Friedman dice que hay que evitar que la gasolina baje de precio
Una atrevida columna de Thomas Friedman, en The New York Times, me ha llamado mucho la atención. Esta plantea que, ante el problema de los altos costos de la gasolina, el gobierno debería procurar mantener los precios así de altos. Sí, así mismo, no es un error.
Según él, los altos costos del combustible han tenido unos efectos muy positivos en la sociedad, como la búsqueda casi frenética por mejorar la eficiencia energética, así como las ventas que han comenzado a producirse en los vehículos híbridos. Y tiene razón. De hecho, en Puerto Rico, entre los efectos positivos que hemos tenido ha sido el interés por reactivar nuestra agricultura, la concienciación ante el problema del desparrame urbano, el consenso cuatripartita sobre la necesidad de un mejor sistema de transporte colectivo, entre muchos otros. Lo que Friedman nos dice es que todos estos ajustes positivos que nos traen los elevados precios del combustible no deberían volver a perderse, como pasó luego de la crisis de los 70’s, sino que al contrario, se deberían continuar y reforzar…manteniendo los precios altos. Una vez los ajustes se hagan parte de nuestras vidas, la crisis no será ya crisis, porque estaremos preparados para ella. De hecho, únicamente con las condiciones actuales es que Puerto Rico tiene todos los recursos necesarios para lograr una independencia energética (lo cual dejaría un fracatán de millones de dólares en nuestra economía). Con la gasolina barata, esto sería imposible.
Pero bueno, los ajustes son cambios, y los cambios suelen ser dolorosos y desagradables (e injustos con los sectores más debiles) , y por lo tanto, poco simpático para las personas. Lo que también me pone a pensar esto, es qué pasará si, como país, decidimos invertir millones de dólares del erario en fuentes de energía renovables para que luego un repentino bajón en el precio de la gasolina convierta toda esa tecnología en una no viable para el mercado. Eso sí sería un desastre. ¿Habrá que considerar, entonces, el impuesto Friedman?
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Eugenio: Fíjate que no sabía de esta columna pero te confieso que había pensado lo mismo. Sobre todo cuando leí la noticia hace unos días de que mucha más gente está usando el tren urbano. También vi que se están buscando alternativas de automóviles más económicos y no las dichosas guaguas esas que se quedan con todo el espacio dondequiera.
Comment by Ivonne Acosta Lespier — May 28, 2008 @ 12:59 pm
Me parece que el autor tiene razón en varios puntos. Puerto Rico tiene que pensar en producir sus propios recursos. Así no tendremos que depender del exterior. Claro, no podemos producirlo todo. Pero tenemos que pensar en el futuro. ¿De qué nos vale que todos los ciudadanos tengamos resueltos nuestros problemas económicos si no tendremos qué comer en el futuro? No podemos seguir dependiendo de los productos de primera necesidad foráneos. Es imperante que produzcamos nuestros propios productos y seamos una nación altamente competitiva en el mercado global. Es imperante transformar nuestro sistema educativo para producir mentes pensantes que desarrollen productos útilies para la sociedad de esta era.
Siempre vamos a atravesar crisis de todo tipo. Todo está en una buena formación académica. Siempre nos quejamos por todo, pero no ponemos en acción las soluciones adecuadas. Siempre queremos estar en nuestro círculo de comodidad y todo lo que esté fuera de mismo representa una amenaza a nuestro estilo de vida. Nuestra sociedad tiene la mala costumbre de delegar todos los problemas al gobierno. El gobierno ya no cuenta con los recursos para atender todas las necesidades de nuestra sociedad. Hay que hacer ajustes y cambios. Eso conlleva incomodidades y sacrificios. Pero si nadie mueve un dedo, seguiremos en el mismo abismo en el que estamos.
Me enoja tanto que el gobierno le dé tanta prioridad a la Ley de incentivos industriales, pero no así con los incentivos agrícolas. Que abandone el sistema educativo y le dé la espalda a una verdadera reforma educativa para que produzca individuos que puedan trabajar en las Plantas Bio-químicas. De qué vale atraer inversionistas extranjeros que desarrollen industrias bio-tecnológicas, si nuestra mano de obra no está capacitada para trabajarla. Todavía nuestra sociedad no acepta qu ela era industrial ya pasó y estamos ante una era tecnológica y de cambios constantes. De igual forma, las personas capacitadas para labrar nuestra tierra prefieren recibir ayudas económicas y no ensuciarse las manos porque trabajar con la tierra es denigrante. No esperemos a que el problema nos arrope y tengamos que vivir una crisis social incontrolable. Estamos a tiempo para pensar las posibles soluciones y desarrollar los mecanismos adecuados para sobrellevar cualquier crisis local o internacional.
Comment by @ntonio — May 28, 2008 @ 3:56 pm
Hola Ivonne
No está mala la idea, aunque no es nada de simpática.
Saludos @ntonio
Pues como que ese no era el tema, pero gracias por opinar como quiera.
Comment by Eugenio Martínez Rodríguez — May 30, 2008 @ 5:04 am