué a la Universidad, muchos de los cursos que tomé se dedicaban a derrumbar estas nociones naturalizadores. Mi perspectiva de “lo natural” ha cambiado mucho estos cuatro años. Es casi como lo advierten los más histéricos conservadores sociales: la Universidad, y la educación en general, suele ser un foco de liberalismo fuerte, y es uno de los motores principales del llamado “relativismo” contemporáneo.

Yo lo admito, soy bastante relativista y realmente no me avergüenza, porque no hay que pasar mucho trabajo para darse cuenta que la inmensa mayoría de las cosas que damos como universalmente válidas se derrumban con un vistazo a la cultura de al lado, o con abrir un libro de historia. La mayoría de las cosas dependen de la cultura, dependen de la educación, dependen de las experiencias personales, dependen de la crianza, dependen de la religión, en síntesis: dependen.

Ahora bien, contrario a lo que parecían proponer implícitamente muchos de mis profesores y profesoras, no crea que absolutamente todo sea relativo, y que sencillamente, como dice aquella cita de Jean-Paul Sartre, el ser humano “está condenado a ser libre”. Yo sí creo que hay un orden natural de las cosas, solo que no es un orden rígido, estático y determinante como han propuesto por un lado los racionalistas modernos y por otro las religiones.

Las sociedades, como prácticamente todo en el universo, se componen de diferentes fuerzas en constante interacción. Estas fuerzas pueden ser destructivas o constructivas, pueden ser devastadoras o pasivas. Pero todas tienen un punto en específico dónde el contrapeso que se hacen unas a otras da como resultado el máximo bienestar posible, que es lo que he escrito en este blog sobre el equilibrio.

Yo creo que ese equilibrio, que se manifiesta en la inmensa mayoría de las disciplinas y procesos que conocemos, es el orden natural de las cosas. Pero porque sea “natural” no quiere decir que sea estático e invariable, sino al contrario, según lo veo en estos momentos, la naturaleza es la más grande relativista. Porque lo natural depende. No es algo que se puede capturar para la eternidad en una tabla de mandamientos, ni en una proclama de derechos humanos. Ese equilibrio que nos viene por naturaleza requiere movimientos, requiere cambios, requiere flexibilidad para las diferentes circunstancias. Por eso, según se dice que la biología nos enseña a apreciar “la unidad y la diversidad de la vida” (porque la naturaleza hizo evolucionar a los seres vivos en una inmensa gama de variables, dependiendo de sus circunstancias particulares), también el orden natural de las sociedades (¡por llamarlo de alguna manera!) hace que los pueblos y las personas “evolucionen” hacia puntos muy distintos, dependiendo de su cultura, experiencias, educación, creencias, etcétera. Y cada uno de esos dependes no son necesariamente incorrectos por ser diferentes. Según un sapo concho no deja de ser una especie natural por no parecerse a un caballo o a una persona, igualmente una creencia, una práctica, una moralidad, o una cultura no es necesariamente incorrecta por alejarse de lo más convencional. Depende. Y porque depende, es lo natural que se respete el pluralismo de las sociedades, y que nadie atente contra él ni con metanarrativas, ni con religiones, ni con tradiciones.

Como lo veo en estos momentos, la naturaleza es relativa y amoral; relativa porque hace que sus componentes se reajusten dependiendo de sus circunstancias, y amoral por que no es algo que se pueda definir con reglas estáticas, que, por definición, van en contra de un equilibrio que requiere dinamismo. Por tal razón, creo que hay que dejar de insistir tanto en la moral como conjunto de reglas y prohibiciones, y enfatizar más en los ideales que más o menos todos queremos –justicia, libertad, orden, etc.—y en la reflexión sobre cómo lograrlos en un mundo en constante movimiento. Sin formulas, ni tablas o proclamas, solo el deseo que encontrar el equilibrio, sea dónde sea que esté en ese momento.

Artículos relacionados:
* Equilibrio
* Equilibrio e información
* Equilibrio y centrismo político
* Las minorías y los abusos de lo democrático

March 4, 2008

Paro en la UPR-RP

Filed under: — Eugenio Martínez Rodríguez @ 6:52 pm

Una asamblea de estudiantes del Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico acaba de decretar un paro de 24 efectivo desde las 4:00am de mañana 4 de marzo. El propósito es manifestar la solidaridad con la huelga que aún llegan acabo la Federación de Maestros de Puerto Rico.

February 9, 2008

No al prejuicio académico contra Wikipedia

Filed under: — Eugenio Martínez Rodríguez @ 6:34 pm

Como siempre, tengo que hacer algunos trabajos para la Universidad, y noto que ya se está popularizando entre profesores el acto prejuiciado e irracional de condenar la Wikipedia. Dicen que eso no es una fuente confiable y que no es apropiado para un trabajo serio de investigación, y en su lugar nos recomiendan su fetichismo con los libros. Todo está en los libros, porque esos sí que son confiables, serios, y huelen bien.

Esto no es otra cosa que un prejuicio académico sin fundamento válido alguno. Porque hay libros malísimos, y artículos muy buenos en Wikipedia. A mi, por ejemplo, me atraen todos los temas que tengan que ver con nuevas tecnologías y sus usos actuales en la comunicación. ¿Existe una mejor fuente para esa área que Wikipedia? ¿Habrá un libro en la biblioteca que trate del podcasting o los vlogs (video blogs) ? Sería un milagro.

La mayoría de las personas que conocen bien como trabaja Wikipedia son muy consientes de sus limitaciones, y del cuidado que hay que tener para utilizarla. Pero eso no les impide aprovecharla como fuente sin ninguna vergüenza. He leído varios libros cuyos autores la citan directamente en sus escritos (The World is Flat y The Long Tail, por ejemplo). Solo hay que utilizarla con escepticismo, como se debería leer todo (periódicos, libros, journals y todo de todo).

Ya es hora que la cultura libresca universitaria abandone el fetichismo que tiene con el papel y la tinta, y deje de demonizar la televisión y, últimamente, Internet. Claro que nada sustituye el libro. A mi me fascinan los libros, tengo tantos que ya no caben en mi cuarto. Pero eso no me impide reconocer que hay otros medios igualmente válidos para aprender e investigar. Los recursos audiovisuales pueden ser magníficos. Internet es una fuente de fuentes incomparable. La Wikipedia, con todos sus defectos, es única. No sustituyen al libro (y creo que nada lo hará) , pero tampoco son, necesariamente, menos válidos que éstos.

February 1, 2008

La falsa cima intelectual

Filed under: — Eugenio Martínez Rodríguez @ 3:45 am

Hay intelectuales que son excelentes en lo que hacen. Su gran peligro es que se lo crean.

Porque creerse los mejores le sitúa mentalmente en la cima con respecto al resto. Y el problema de la cima, es que no hay nada más arriba. Creer estar en la cúspide puede asesinar toda motivación de mejorar y crecer profesionalmente. Si se está en el tope de lo posible, ya no se intenta subir, pero se mantiene en movimiento, la única posibilidad es el descenso. El descenso profesional. El descenso en calidad, en meticulosidad.

Esa es la única explicación que se me ocurre para tratar de entender como es posible que personas tan inteligentes y destacadas sean capaces de producir argumentos tan débiles, tontos y risibles, aún en su área de especialidad.

En la Universidad se ve mucho. De momento uno ve a este don o esta doña cuyo trabajo y trayectoria no se puede describir de otra forma que no sea genial, producir unas expresiones tan trilladas y simplistas que ni a un estudiante de escuela superior le ganaría una A. Pero lo trágico es que todo parece pasar desapercibido. Este súper héroe de la academia desciende ante los ojos de todos a la más burda mediocridad, pero aún así le sobran los aplausos. Sus palabras parecen convertirse en ley en el preciso momento en que son pronunciadas. El cuestionamiento está fuera de toda intención. Quien ose dudar de la ley tiene que tener algo mal para cuestionar este gran sermón de la montaña.

Al final, la conclusión que este personaje puede elaborar es la peor de todas: que efectivamente, está en la cima, y no hay porque intentar escalar más. Entonces baja…baja…y baja. Y quizás nunca se dé cuenta que allí donde dejó su última bandera, se posan las sombras de cumbres aun más altas…sin explorar.

October 16, 2007

Carlos Slims

Filed under: — Eugenio Martínez Rodríguez @ 5:35 am

Es oficial. Vía ALT1040 me enteró que la revista Fortune por fin a confirmado que el mexicano Carlos Slims tiene más dinero que Rico McPato y que Bill Gates. Es el ser humano más rico del universo. Pero lo que me está más interesante es la describción que la hace Fortune y que ALT1040 resalta:

Mientras “Gates está vendiendo su única fuente de bienestar, las acciones de Microsoft, para construir su fundación, Slim crece a un ritmo impresionante. Su valor neto creció el año pasado en 12.000 millones de dólares” […] “Slim es uno de los grandes de México que impide su crecimiento por estar al frente de monopolios u oligopolios”, consideró ese académico en sus declaraciones a la revista. Grayson señaló que si la economía mexicana es “altamente ineficiente” y “pierde competitividad, es por personas como Slim”.

De ser ésto cierto, cualquier semejanza con algunos empresarios boricuas…no crea que son por coincidencia. No es dificil comprender por que tanta gente insiste en demonizar el lucro, el dinero, los empresarios y los ricos. Y tampoco es dificil entender por qué América Latina suele estar más a la izquierda que Europa o Norteamérica.

Al pensar en ésto, lo que se me viene a la mente son unas palabras de Friedrich Engels, escritas como uno de los prólogos del Manifiesto Comunista:

… la sociedad burguesa ha ido creando durante los últimos cuarenta y cinco años un vasto, unido y potente proletariado, engendrando con él a sus propios enterradores.

Dominaciones como la de Slim y los oligarcas latinoamericanos son la receta perfecta para crear, casi por generación espontánea, a sus enterrados: políticos de izquierda dura. El reto estriba en enterrarlos sin enterrar al país con ellos.

October 10, 2007

¿Y qué de la vida de… Javier Ávila?

Filed under: — Eugenio Martínez Rodríguez @ 5:10 am


¿Recuerdan Javier Ávila? El ganador del primer Certamen Olga Nolla de Poesía del Nuevo Día, autor del libro del año del certamen del Puerto Rico Pen Club, pero más universalmente conocido por sus destrezas epistolares evidenciadas en su obra maestra, Carta de Renuncia, la cual tuvo una entusiasta acogida entre diversos sectores (1, 2, 3).

Pues ahí está un reportaje televisivo sobre nuestro controversial escritor y columnista de El Nuevo Día. Noten los pupitres limpiecitos de los salones y el uso de computadoras para todo el mundo en una clase de literatura. Parece que encontró un lugar donde no sodomizan a la facultad (o al menos usan lobricante), y los estudiantes parecen más buena gente que nosotros en la UPR.

El domingo Avila definió a Puerto Rico como sinónimo de zoológico en un escrito satírico. Al menos en Northampton están contentos con el espécimen lleno de “juventud, talento, belleza y felicidad” que le exportamos.

Que le sigua yendo bien. Ojalá pueda ser un poco más certero en sus críticas, que son muy buenas, pero suelen ser balas perdidas en muchos casos.

August 21, 2007

La nostalgia del perseguido

Filed under: — Eugenio Martínez Rodríguez @ 4:50 am

Caminaba hacia la Universidad con su maletín en una mano y un cigarrillo en el otro. En otros tiempos fumaba habanos, pero ahora fuma Wintons. El maletín habría tenido libretas, bolígrafos y quizás una pistola hace treinta años. Ahora solo carga una laptop.

Le gustaba entrar siempre al Recinto por la rotonda de la torre, por que su entrada angosta limitaba las visiones laterales. Solo había una vista frontal. Si alguien lo seguía, solo podría hacerlo de frente una vez estuviera adentro. En otros tiempos, desde aquella torre siempre descubría la identidad del novato agente de inteligencia de turno que lo perseguía. Desde hace un tiempo atrás, ya no encontraba a ninguno.

Desde hace varios años, todas las mañanas, al no encontrar a un perseguidor desde la rontonda repetía en voz baja las mismas palabras con un tono fatalista: “el fin de la historia”. Luego, pasaba los próximos minutos convenciéndose de que aquello no era cierto, de que la historia seguía aún después del siglo 20, aún después del Muro, de Vietnam, del bloque socialista y la juventud de Fidel.

–Esas luchas están muertas, profesor, el sistema se las traga—le contestó, ya en clases, uno de sus discípulos del curso de literatura contemporánea.

Wilfredo se concedió tres segundos para pensar en la posibilidad de que el sistema se lo haya comido a él en aquella simbólica torre de la Universidad del estado. Una torre/carnada que atrae a los radicales más brillantes de la sociedad, los adereza con un buen sueldo, y se los traga.

–¿Tú crees que la historia ha finalizado?—preguntó.

–No, la historia sigue, pero no la hace el Ché Guevara, sino Black Guayaba y Wisin y Yandel: el dúo de la historia– dijo el joven.

Todos rieron menos Wilfredo.

–¿Usted no ve esperanza en alguna lucha de reivindicación social?—

–¿Y si no queremos reivindicación? ¿Y si somos felices con baile, alcohol, cripi y reguetón, y no queremos pasar la vida entera gritando lo mucho que nos jode el sistema? ¿Y si queremos ser oprimidos pasivos y felices, y no oprimidos en lucha pero infelices? ¿No es, al fin al cabo, la felicidad lo que persiguen todos los ideales?– preguntó David.

–¿Y usted es feliz?

–En mi mundo sí.

–¿Y cuál es su mundo?

–Dónde disfruto de los molinos en vez de imaginarlos gigantes.

–¿Molinos de escapismo?

–Quizás.

–¿Y de que escapa, compañero?

–De de los gigantes, profesor.—

Risas.

Sin pensar en lo que hacía, de forma automática, Wilfredo sacó un Winston de su bolsillo, lo encendió y comenzó a fumar mientras meditaba. Unos segundos después, la señorita Garriga le recordó la existencia de la nueva ley que prohibía fumar en lugares públicos. El veterano profesor asintió con un poco de vergüenza, y comenzó a estrujar su pequeño cigarro lentamente sobre un cenicero mientras veía apagarse las últimas cachispas de tabaco.

August 8, 2007

Los bestseller de lectura obligada

Filed under: — Eugenio Martínez Rodríguez @ 4:22 am

En otras actividades de la semana, el miércoles 8 de agosto a las 7:00 de la noche se presentará en la Galería Nacional del Instituto de Cultura Puertorriqueña (antiguo Convento de los Dominicos) en San Juan, el libro “Dos linchamientos en el Cerro Maravilla” del ex presidente de la Asppro, Manny Suárez.

Me está curioso de que este libro lleve desde el 2003 dando bandazos por ahí y todavía lo siguen presentando. Lo Recuerdo bien. Tuve que leerlo obligado para una nota final en la Universidad. El texto, en realidad, no estaba relacionado con el curso. El ejercicio de hacer una reseña crítica de un escrito, tampoco tenía nada que ver con la clase. Pero al menos en algo sí se relacionaba la obra: por esas casualidades de la vida, el profesor del curso era el propio autor, Manny Suárez.

Me pregunto yo, ¿hasta qué punto el acto de asignar un libro cuyo autor es el propio profesor no constituye un conflicto de intereses, un enriquecimiento ilícito y un uso antitético de la autoridad que como docente posee? Yo entiendo que hay situaciones en que realmente el libro del propio profesor es el mejor material disponible (me pasa muchas veces, y no me molesta) , y otras en las que el profesor ha adaptado los conocimientos generales a unas explicaciones más efectivas para el contexto en que se van a usar. Todo eso es legítimo. Pero hay otras ocasiones en que…caramba…así es un bestseller cualquiera.

May 28, 2007

¿CNN manipulando imagenes?

Filed under: — Eugenio Martínez Rodríguez @ 4:37 am


Buscando más información sobre el cierre de Radio Caracas Televisión (RCT), me encuentro con una acusación que le hace Aporrea, un portal oficialista en Venezuela, a CNN en español, la cual se trata de una presunta manipulación de imagenes en la que se muestra un vídeo de una marcha en México haciendolo pasar como una protesta en Caracas contra la decisión de no renovar la licencia de RCT. Las presuntas imagenes manipuladas, según Aporrea, se transmitieron por dos días consecutivos a principios de mes.

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