Tinta Digital

January 18, 2008

Feminismo y antihembrismo

Categoría(s): — Eugenio Martínez Rodríguez @ 6:40 pm

Hay veces que aparecen movimientos contrarrevolucionarios de forma tan rápida que incluso parecen llegar primero que la revolución, lo que puede causar muchas confusiones. Con conceptos como revolución y contrarrevolución no me refiero a insurecciones armadas o violentas, sino cambios de paradigmas en la forma de ver e interpretar el mundo.

Un ejemplo de ésto es la lucha feminista y el movimiento antihembrista.

Feminismo y hembrismo:
¿Mujeres oprimidas en lucha o mujeres opresoras en dominación?

El feminismo es un movimiento social compuesto de prácticas y teorías políticas cuyo fin es promover el reconocimiento de los derechos humanos de las mujeres. Hasta hace relativamente muy poco, casi todos los liberales de vanguardia hablaban de los derechos de “el hombre”, y con esto no se referían al género humano como muchas veces intentan justificar ciertos educadores. Se referían a los derechos del macho. Esta visión entendía que la naturaleza dotó al hombre de ciertas capacidades físicas y racionales que lo convertían en el agente activo de la sociedad, mientras que la mujer, más débil y emocional, servía como un agente pasivo que asiste o ayuda al hombre, en un rol secundario.

Por fortuna, unas pocas mujeres visionarias comenzaron a romper el círculo de opresión con su propia liberación, y encabezaron el movimiento de redención que hoy conocemos como feminismo. Este movimiento, en la actualidad, a alcanzado importantes avances en el mundo contemporáneo occidental. No obstante, muchas personas piensan (y me incluyo) que aún falta mucho para poder afirmar que la mujer está en igualdad de condiciones para poder desarrollarse plenamente como ser humano.

Pero el feminismo, como todo movimiento, cuenta con grupos que llevan los ideales al extremo, hasta tal punto de convertirse en lo mismo que se intenta erradicar. El feminismo puede degenerar en hembrismo, fenómeno equivalente al machismo que intenta establecer cierta superioridad y dominación de la mujer con respecto el hombre.

En Puerto Rico, veo algunas organizaciones y activistas que más que feministas, más que abogar por una igualdad o por una justicia, son hembristas, abogan la supresión de una dominación por otra. Y la equivalencia entre el machismo y el hembrismo es notable.

Miren esta nota de prensa publicada en El Nuevo Día en el 2006:

Las virtudes de razonabilidad, racionamiento, resolución de conflictos, flexibilidad y versatilidad que distinguen a las mujeres de los hombres son a su vez las cualidades que las mantienen en desventaja en la sociedad y en la crisis que vive el país, opinaron estudiosas del comportamiento humano y de asuntos de la mujer.

La mujer tiene más positivismo para lidiar y buscar soluciones, porque eso es lo que hacen todos los días. Son unas luchadoras, porque hacen varias funciones a la vez. Si le cayera a los hombres solos se morían”, opinó la demógrafa Judith Rodríguez.

De esta cita se desprende que la mujer hace un mejor uso de la razón y soluciona mejor los conflictos, y que por lo tanto, la sociedad debe estar en manos de las mujeres. Cualquier parecido con las justificaciones machistas sobre el por qué el hombre es “el que manda”, no es casualidad.

Según las visiones machistas privilegiaban el rol del padre en la familia, y metaforizaban dicho rol a niveles sociales (patriarcado) y nacionales (paternalismo), el hembrismo hace lo propio con el rol de la madre. Es de todos conocidos cómo los tribunales en Puerto Rico privilegian la función materna sobre la paterna, incluso aún en casos en que las parejas desean llegar a acuerdos de custodia compartida. Estas tendencias hembristas están amparadas, paradógicamente, en las mismas premisas machistas que decían que la mujer es de la casa y los hijos, y el hombre de la calle.

Antihembrismo: ¿A llegado su tiempo?

Ahora bien, ¿es necesario un movimiento antihembrista que luche contra esta “opresión” como algunos están empezando a abogar? ¿Qué hacer en estos casos?

Las injusticias y discriminaciones hembristas están ahí, y se cometen todos los días, pero la articulación de una respuesta organizada como el antihembrismo pudiera partir del supuesto de que las mujeres tienen “demasiados derechos”, y que por lo tanto, ya tienen incluso más que igualdad, lo cual, a mi juicio, está muy lejos de la realidad (tómese como ejemplo de esta postura de hombre/victima el artículo Hembrismo de Enrique Serna, el cual victimiza al hombre por el hecho de que la mujer está teniendo exito en el mundo laboral: “…ante su predominio en los trabajos que exigen inteligencia o destreza manual, muchos hombres empiezan a perder autoestima y a refugiarse en el alcohol y las drogas”, dice Serna.) .

¿Son estas reacciones un tanto prematuras? Y si lo son, ¿cuál es la alternativa? ¿No hacer nada? Y si no lo son, ¿cómo canalizarlas sin que sirvan de obstáculo a una lucha justa que aún no termina?

Artículo relacionado:
* La caballerosidad en el siglo XXI

11 Comments »

  1. […] Tinta Digital, Eugenio Martínez Rodríguez wonders [es] whether new strands of feminism in Puerto Rico are actually less about female equality than […]

    Pingback by Global Voices Online » Puerto Rico: Sexual Politics — January 19, 2008 @ 5:41 pm

  2. Es un tema complicado. Aunque parezca trillado, una de las alternativa es montar un sistema educativo liberador e igualitario que maneje las diferencias sexuales como propias del campo biológico, y en alguna medida del psicológico, y no de otra índole. La segunda alternativa es una profunda revisión del derecho para erradicar de el, y de las leyes, toda regulación que disloque la igualdad entre hombre y mujer, ya sea de corte machista o hembrista. Un problema retardador lamentablemente son las concepciones religiosas respecto a los sexos,ahi si que, como dicen, se tranca el juego cuando las religiones se convierten en las taras mas retrogadas que padece la humanidad.

    Comment by Sergio — January 20, 2008 @ 1:18 am

  3. Hola Sergio

    Lo que mencionas sobre las religiones es bien cierto. De hecho, sé de una Iglesia en Salinas que tuvo una pequeña controversia interna porque algunos proponian limitar el papel activo de los miembros femeninos por considerar a las mujeres frágiles, emocionales y pecaminosas. ¡En pleno siglo XXI!

    Yo creo que en Puerto Rico hace falta algunas organizaciones sombrillas de corte progresista (algo así como MoveOn.org) que canalice muchos pequeños esfuerzos dispersos en un activismo social más enfocado, porque los desarrolladores por un lado y los fundamentalistas religiosos por el otro, están muy decididos a marcar el ritmo del país; y lo están logrando.

    Comment by Eugenio Martínez Rodríguez — January 20, 2008 @ 2:36 am

  4. Si bien estoy deacuerdo contigo, entiendo que el las facciones radicales son normales y hasta necesarias en toda causa. Cuando algo ha estado tanto tiempo en un extremo es necesario una fuerza del otro para lograr el punto medio.

    Comment by Fulano X — January 20, 2008 @ 3:43 am

  5. Hola Fulano

    Es posible que tengas razón. Pero ¿cuánto tiempo tenemos que esperar para que se produsca ese “punto medio”? Como dijo Keyne: “a largo plazo, todos estaremos muertos”.

    Sí, estoy muy conciente que la mujer tuvo que esperar siglos para debilitar el machismo radical institucionalizado, pero, por ejemplo, los padres responsables que la judicatura menosprecia, oprime y hasta criminaliza, no tienen por qué pagar culpas históricas. Tampoco sus hijos e hijas.

    Comment by Eugenio Martínez Rodríguez — January 20, 2008 @ 4:25 am

  6. […] Eugenio Marti'nez Rodri'guezは、ブログTinta Digitalで、プエルトリコの一連の新しいフェミニズムは実際のところ、女性のほうが優位であるという議論よりも、女性も平等であるという議論のほうが少ないのではなかろうかと疑問を投げかけている。彼は、女性は平等の権利を持つべきではないということをにおわせずに、この女性版「男っぽさ」に反対する運動はありうるだろうかと問う。「第三の運動は何だろうか?何もしないことか?」 […]

    Pingback by Global Voices 日本語 » プエルトリコ:政治化しつつあるセックスイッシュー — January 21, 2008 @ 3:04 pm

  7. El mensaje en japonés de arriba dice que yo soy la gran ostia del caribe. Al menos eso es lo que logro entender.

    Comment by Eugenio Martínez Rodríguez — January 23, 2008 @ 7:44 pm

  8. Yo creo que eso es lo que dice también..ja.

    Comment by ial — January 29, 2008 @ 10:29 pm

  9. Confirmado, entonces, ja,ja.

    Comment by Eugenio Martínez Rodríguez — February 1, 2008 @ 3:47 am

  10. […] lo tanto, un centrista, por dar un ejemplo, no vería como positivo el desarrollo del hembrismo institucional como respuesta al abuso tradicional del machismo, pues ese balance al que se aspira no debe llegar […]

    Pingback by Equilibrio y centrismo político | Tinta Digital — February 15, 2008 @ 4:43 am

  11. El tema esta bien expuesto y pienso que lamentablemente es una realidad. El movimiento feminista necesita aclarar su definicion al publico en general. Hay millares de personas (mujeres y hombres) que piensan que el feminismo es “cuando la mujer puede mas que el hombre”. Y esto no es asi, el movimiento feminista tiene como finalidad, ofrecer equidad de oportunidades y respeto hacia las féminas de nuestra sociedad. Creo que la misma se esta perdiendo y en vez de dar pasos hacia adelante, estamos retrasando. Por naturaleza somos iguales. Nuestra luz interna brilla más cuando es autentica, esto pasa cuando no se opaca las luces que nos rodean.

    Česká Republika
    D.S.

    Comment by Deborah Tapia — March 5, 2008 @ 4:15 pm

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