Las restricciones profesionales
Una de las peculiares características de las clases profesionales (médicos, abogados, psicólogos, periodistas, ingenieros, etc.) , es su resistencia a liberalizar ciertas tareas e informaciones aún a costa del bienestar general de la población. Se trata de una defensa de la restricción de conocimientos sobre la cual descansa parte de su profesión… y sus ingresos.
Un ejemplo de ello lo vimos esta semana en Primera Hora:
La nutricionista Winna Rivera tomó con recelo la propuesta de la representante Jenniffer González, ya que aunque cree necesario conocer de antemano los datos nutricionales de un plato, más importante aún es entenderlos y para eso hace falta mucha educación.
Vamos a hacer algunas traducciones del entrelíneas de la preocupación de la nutricionista:
Rivera explicó que para uno conocer el verdadero valor de los datos nutricionales tiene que entender cierta información que puede proveerla sólo un nutricionista.
Traducción: Esto puede hacer pensar a la gente que no nos necesitan y nos afecta el negocio. Si la gente tiene acceso a parte de la información por la cual le cobramos en las consultas, posiblemente no nos visiten y ¿qué será de nosotros? Hay que restringir el conocimiento para que entiendan que nos necesitan y podamos cobrarles.
“Lo primero que se le debe facilitar al consumidor es ese acceso a una consejería para que pueda entender qué son las calorías, las grasas trans, las grasas saturadas… ”, dijo.
Traducción: Que el gobierno nos contrate. Que se designen fondos para intermediarios como nosotros, en vez de estar fomentando ideas como la autoeducación. Es imposible que la gente entienda por sí misma, solo nosotros podemos transmitir nuestros conocimientos ocultos sobre los secretos de los fast food. Deben contratarnos masivamente. A profesionales. A nosotros, sólo a nosotros.
Otros ejemplos
Lo mismo pasa con los médicos, que le ponen obstáculos a terapias altenativas y a oficios como las comadronas; con los abogados, que abogan porque las notarizaciones las hagan sólo ellos; y los periodistas, que alegan que el periodismo ciudadano es peligroso cuando en realidad lo que temen es por su trabajo (temor que, por cierto, es infundado, según todas las tendencias de los medios).
Estas restricciones profesionales son una especie de monopolio que sobrebeneficia a un reducido sector y perjudica a la gran mayoría. El monopolio no suele ser más eficiente y productivo que la compotencia. Pero esta clase está bien organizada, y tiene mucho más influencia que los obreros. Con ellos está dificil que alguien se atreve a exigir cambios.
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Soy maestro pero me gusta estudiar de todo y eso me hace auto didacta. Creo que el conocimiento es algo que debe estar disponible a todos. Por eso aplaudo las gestiones hechas por instituciones como el MIT la cual puso en internet una gran cantidad de sus cursos para que sean accesibles a todos aquellos que quieren APRENDER.
Recientemente en la escuela en la cual enseño una madre se ofreció de voluntaria para atender un grupo. Al observar parte de lo que ella hizo tuve que preguntarle si ella había estudiado pedagogía en algún lugar, ella contestó que no.
Todavía al día de hoy no he visto una maestra como ella que maneje tan bien las estrategias de enseñanza. De hecho si alguien se atreviera a evaluarla como se evalúa a los maestros del sistema creo que ella sacaría una puntuación casi perfecta.
Hace varios días le pregunté a un abogado que estaba en un programa de radio que me aconsejaba hacer para yo poder llevar un pleito a corte por cuenta propia. Este me respondió que tratar de hacer eso es como un enfermo tratar de curarse a sí mismo y siguió conm la próxima llamada. Después de eso recorde un caso bien famoso en los EU, Gideon v Wainwright. Gracias al Sr. Clarence Earl Gideon es que hoy existen los servicios legales en los EU y Puerto Rico. Gideon, un hombre que fue preso y al cual se le negó la asistencia de un abogado decidió llevar su caso a la Corte Suprema en donde los jueces decidieron a su favor y desde entonces se le debe asegurar a todo acusado la asistencia de un abogado.
¿A que escuela de derecho fue Gideon? ¿Quien le enseñó?
El libro Gideon’s Trumpet inspirado en la historia de este señor relata que lo que Gideon utilizó para preparar su caso fue los libros que tenía disponibles en la carcel en donde estaba.
Hoy día estoy estudiando derecho por internet cortesía de la Universidad de San Diego California
y uno de sus egresados el Lic. Roger Martin un ferviente creyente en la educación libre.
Comment by Prometeo — October 20, 2007 @ 1:40 am
Interesante Prometeo
Yo también pienso que el conocimiento debe ser lo más libre y accesible posible. En nuestros tiempos, el conocimiento es un medio de producción como cualquier otro, y fomentar su difusión creo que puede ayudar a reducir las marginaciones sociales. Lamentablemente esto no le conviene a algunas personas, por que es presisamente de esa relación de subordinación que pueden producir parte de sus riquezas.
Yo no planteo que tener muchas de esas profesiones, y lo que conllevan, no deban requerir estudios, licencias y regulaciones. Las regulaciones son necesarias para asegurar cierta uniformidad en la calidad de los servicios, pero frecuentemente se les va la mano con las regulaciones y por puro cabildeo y conveniencia económica terminan restringiendo algunas cosas que no deberían restringirse. Y con la restricción, disminuye el potencial de oferta de un servicio, y al haber poca oferta los precios se mantienen altos. Ese es el guame.
Comment by Eugenio Martínez Rodríguez — October 20, 2007 @ 2:06 am