Tinta Digital

December 27, 2007

Extranjeros

Filed under: — Eugenio Martínez Rodríguez @ 6:16 am

Hasta me molesta la palabrita. Prefiero no usarla. Y es que ya tiene una fuerte carga negativa eso de llamarle “extranjero” alguien. Una gran mayoría de las veces que se pronuncia, es para callar voces y expresiones que le desagradan al “nativo”. Parece mucho más fácil desautorizar una expresión o acción juzgando el origen nacional de una persona que pasando el trabajo de refutarlo. Si la expresión o acción nos desagrada, hacemos notar su acento y demandamos su silencio, bajo la premisa de ser ciudadanos de segunda categoría, o sea extranjeros. Por algo Foucault comparaba la condición del extranjero con el del esclavo; si ni siquiera se le permite a una persona elaborar su discurso y participar del poder/saber, ésta no es más que un súbdito del poder discursivo imperante.

Un xenófobo con macana en Río Piedras

Recuerdo que una vez en Río Piedras un guardia de seguridad le contaba a otro hombre, con cierto orgullo, como mandó a callar a un cliente molesto de la empresa que lo contrataba diciéndole “a mi no me venga con eso, porque yo soy puertorriqueño, usted no, usted es de España”. Nunca entendí el extraño razonamiento. Pero me dio vergüenza ajena su actitud. Me pasó por la mente la idea preguntarle al belicoso boricuazo de la macana cómo podía conseguir al cliente mencionado para ir dónde él y pedirle disculpas a nombre del sector no imbécil del país.

El derecho logal y moral de expresarse

Pienso que las personas que estén legalmente residiendo en un sitio diferente al de su origen, tienen, no solo el derecho, sino la moral de opinar, actuar y expresarse al mismo nivel de cualquier nativo. Y es lo más justo que sea así. Porque si esta persona paga impuestos, contribuye y se afecta de la dinámica social de su país de residencia, es lo más justo que la persona tenga la oportunidad de influir en el país de la misma forma que el país influye en ella. No permitir esto, es sencillamente un abuso.

Relaciones inter culturales no conflictivas

Ahora bien, más allá de los derechos y la moral para expresarse o actuar, hay cierta “ética” no escrita que toda personas que no esté en su país de origen debería respetar, eso si tiene el mínimo deseo de no ir provocando molestias y corajes por todo su alrededor. Por ejemplo, generalmente no suele ser muy simpático que la persona haga chistes y se burle de las características de los nativos. Aunque sea verdad. En una ocasión que iba por San Juan con un amigo y sus parientes colombianos, y a éstos se les ocurrió que era buen tema de conversación lo mal que hablaban el español los puertorriqueños, y lo poco refinados y cultos que eran en comparación con el colombiano promedio. Realmente no sé si es cierto o no; de hecho, no me sorprendería si lo fuera. ¡Pero qué forma tan efectiva de caerle mal a alguien! Jamás los volví a ver.

Otra cosa que podría mencionar es que no se debe considerar el país de residencia como inferior, “malo” o “incorrecto” por el hecho de no ser igual que el país de procedencia. Las comparaciones y los contrastes son súper útiles, y enriquecen nuestras perspectivas, pero no si estás comparaciones toman a uno de los lados como el referente invariablemente ejemplar. Algo también muy importante es saber aceptar que hay cosas del otro que no entendemos, y el no entender significa que carecemos de ciertos conocimientos, no que el otro sea irracional.

La imprundencia publicada: artículos sobre PR en La Vanguadia

Una aportación muy importante a esta “ética” de las relaciones inter culturales la ha hecho un tal Jordi Sellarés, profesor visitante en la Universidad de Puerto Rico proveniente de España. Sellarés ha escrito una serie de artículos para el periódico La Vanguardia en los que ha criticado, censurado y ridiculizado distintas facetas de Puerto Rico, desde el derecho y la historia hasta los ideales políticos (especialmente el anexionismo). De seguro que no medió mala intención aquí. Quizás fue incluso todo lo contrario. ¡Pero que pesados son estos escritos! Un buen cronista de viajes de seguro que le sería muy útil estudiar estos textos para hacer todo lo contrario a lo que hizo el profesor de derecho, tanto en estilo como en contenido. Quizás hacía falta un poco de relativismo cultural por aquí, y menos eurocentrismo e hispanofilia.

Es posible que esto no sea un comentario racional de mi parte. Después de todo, los seres humanos no somos seres 100% racionales. Hay aspectos muy estrechamente relacionados con las personas que son más emocionales/irracionales. Y cualquier intento de exploración no conflictiva con el otro debería tomar esto en cuenta, siempre buscando el balance entre sus propios derechos y el sentir de los que lo rodean.


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5 Comments »

  1. El clásico argumento ad hominem. Cuando yo vivía en New York recuerdo que un negro me dijo en una ocasión que no le gustaban los puertorriqueños y luego me golpeó. Hoy día respeto a las personas que no son de mi raza que viven aquí en la isla. De hecho tengo un cuñado cubano. Pero eso es lo que tiene a este país así, el creernos que somos más que otros por el hecho de vivir en una colonia de los Estados Unidos.

    Eugenio escribí una entrada en la sección “Radar Retórico” de mi página en freewebs. En ella uso parte de este artículo que escribiste. Adelante.

    Comment by Prometeo — December 27, 2007 @ 10:16 pm

  2. Gracias. Particularmente irritante para los extranjeros no nacidos pero criados en un país es que nos discutan la nacionalidad. Madre es la que cría, no la que pare.

    Comment by Isabel Batteria — December 28, 2007 @ 4:14 am

  3. Saludos Michael

    Gracias por la referencia, como siempre, muy bueno.

    Hola Isabel

    Ese es otro de los sinsentidos de la xenofobia, la obsesión con el nacimiento. Como si eso realmente dijera algo.

    Comment by Eugenio Martínez Rodríguez — December 30, 2007 @ 7:50 pm

  4. Aqui en este lado del mundo, mayormente se utiliza, “expatriates”, con todas sus implicaciones. Es cuestión de tolerancia y entender que jamas seremos aceptados como un nacional (al menos en Asia), pues la cuestión de que te traten como un igual va mas allá de pagar impuestos, poder hablar el idioma y comer lo mismo. Es una cuestión de raza y estirpe. Algo dificil de entender y aceptar para los occidentales, pero muy vigente para los orientales. Aclaro que no lo creo correcto, pero como extranjero en oriente, debo vivir con ello.

    Comment by C — December 31, 2007 @ 5:10 pm

  5. Hola C

    Es cierto lo que dices. Quizás me expliqué mal. No digo que necesariamente se debe ver a los extranjeros como nacionales, porque obviamente las diferencias, para bien o para mal, siempre estarán ahí. Lo digo es que al menos no se le debería como un ciudadano de segunda.

    Pero bueno, también tienes razón en que el extranjero ya debe prepararse mentalmente para este tipo de cosas, aunque no sea justo.

    Saludos.

    Comment by Eugenio Martínez Rodríguez — January 2, 2008 @ 7:39 am

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