La falsa cima intelectual
Hay intelectuales que son excelentes en lo que hacen. Su gran peligro es que se lo crean.
Porque creerse los mejores le sitúa mentalmente en la cima con respecto al resto. Y el problema de la cima, es que no hay nada más arriba. Creer estar en la cúspide puede asesinar toda motivación de mejorar y crecer profesionalmente. Si se está en el tope de lo posible, ya no se intenta subir, pero se mantiene en movimiento, la única posibilidad es el descenso. El descenso profesional. El descenso en calidad, en meticulosidad.
Esa es la única explicación que se me ocurre para tratar de entender como es posible que personas tan inteligentes y destacadas sean capaces de producir argumentos tan débiles, tontos y risibles, aún en su área de especialidad.
En la Universidad se ve mucho. De momento uno ve a este don o esta doña cuyo trabajo y trayectoria no se puede describir de otra forma que no sea genial, producir unas expresiones tan trilladas y simplistas que ni a un estudiante de escuela superior le ganaría una A. Pero lo trágico es que todo parece pasar desapercibido. Este súper héroe de la academia desciende ante los ojos de todos a la más burda mediocridad, pero aún así le sobran los aplausos. Sus palabras parecen convertirse en ley en el preciso momento en que son pronunciadas. El cuestionamiento está fuera de toda intención. Quien ose dudar de la ley tiene que tener algo mal para cuestionar este gran sermón de la montaña.
Al final, la conclusión que este personaje puede elaborar es la peor de todas: que efectivamente, está en la cima, y no hay porque intentar escalar más. Entonces baja…baja…y baja. Y quizás nunca se dé cuenta que allí donde dejó su última bandera, se posan las sombras de cumbres aun más altas…sin explorar.
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¡Wow!! ¡Le diste duro a quien quiera que sea! Yo puedo identificar a varios. Pero la pregunta es ¿quiénes son intelectuales para tí? ¿no habría que distinguir entre esa categoría y la de “académicos”,”expertos en su materia” o sencillamente profesores, historiadores, escritores, etc.?
Yo me quedé haciendo mi lista de gente (viva) que considero intelectuales y no me pasan de cinco.
Algún día me cuentas quiénes consideras como intelectuales. Ciertamente yo no me catalogo como tal. Según mis criterios me falta mucho..
Comment by Ivonne Acosta Lespier — February 2, 2008 @ 2:35 pm
Hola Ivonne
Pues…tal vez, no lo había pensado de esa manera. Estaba utilizando el término intelectual en su concepción mas abierta, como persona que está en el “cultivo de las ciencias y las letras” o “aquella persona que dedica una parte importante de su actividad vital al estudio y a la reflexión crítica sobre la realidad”. Esto incluye a filosofos, algunos profesores, algunos periodistas, muchos académicos, unos cuantos escritores, etc. Es posible que esté pensando en los “intelectuales” como sinónimo de “intelligentsia“, lo que sé que no es del todo correcto.
Aunque sí, tengo que aceptar que es un término muy ambiguo, pero posiblemente algo ambiguo es lo que estaba buscando. Quizás después de mayo, cuando me gradúe y me acepten en otro lado, sea mas directo. Mientras tanto, tengo que estar un poco a la defensiva.
Comment by Eugenio — February 2, 2008 @ 3:05 pm
Te entiendo perfectamente.
Comment by Ivonne Acosta Lespier — February 2, 2008 @ 5:42 pm
Yo conozco a uno, Rafael Aragunde. Lo conocí como profesor, luego como rector en el Colegio de Cayey y cuando comencé a trabajar de maestro como Secretario de Educación. Debo decir que es un excelente profesor…pero nada más.
Comment by Prometeo — February 6, 2008 @ 2:02 am
Eugenio:
Chequeate este escrito Desafiando a los… ¿genios?
Comment by Prometeo — May 12, 2008 @ 9:49 pm