Tinta Digital

July 29, 2008

Clases populares y el activismo pequeño burgués

Categoría(s): — Eugenio Martínez Rodríguez @ 9:11 pm

Recibí un comunicado de prensa de la recién creada “Coalición Tierra Para Todos”, en la que anuncian la unión de diversos sectores ambientalistas, cívicos y comunitarios bajo esta entidad, la cual estará “en defensa de nuestras comunidades, tierras agrícolas, recursos naturales como las costas, playas, humedales, quebradas entre otros, de los proyectos de los alegados ‘desarrollistas’ y las agencias gubernamentales que atentan contra su integridad”.

Entre los constituyentes estaban los grupos la Coalición Playa Para Todos, Fortuna Playa, Nación Unida Pro Ambiente (NUPA) , Agricultores Unidos de las Piedras, Inc , Centro Cultural Arecibo, Campamento del Pueblo, Comité de Ciudadanos al Rescate de Caymito, Amigos del MAR - SAN Colegio de Agrónomos de P.R., Colectivo Colegial para el Desarrollo Agrícola de Puerto Rico RUM – MAYAGUEZ, Director, Guarda Mar, Desarrollo Recursos de la Comunidad.

Cívico (profesional)/ comunitario (popular)

Lo que me llama la atención de este tipo de alianzas es que, si bien está encabezada por sectores profesionales que en ocasiones se muestran bastante desconectados de las masas, también es cierto que incluye dentro de su militancia a colectivos e individuos más “de pueblo” como los residentes de Caymito y los agricultores de las Piedras. Aquel día que la Coalición Playa para Todos tumbó su primer portón en Ocean Park, una de las cosas que más resaltaba era ver a profesionales de clase media alta, con estudiantes universitarios y líderes de residenciales públicos. Si en aquella ocasión el liderato logró convocar un pequeño pero socialmente diverso grupo como aquel en algo importante pero alejado de las necesidades inmediatas de las masas como el buen acceso a las playas, con este otro esfuerzo, que cuenta con metas enfocadas pero a la vez mucho más amplias, las oportunidades de aumentar su relevancia en la discusión pública del país podrían ser buenas, siempre y cuando no se le otorgue un exagerado protagonismo a tácticas efectivas y necesarias pero poco simpáticas para un público que rechaza los cambios abruptos.

Sindicatos y “el pueblo”

Por otro lado, en esta nueva ofensiva pequeño burgués que apenas comienza a dar sus primeros pasos, están ausentes los movimientos obreros. E incluso, los elementos independentistas del colectivo provienen del ala nacionalista del movimiento, no socialista. Todo esto a pesar de su discurso anti “grandes intereses” (whatever that means) . Contrario a los 70’s, cuando los profesionales activistas decidieron vestirse de rojo para entablar una alianza con el izquierdismo de los movimientos obreros, en la actualidad he comentado anteriormente que la actual pequeña burguesía radicalizada, con sus excepciones, no está tan en sintonía con “el pueblo”. Aún creo que esto es cierto, pero posiblemente no totalmente. Quizás esta conexión la estoy viendo en términos de los 70’s, cuando la influencia de los sindicatos y su arraigo en las masas pudo haber sido mucho mayor que lo actual. ¿Es decir, qué tan “de pueblo” son los sindicatos en estos momentos? ¿Hay, realmente, grandes similitudes entre las metas de los sindicatos más vocales y las aspiraciones de las masas populares de hoy? ¿Se vio con simpatía la más reciente huelga de los empleados de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados? ¿Tuvo un considerable apoyo popular la última huelga de maestros? ¿Se recibió con simpatía la “asamblea permanente” de los camioneros que dejó sin combustible al país y lo paralizó exitosamente? ¿Es positiva la percepción general del rendimiento de un empleado de la Autoridad de Energía Eléctrica? En mi opinión, la respuesta es no. Aclaro que no estoy expresando que esto me guste. Pero no está demás que se reconozca.

Y ante una clase obrera totalmente moribunda y desprestigiada, es posible que lo determinante sea quien consigue la simpatía de otros grupos populares, que de hecho, con la baja participación laboral en nuestra economía formal, podríamos decir que superan en número a los obreros organizados, e incluso a los trabajadores formales en general.

Una carrera por despertar a la banca

Ya en el pasado los hijos y nietos de los hacendados decimonónicos, bajo el muy significativo nombre de Partido Popular Democrático, se encargaron de desarticular el pujante movimiento obrero que permitió el nuevo régimen colonial para obtener el poder aliándose con los campesinos y agricultores. Por ende, no sería nuevo si el país toma un giro al despertarse una nueva gran masa dormida (que en este blog se le llamó “la banca”). Pero sin metanarrativas, ¿despertarse para qué? ¿Cuál sería el proyecto en una era de micropolítica? El populismo burgués de los desarrolladores podría indicar que este sector seguirá cabalgando bajo el ideal del progreso modernista, con la tradicional formula Barilla + Cemento = Progreso =Bienestar. Por el lado de la nueva alianza que hoy se anuncia, no tengo idea bajo qué ideas, principios, ética, ideología, filosofía o “cosa” se sistematizará todas esas pequeñas pero importantes luchas que cada uno de los componentes libra. ¿O tal sistematización también está pasé? ¿Vendrá un nuevo pragmatismo activista muy enfocado en lo particular y sin interés en una ideología totalizante? ¿Cómo se podría crear cohesión con un activismo casuístico de esa naturaleza? ¿Será suficiente como para contrarrestar el muy consolidado poder de los desarrolladores?

9 Comments »

  1. Los “sindicatos y el pueblo” como tu mencionas ya son dos entes separados. Muchos sindicatos han dejado de representar a los trabajadores para concentrarse en acumular miembros e ingresos. Yo participé de la última huelga de maestros y fue desanimante el ver la falta de solidaridad de otros sindicatos y la gente en general. Antes durante y después de la huelga llegué a la conclusión de que esa falta de apoyo popular se debe a la educación en el sistema público de enseñanza. Durante las pasadas décadas y como parte de la colonización intelectual en el sistema público de enseñanza se ha limitado a solo enseñar ua historia “light” en donde se toca por encima los eventos que formaron a nuestro país. Es por eso que no existe un orgullo nacional ni una disposición a luchar por los derechos pues, ¿de donde se va a sacar el ejemplo?

    En Estados Unidos los niños aprenden sobre Washington. En Venezuela se les enseña sobre Simón Bolivar. En Cuba aprenden sobre Jose Martí y otros que ayudaron a liberar la isla del yugo español. En Mejico Zapata, en Argentina Perón ¿y en Puerto Rico? un grito que fue silenciado a fuerza de represión y que gracias a los programadores del curriculo de educación no se le da una cobertura como se merece. Pero lo más triste es que durante las primeras tres décadas del siglo 20 muchos movimientos obreros protagonizaron huelgas, paros y llevaron a las autoridades de esos años a legislar para el pueblo, un pueblo que en su mayoría trabajaba. Por eso no existe el vínculo entre el pueblo y los movimientos obreros y/o sindicatos (los que quedan) por falta de una adecuada educación pues para los que están en el poder es necesario borrar de la historia esos héroes para que no haya un ejemplo a seguir y continuar jo@$%#% a este pueblo que no se acaba de indignar ante tanta injusticia.

    Comment by Prometeo — July 29, 2008 @ 10:03 pm

  2. Hola Prometeo

    Pues yo creo que se trata de la estructura económica de la época. Con la globalización, la falta de relevancia de los sindicatos no es una característica exclusiva de Puerto Rico, sino de casi todas partes del mundo. En Estados Unidos mismo la eterna amenaza de mudar operaciones a países con mano de obra más barata hace que uniones que en un pasado pudieran ser muy combativas, hoy estén más domesticadas. Es decir, la apertura de la globalización ha aumentado la competencia por la venta de la fuerza laboral, lo cual abarata los salarios y pone a los obreros en una situación de no poder exigir mucho. La gran excepción dentro de este contexto son los empleados de aquellas ramas de gobierno que operan como monopolios y de aquellas que no son del todo privatizables, pues no tienen que enfrentar la competencia,. Al no contar la población general con el beneficio de operar bajo los privilegios de estos monopolios públicos (AEE, AAA, Loteria, etc.) , es normal que no se sientan identificados (En nota aparte: Yo por eso privatizaría todo menos educación y salud, no para pasar de monopolios públicos a monopolios privados, sino para equilibrar el mercado con competencia, con muchas empresas pequeñas más cercanas a las personas que el capitalismo de estado controlado por burócratas que tenemos hoy).

    Por otra parte, yo tomo con pinzas eso del “orgullo nacional”, porque si bien en nuestro caso es un buen y necesario remedio contra la patética falta de autoestima colectiva, también es un discurso que mal manejado, como se suele hacer, no necesariamente le sirve a los intereses de las clases populares. La historia de próceres y de grandes acontecimientos es una que solo le sirve a la élite, porque pone en un segundo plano las grandes historias de la gente común, que es la historia de todos, no de un grupito. Por ejemplo, hoy tenemos un día feriado para José De Diego, un patriota abogado que litigaba contra los obreros de la Guanica Central, pero mira a ver el sistema tiene algo para conmemorar la lucha por los derechos laborales de la Federación Libre de Trabajadores o el antiguo Partido Socialista.

    Sobre el por qué el pueblo no se indigna, yo tiendo a pensar que se percibe que la élite criolla, si se le dejara actuar a sus anchas, es aún más peligrosa que las intenciones que pueda tener la élite de la metrópolis y todo lo que representa el estatus quo. Así pensaban muchos socialistas de principios de siglo XX, y creo que así muchos piensan en la actualidad. Yo no necesariamente coincido por completo con esta tesis, pero creo que no le faltan las razones de peso para pensar así. Por eso, creo que es un poco peligroso arropar todos los problemas bajo el remedio del “orgullo nacional” (definido por y para una élite con “autoridad” intelectual), pasando por alto las diferencias de clases internas del país.

    Comment by Eugenio Martínez Rodríguez — July 30, 2008 @ 12:54 am

  3. Lo primero es que los nuevos sindicatos que surgieron o los que se reformularon en los 1970 en PR, se quedaron “quedaos” en una prédica sindicalista y no tuvieron la capacidad, por varias razones, de ampliar su lucha para incluir demandas generales de grandes grupos sociales. Los sindicatos se contentaron con lograr “conquistas” para su grupo y conservar sus estructuras sindicales. Y ahí quedó la cosa, mientras otros sectores populares se tenían que inventar cómo enfrentar la necesidad de sobrevivir de día a día. En PR no ha habido un verdadero movimiento obrero (sindical y mov obrero no es lo mismo) pues las uniones y sindicatos no supieron convertir sus reclamos económicos en reclamos políticos para beneficiar a la sociedad en general. Ahora hay sindicatos que ya forman parte del estado o son simplemente rabiza de un partido y los más rebeldes se encuentran en una relativa debilidad que no les permite moverse mucho, no sea se suiciden con la ayuda de sus camaradas.

    Comment by myrisa — July 30, 2008 @ 1:50 pm

  4. Hola Myrisa

    Me pregunto qué tan factible sería un “verdadero movimiento obrero” en una etapa post-industrial globalizada, dónde no se puede restringir la oferta de trabajo con huelgas ante la posibilidad de mudar operaciones a paises “rompe huelgas” con mejores condiciones.

    Comment by Eugenio — July 31, 2008 @ 4:07 pm

  5. Eugenio:

    Soy un nuevo usuario del la Blogósfera y gracias a las referencias de Prometeo he tenido acceso a tus escritos y a los de Ivonne Acosta. Tus dos recientes escritos me llevaron a reflexionar de nuevo en este asunto de las izquierdas, las derechas y, los centros. No es que tenga una opinión distinta a la tuya sino que he tratado de utilizar otra ventana para analizar el asunto de ESTAS clasificaciones…

    http://elcolaoperipeciaspoliticaspuertorico.blogspot.com/2008/08/las-etiquetas-o-labels-un-consolador.html

    Todavía este asunto de cajas clasificatorias me crea muchos problemas ya que reduce la perspectiva del fenómeno socio-político colonial, a veces a conveninecia de las posturas “pedagógicas” de la Metrópoli…

    ¿Podremos, en nombre de la diversidad, dilatar el asunto de la solución del problema colonial puertorriqueño? ¿Superaremos algún día ESA pedagogía metropolitana que diversifica a los grupos con el objetivo de que la sociedad tribalista puertorriqueña la consuma sumisamente…?

    Estas preguntas están abiertas para la discusión…

    Elco Lao.

    Comment by Elco Lao — August 3, 2008 @ 2:17 pm

  6. eugenio, en primer lugar voy a retractar el desafortunado término “verdadero movimiento obrero” que utilicé. Es una categorización demasiado absolutista sobre fenómenos muy fluídos. Pero de la misma manera tendré que cuestionar lo de “etapa post-industrial globalizada”, pues China, uno de esos países rompehuelgas, próspera a base de la etapa industrial por la que atraviesa. El capital siempre se ha movido en busca de mejores condiciones para su reproducción, a veces el movimiento es local, a veces es internacional. El capital no tiene patria, como mucho tiene base de operaciones o tiene mercados. En una etapa histórica el mercado coincidió con la posibilidad de la soberanía sobre un territorio y de esta forma fue desarrollando el concepto de estado-nación. Las particularidades del desarrollo de grupos sociales dueños del capital es otro asunto que no cabe discutir aquí. Pero fíjate como en EEUU, por tomar un ejemplo, en la medida en que se desarrolla el capital de su etapa “nacional” a la internacional o transnacional, así también los sectores dominantes se hacen más cosmopolitas.
    Volviendo al mov. obrero local de las últimas décadas, insisto en su pobre cultura política y en su incapacidad de crecer y movilizar las simpatías de grandes sectores de la población con propuestas de alcance social general. También en la necesidad desatendida de crear redes de solidaridad con grupos obreros fuera de Puerto Rico. Aunque me caigan chinches lo voy a decir: el movimiento sindical en Puerto Rico ha sido víctima de su propio nacionalismo que le sumerje en una fantasiosa autarquía, actitud hasta cierto punto comprensible cuando se considera que las centrales obreras de EEUU de mayor influencia han sido igualmente nacionalistas y miopes, considerando más su interés grupal y burocrático que el de la sociedad en general.
    A pesar del menguante proletariado industrial, que es sólo otra forma de decir que en Puerto Rico no se promueve la manufactura por conveniencia o incapacidad de los grupos dominantes, en Puerto Rico sólo está organizada en uniones un porciento ínfimo de la fuerza laboral, entonces por definición hay un montón de trabajadores no organizados. Hay sectores económicos no exportables bajo las presentes condiciones de desarrollo de la economía: las finanzas, el comercio, la construcción, las generación de energía (tradicional o alterna), la educación, la salud, etc. El que el sector industrial local esté estancado no significa que no existan plantas manufactureras. ¿Por qué los trabajadores en estos talleres no están sindicalizados? ¿Por qué no lo estuvieron tampoco hace dos décadas cuando no existía la amenaza de exportación de las fábricas, ni se hablaba de globalización? Los choferes de carro de la década de los 1940 no eran precisamente proletarios por antonomasia. No obstante se organizaron en una unión y constituyeron un sector importante en la fundación y desarrollo de la combativa Central General de Trabajadores y llegaron a protagonizar una huelga contra el precio de la gasolina. Mira, como hoy lo están haciendo hoy día en Chile (http://trincheradelaimagen.blogspot.com/2008/07/colectivos-se-tomaron-hoy-las-calles-en.html). Lo que quise indicar es que por estar en manos, predominantemente, de una pequeña-burguesía de ascendencia universitaria y orientación nacionalista, el sindicalismo de los 1960 a nuestros días encontró su zona de comfort entre las empresas y agencias del sector público- que fueron relativamente fáciles de organizar y retener- pero no pudieron hacer crecer su influencia en las empresas del sector privado, ni en sectores amplios de pueblo. No digo haya sido la culpa de tal o cual, digo que esto fue lo que ocurrió.

    Comment by myrisa — August 3, 2008 @ 8:22 pm

  7. Hola Elco Lao

    Todas las categorías sociales simplifican la realidad. No por ello dejan de ser útiles para entender fenómenos a nivel macro.

    ¿Llamas “pedagogía metropolitana” al reconocimiento de la diversidad? Bueno, tal vez lo sea, pero también es dificil imaginar un discurso más metropolitano que el nacionalismo, que es en el que basas tu objeción. Por otro lado, ninguna “pedagogía” diversifica la sociedad, pues la sociedad ya es de por sí diversa. En varios de tus artículos has mencionado la existencia de una lucha de clases en Puerto Rico, pero ahora de repente intentas embotellar a todos los puertorriqueños bajo la categoría de NOSOTROS, la cual es una misma fuerza victimizada que debe luchar unida contra ELLOS. Me parece que tu visión nacionalista contradice un poco tu visión social.

    Saludos

    Hola Myrisa

    No sé que tan válido sea el cuestionamiento de la “etapa post-industrial globalizada”. Si bien es cierto que China está en una etapa industrial, me parece que este país es una excepción y no la norma. Además del obvio ejemplo de todos los países del llamado primer mundo, las otras grandes economías en desarrollo, India y Brasil, están prosperando con una economía más orientada a los servicios y al conocimiento, y no tanto en lo industrial. Por otra parte, tampoco estoy tan seguro que China sea uno de esos grandes “países rompe huelgas”. Al estar los paises desarrollados en una etapa post-industrial, China, con su pujante economía industrial no es una competencia, no rompe tantas huelgas. Los grandes países rompehuelgas son más ejemplos como Irlanda, Corea del Sur, India o Singapur, los cuales no creo que se puedan categorizar como países en una etapa industrial.

    Gracias por la referencia. Me acaban de dar acceso a una base de datos que tiene los artículos de las revistas jurídicas locales, y econtré un artículo sobre derecho laboral que explica mejor lo que digo, quizás lo cite luego.

    Comment by Eugenio Martínez Rodríguez — August 3, 2008 @ 9:23 pm

  8. Brasil tiene el tercer sector industrial más avanzado de las Américas. Se ha hecho auto suficiente en la producción de petróleo y es uno de los mayores productores de la industria hidroeléctrica que provee el 92% de la energía eléctrica del país. También es cierto que ha crecido mucho en el sector de servicios, particularmente el financiero. Tiene un sector minero que se elabona con la producción industrial para la exportación. Tiene una importante industria automotriz que produce carros que usan combustible de alcohol, que eslabona con la industria de alcohol, cuya materia prima es el azúcar de caña. Me luce un paisaje bastante industrial, no empece el desarrollo de otros sectores.
    Yo lo que veo es que el mundo está lleno de cosas y cosas que producen las industrias. Hoy día tener una laptop es como tener una libreta. Las necesidades de las personas han aumentado conforme aumenta el nivel de la producción social. La industria no se ha vaporizado, se ha mudado a lugares donde el capital encuentra el mejor package de atractivos, i.e. cualquier combinación de: mano de obra barata (diestra o no diestra), subsididos ambientales, bajas contribuciones, servicios financieros, capital humano, puertos y otras “ventajas comparativas”. Es decir, el K sólo hace lo que siempre ha hecho, reducir costos y maximizar su beneficio. Su éxito ha sido tan grande que hoy en PR cada persona tiene un carro. Esos carros salieron del sector industrial de la economía mundial. Por eso resisto el término post-industrial que me imagino que vendrá cuando la industria global se haya robotizado y las máquinas produzcan máquinas y el insumo de trabajo humano sea insignificate y ya el valor no se produzca bajo las condiciones de la industria con su elaborada división del trabajo y su nivel de mecanización y su necesidad de juntar grupos obreros que operan en sintonía, independiente del área geográfica que ocupen. Creo que tecnológicamente estamos aproximando eso en cierta medida, pero social y políticamente estamos bien lejos, y de eso se trata la economía: de las fuerzas productivas en las condiciones sociales particulares en que se desenvuelven.
    Sí acepto el término globalización porque luego de la disolución del bloque soviético desde 1989, el mercado mundial VOLVIO a ser uno como lo fue en cada vez mayor grado desde que Europa inició la conquista de América, Asia y Africa. Ciertamente la globalización contemporánea ha producido una creciente anulación de las fronteras nacionales en términos de la industria, el comercio y las finanzas. Es por ello que el estado nacional es cada vez menos efectivo y relevante, pues sus instrumentos tradicionales de política fiscal y monetaria no funcionan en condiciones de evaporación de las fronteras nacionales. Es por ello que los parlamentos también pierden poder ante las organizaciones de las oligarquías mundiales: Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial, etc. En la medida que el estado tradicional se vuelve ineficaz, intenta su acomodo con las realidades globales que son manejadas desde centro supranacionales. El capital es aventurero y tiene una gran capacidad para reinventarse y revolucionar continuamente la producción y generar condiciones de abundancia cada vez mayores. Pero lo que se le hace muy difícil es distribuir el valor de lo que produce, lo que le lleva a puntos de tensión entre su necesidad de capitalizar (ahorro) y la necesidad de vender (consumo), porque el capital, siendo una relación social, se destruye si no se reproduce. La globalización de la industria y de los mercados agudiza la competencia entre grupos o bloques oligárquicos que, a menudo, se expresan como alianzas políticas y militares. Creo que este es el caso de los dos grandes alianzas militares de hoy: OTAN y el Pacto de la Seda. El medio oriente no es sólo sobre la necesidad de EEUU de petróleo (uno de los recursos del área), es sobre el control y usufructo de los recursos de la región, sobre la hegemonía en esos mercados, sobre la explotación de la mano de obra de una tercera parte de la población mundial. Para verlo ayuda leer a Brehzinzki, fundador de la Trilateral, auspiciador de la Jihad contra los soviéticos en Afganistán en los 1980, asesor de Obama en política exterior. Por lo que veo los países se alinean otra vez en bloques de intereses económicos y, en consecuencia, militares.
    Son interesantes estas conversaciones virtuales.

    Comment by myrisa — August 5, 2008 @ 3:26 pm

  9. Disculpen por lo breve, es que estoy muy ocupado. Simplemente quería decir dos cosas. Primero, felicitar de nuevo a Eugenio porque este blog es definitivamente lo mejor que se escribe sobre política–y hablo de política, no de politiquería–de los que conozco. Segundo, me parece que el “conflicto” entre myrisa y Eugenio por el término de capitalismo post-industrial radica en lo equívoco que es este término. Por lo que escribes, myrisa, estás tomando este término en un sentido bastante radical y literal, mientras que Eugenio utiliza este término como se utiliza desde los 60’s y 70’s con el surgimiento de las teorías sobre la posmodernidad. En otras palabras, el término de capitalismo post-industrial se refiere meramente a una modulación en la estructura económica del capitalismo que comienza con la reconstrucción europea–es decir con los 50’s–, no al hecho de que ya no hayan industrias que manufacturen cosas.

    Comment by Ronald Mendoza-de Jesús — August 6, 2008 @ 10:11 pm

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