No es culpa de los medios su mala calidad
Ni su espectacularización, ni su falta de profundidad. Ya de eso estoy bastante convencido. Tales síntomas no son el resultado de una mala gestión de las empresas que los operan, sino reflejos de males sociales. Seguiré señalando lo que entienda que es un mal servicio al derecho a la información de los ciudadanos. Pero no me veo con la moral de exigir algo diferente de los medios de comunicación masiva. Su mediocridad, al menos conmigo, queda debidamente excusada.
¿Por qué digo esto? Porque desde el año pasado vi como nacieron varios proyectos de comunicación masiva que no se pueden describir con otro término que no sea excelencia pura. Y todos han muerto por falta de audiencia, y los que no han sucumbido, han tenido que enterrar profundamente su verdadera personalidad para ajustarse a unas “formulas ganadoras” de la superficialidad y el escándalo. Como mencioné en un artículo pasado, es recomendable ceder a las demandas del mercado lo suficiente como para lograr un punto de equilibrio que conserve lo esencial. Pero en otras ocasiones las circunstancias hacen tal balance imposible por el momento, y hay que ceder tanto y tanto para sobrevivir, que el propósito original queda totalmente trastocado.
Jay Fonseca
Todo comenzó cuando una noche descubrí el programa radial WKAQ en la noche, con Jay Fonseca. El contenido y el estilo de este espacio no tenían comparación. El conductor del programa, Jay, era fuerte e incisivo con sus preguntas, pero sin caer en las faltas de respeto o en el protagonismo forzado al cual nos tienen acostumbrados otros. Aunque utilizaba muy bien sus conocimientos de economía, como estudiante de finanzas que fue, y de derecho, como estudiante de derecho que es, lo que más lo hacía resaltar era su humildad. Si tenía que darle la razón a su invitado, se la daba, si tenía que disculparse por algo, lo hacía, y más aún, no pretendía proyectar que lo sabía todo, a menudo expresaba abiertamente sus dudas y confusiones, sin que esto le quitara una onza de profesionalidad. ¿Qué pasó con él? Lo botaron. En vísperas de las fiestas navideñas. En su lugar pusieron a alguien a leer el periódico, y pedirle reacciones a cuatro políticos sobre lo que publica El Nuevo Día.
Ahora Jay se encuentra en Red 96, manejando el programa 180 grados, y aunque comenzó con el mismo estilo que lo había caracterizado, es evidente la presión que siente por ganar audiencia con “formulas probadas” y evitar que lo despidan de nuevo (lo que es comprensible) . Ahora se burla y le falta el respeto a los invitados, no deja que nadie termine de contestar sus preguntas, alza la voz e intenta armar un escándalo por insignificancias que no merecen tal atención, y ha llegado al extremo de casi invitar a pelear a personas (a Rafael Rojo, presidente de la Asociación de Constructores de Hogares, lo retó a llegar a los estudios, comentando, entre otras cosas, que él no era Orlando Parga, en obvia referencia a los incidentes de violencia entre estos dos). Es una triste transformación, pero si tenemos un poco de empatía podemos percibir la enorme presión que debe sentir alguien por no quedarse desempleado en plena recesión económica.
Oscar Serrano y Omaya Sosa Pascual
Pero Jay es solo un ejemplo. Otros que estaban haciendo un trabajo fenomenal eran los periodistas Oscar Serrano y Omaya Sosa Pascual, precisamente en Red 96. Estas dos personas dirigieron el programa Red Confidencial, en el cual dieron cátedra de lo que es el periodismo investigativo. Contrario al típico programa radial de pseudo análisis y lectura de periódicos, Oscar y Omaya se enfrascaban en verdaderos proyectos investigativos que le añadían contenido nuevo a la programación. Y cuando entrevistaban, lejos de adoptar el estilo rubensanchino de tratar de improvisar y sacarle alguna declaración controversial al invitado (el típico “¿cómo es? Usted me está diciendo en exclusiva que…”), sus preguntas estaban fundamentadas con la evidencia que tenían a la mano, con datos y documentos que casi hablaban por sí solos. Y sí, también practicamente los botaron, en un cambio de programación que trajo a Felix Plaud a la emisora.
Wanda Colón
Pero el colmo de los colmos ocurrió precisamente esta semana, con la cancelación, en la misma emisora, del programa Más de 96 minutos con Wanda Colón. La línea de este proyecto era “comentar aquellos eventos y sucesos que no hacen noticias”, entiendase las luchas comunitarias, los proyectos de autogestión vecinal, las denuncias de abuso policiaco de personas de residenciales públicos, etc. Realmente le daba espacio a personas cuyo discurso, por alguna razón, al parecer no cabe en los medios masivos. Pues bien, luego de dos últimas ediciones geniales, dedicados a unas extensas entrevistas al doctor José Vargas Vidot y su proyecto Iniciativa Ciudadana, en las cuales hablaron sobre cómo cada día puertorriqueños y puertorriqueñas se lanzan a la calle con iniciativas de autogestión dirigidas a crear “un gobierno paralelo” donde el ciudadano deje la resignación y la frustración y tome dominio de su propio destino y de las problemáticas que afectan su calidad de vida…cancelaron el programa. En su lugar, pusieron a cuatro “jóvenes puertorriqueños” que se auto presentan como los representantes de las nuevas generaciones, pero que no hacen otra cosa que emular las tradicionales peleas mongas partidistas a las que nos han sometido la clase política nuestra por varios años…un ejemplo perfecto de por qué es un ejercicio fútil exigirle el retiro a personas competentes por su edad (yo le hubiera dado un puesto vitalicio en el Senado a Eduardo Baez Galib), para darle paso a “caras nuevas” con los mismos viejos estilos.
Mi punto es…
La conclusión no puede ser otra que el buen periodismo, el investigativo, el sustancial, el alternativo, el que le hace resistencia a lo hegemónico…no es rentable en nuestro país en el mercado masivo. No podemos exigirle nada mejor a Wapa, Univisión, WKAQ, NotiUno o Red96, porque sencillamente no hay mercado para ello. Si lo que hay en los medios locales, refleja superficialidad, banalidad y pura espectacularización de la noticia, es porque eso, y solamente eso, es lo que al parecer piden los consumidores de “información” en Puerto Rico. De nada vale pedir “el apoyo del público”, porque el mercado trabaja a base de la satisfacción de demandas, nunca ha trabajado ni trabajará por compasión ni solidaridad.
Más que pedirle cambios a unos medios que solo ofrecen lo que el público demanda, mejor es exigirle cambios a nuestro cultura política y social; cambios que no vendrán con mociones ni con alianzas electoreras, sino con nuestra propia resistencia cotidiana a esa cultura. No podemos exigir que alguien nos traiga pescado fresco si no hay cuerpos de agua en los alrededores.
Mientras no haya una verdadera revolución social, esa es la realidad. Lastima que las personas que día a día encabezan los primeros pasos exitosos de dicha gesta, como los pequeños e inspiradores proyectos como Iniciativa Comunitaria, P.E.C.E.S, La Alianza de Líderes Comunitarios, Amigos del Mar o La Coalición Tierra Para Todos, ya no tengan un espacio de difusión. Habrá que bregar con eso.
Nota aclaratoria: Nada de lo que aquí escrito justifica las falsedades, la manipulación mediática y la desinformación. Como bien dice el actual secretario de Justicia, Roberto Sánchez Ramos, “una cosa es una cosa, y otra cosa es otra cosa. Una….dos”. Lo que señalo aquí es el mal estilo y la poca sustancia, no la manipulación deliberada con el único objetivo de violar el derecho a la información veraz de los ciudadanos. Esto último, por ser una reconocida violación a los derechos humanos, es injustificable, aún si el mercado así lo demanda.
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Saludos, Eugenio.
Debo decir que me decepciona un poco lo que comentas sobre Jay Fonseca. Yo escuchaba con relativa frecuencia su programa en WKAQ, y estoy de acuerdo con tu apreciación sobre su estilo como moderador. Uno de sus mejores atributos es (¿era?) que cuando no entendía sobre un tema, no sólo lo admitía de antemano, sino que una parte considerable de su entrevista iba dirigida a entender mejor el problema, para entonces hacer preguntas un poco más educadas (como te imaginarás, la razón por la que eso me parece positivo es que en varias ocasiones yo estaba más perdido que Jay). Sabía que estaba en Red 96 pero no he sintonizado para escucharlo. Aunque por lo que dices, aparentemente no me he perdido mucho. (Por cierto, ¿es mi imaginación, o Rafael Rojo se ha convertido en el “punching bag” favorito de todo el mundo? Con la mala suerte de que siempre lo invitan a pelear “heavyweights”, y él si acaso es un súper mediano. Debería buscarse un mejor promotor boxístico. Je je..)
Ojalá que no sea demasiado tarde para Jay y que no se ponga a botar invitados a la menor provocación, como ha hecho “el periodista más pega’o” (de acuerdo a WKAQ), Rubén Sánchez. Rubén aparentemente confundió la palabra “incisivo” con “malcriado” o “irrespetuoso”, y nadie se ha dado cuenta.
(Oscar Serrano y Omaya Sosa tenían un programa de radio, y fueron sustituidos por… ¿Félix Plaud? Por favor, dime que eso fue una broma.)
Comment by Oscar Marrano — August 30, 2008 @ 8:00 pm
Eugenio: Por eso rara vez enciendo la radio y la TV local y apenas miro la prensa escrita, salvo algo de El Vocero y END y por Internet. Conmigo no gana un puntaje ningún programa de discusión en la radio. Menos aún los noticiarios de TV. Tienen su audiencia, good for them, pero a mí no me cuentan. Aún así me entero de demasiadas imbecilidades. La mayoría de los jóvenes son apáticos a la prensa política y no les culpo. Es como si pensaran: si de nuestra atención dependen para mantenerse, que se fuñan.
Yo quisiera saber cuáles son las causas de nuestra pobre cultura política y por lo tanto de medios. Quizá sea la neurosis del status. Quizá sea un democratismo mal entendido que nos hace creer que el elitismo se contrarresta con la chabacanería, que ser vertical es ser desafiante e irrespetuoso, que ser patriota es callar a todo el que no se ajuste a nuestro criterio de patriotismo, que la represión sexual se combate con la obscenidad, etc. Estamos levelling down en lugar del levelling up. Sí, es cierto que hay una excesiva demanda por la maximización de la rentabilidad de las empresas de la prensa y eso hace que las gerencias de noticias busquen la noticia escandalosa que vende rápido y es barato producir. Este es un fenómeno que responde al nivel de concentración que ha alcanzado el capital en una sociedad de desarrollo tecnológico y abundancia donde las masas son grandes consumidoras. Sé que la demanda es una categoría inexorable. Pero también la demanda responde al nivel social de una comunidad y también el problema es de distribución, a los muchos no les van a dar lo mejor.
Nuestro insularismo tampoco ayuda, el creernos el ombligo del mundo, el rehusar los referentes externos, el mostrar tan poco sentido práctico y realista, el empeñarnos a verlo todo a través del prisma del estatus, sin acabar de resolverlo. Puerto Rico, right or wrong, soy boricua pa’ que tú lo sepas. Ese vértigo patriotero que apela continuamente a la superficial emoción tribal donde anidan miedos ancestrales, es parte también del asunto.
El problema de fondo quiza sea el de los accesos al capital social. El asunto empieza en el sistema educativo. Para los que no tienen recursos ahí les va la escuela pública que es a la vez fuente de fondos federales a tutiplén que vienen a engordar las carteras de los suplidores. No estaría mal que éstos hicieran su dinero, si también el ambiente educativo se enriqueciera produciendo un ciudadano educado con oportunidades de integración en la sociedad mayor. Not the case. ¿Alguien conoce de un sistema educativo que sea tan costoso y de tan poco rendimiento que el nuestro? El que puede manda sus hijos a escuelas privadas y aquí se nutre el gran divide de la sociedad puertorriqueña. Desde ahí los accesos son notoriamente diferentes. Pero los “marginados”, los sin accesos no se meten en una esquina como el sapo. Han generado su propia economía y cultura con las migajas que les dejó la sociedad mayor. La Educación, que se suponía fuera el gran democratizador de la sociedad moderna, se convirtió en una broma de mal gusto, un vecindario exclusivo de accesos controlados con gatekeepers 24/7. En general la gente quiere estudiar, instintivamente la gente sabe que el conocimiento puede ser motor de movilidad social, pero a la larga las estructuras económicas y sociales nuestras se encargan de destruir sueños y demoler ambiciones legítimas.
Por cierto, no he escuchado el programa de Fonseca y no soy testigo de su “transformación”, pero parece que el hombre ha reflexionado bastante sobre los asuntos que mencionas y tiene su digesto, encontré hace unos días este artículo suyo en un blog que majeja: http://www.jayfonseca.com/index.php?option=com_content&task=view&id=364&Itemid=2
El San Juan Star acaba de cerrar operaciones lo que debe haber enviado shockwaves al resto de la prensa local. En cuanto al periodismo en PR, siento que la esperanza es el periodismo ciudadano. Va a ser cuesta arriba, pero no hay más na’.
Comment by Myrisa — August 31, 2008 @ 3:15 pm
Hola Marrano
Otro que le tiene anunciá una galleta a Rojo es García San Inocencio ja, ja.
El asunto de Jay y Rojo dramatiza el cambio, porque la última edición de Jay en WKAQ fue precisamente con una entrevista con Rojo, y le quedó genial, pudo descubrir todas sus contradicciones ideológicas y refutarle muchos de los supuestos que él utilizaba para apoyar los incentivos a los desarrolladores, y realmente lo dejó gagueando, y a la misma vez dentro de un marco de respeto y deferencia muy contrastado. Ahora, la última entrevista que escuché que le hizo a Rojo, daba vergüenza ajena… le llamó “cobarde”, “abusador”, “extranjero”, lo retó a llegar dónde él como si fuera para pelear y no para entrevistarse y… bueno, nada que ver con lo que escuchabamos en WKAQ. Pero a pesar de todo, no lo juzgo, y entiendo por lo que debe estar pasando.
Lo de Oscar y Omaya por Félix Plaud no fue broma, las horas que le recortaron por la mañana a estos dos, se la dieron Plaud por la tarde. Aparentemente, a pesar de todas las horas que le recortaron, le había reservado una horita a Oscar y Omaya pero éstos no estuvieron de acuerdo con los cambios; así que prácticamente eso fue lo que pasó, se fueron ellos y entró Plaud.
Hola Myrisa
El artículo que mencionas no fue escrito por él, fue escrito por un usuario porque su blog es abierto, y todo el que quiera publicar ahí se registra y publica. Pero una reflexión actual muy buena de Jay sobre éste tema, la puedes encontrar en la sección de audios de su página, la edición de este pasado viernes, hecha el día después de haber escrito yo esto. Es un comentario muy recomendable, hace un recuento del desarrollo de los medios de comunicación, de cómo luego se pasó a la concentración de capital en esta industria en una pocas corporaciones, de cómo las firmas de publicidad compran tiempo al por mayor beneficiando a los grandes auspiciadores homogenizadores de productos masivos, hasta llegar a la situación actual en la que la búsqueda de rentabilidad hace que todo se enfoque en el común denominador de las grandes audiencias (sexo, sangre y dinero; había escrito algo sobre ello hace dos años). En ese programa quedó bastante claro que, como dije en la entrada, no ha habido una “transformación” en su persona, sigue siendo él mismo, sino que ha habido un cambio en lo que es su proyección pública, para tratar de buscar ratings (cosa que supongo que ahora será aún más dramático, pues su emisora ni si quiera tuvo audiencia suficiente para salir en las encuestas). Repito, yo no lo juzgo, lo entiendo, y posiblemente si estuviera en su situación actuaría igual que él.
Estoy de acuerdo con todo lo que mencionas sobre el capital social, y en lo de “verlo todo a través del prisma del estatus”. Algo triste es que, muchos de los que tienen algún interés por participar de los problemas sociales y salir de lo que has llamado “ensueño de la ignorancia”, ven su participación en este tipo de dinámicas como el cumplimiento de una responsabilidad ciudadana. Es decir, hay muchas buenas intenciones, pero súper mal dirigidas. No hace mucho escuchaba el programa “de los jovenes” al que hice referencia, y luego de formar la garata tradicional donde se acusaban de pillos, corruptos, vende patrias, comunistas, pitiyanquis, separatistas, buscones, etc… una señora llamó al programa para decir que, si esa era la juventud, el país estaba perdido. Entonces los tres gladeadores dejaron su pelea, y más o menos uno le dijo “Señora, es un jueves y son las 9 de la noche, mientras la mayoría de los jovenes está bebiendo alcohol en pubs y discotecas, nosotros estamos aquí mostrando nuestro compromiso por nuestros ideales y por Puerto Rico” . En cierto sentido, tienen razón, pero al insertarse en esa cultura política tan adversarial y, como mencionas, insularistas, ya todo el potencial de las buenas intenciones se transforma en la misma dinámica destructora y paralizante. Una de la razones por la cual aún apoyo al PPR en estas elecciones, es por su tesis del Nuevo Puertorriqueñismo, que más o menos trata de reconstruir una metanarrativa que opaque estas peleas chiquitas de tribus y refirija todos esos esfuerzos a metas más productivas que beneficien el bien común.
Comment by Eugenio Martínez Rodríguez — August 31, 2008 @ 5:15 pm
de acuerdo con lo de fonseca, este tipo tenia mucho potencial y se ha convertido en un clon de ruben sanchez con mucha arrogancia y falta de respeto. no solamente es la presion que tu senhalas sino que llega un punto que se creen “especiales”… hasta mas grande que la noticia.
Comment by joedepr — August 31, 2008 @ 6:15 pm
Joe
Hay algo de éso por ahí también.
Comment by Eugenio Martínez Rodríguez — August 31, 2008 @ 8:19 pm
Es lamentable lo que está pasando. Hace un tiempo atrás estaba por publicar un artículo sobre Red96 pues me parecía una buena alternativa a lo que hay en la banda AM. Menos mal que esperé porque si no me hubiese tenido que tragar las palabras. Cuando supe lo de Felix Plaud en ese momento fue que paré la intención de escribir el artículo.
Cambiar a Oscar Serrano y a Omaya Sosa por Felix plaud, mano hay que hacerle una prueba de dopaje al que tomó esa decisión. Con el tiempo van a convertir a Red 96 en la versión FM de WAPA Radio. ¡¡¡UY!!!
Adelante y Éxito.
Comment by Prometeo — August 31, 2008 @ 10:43 pm
Eugenio:
Deseo compartir contigo el reconocimiento que me han dado. Me otorgaron el Premio “Esfera al intelecto y la filosofía”. Puedes pasar por PODER 5 a recogerlo. Adelante y Éxito.
Comment by Prometeo — September 1, 2008 @ 1:23 am
Saludos Eu genio
Creo que titulates mal este artículo. si se mira bien derrota la afirmación que encierra. Dandole el beneficio de la duda es culpa del mercado el desastre de los medios, segun afirmas, porque para mantener el negocio no se trata de levantar los niveles de juicios de la audiencia, sino undirlo en lo que les gusta y piden. Ya no se si creer eso. Pero lo sierto que la mano invisible del “Sistema” asi lo quierey habria que decir que la mediocridad d elos medios es hija del “Sistema”. Pero lo realmente cierto es que el “Sistema”no tolera nada que amenace su hegemonia y tambien tiene como agenda que la gente piense dentro de la línea que ellos desean. Toma como ejemplo la frase destacada en la Portada de la seccion La Revista del pasado domingo 31 de agosto de 2008. Cito: John McCain podría ser el hombre fuerte que se necesita para enfrentar la nueva amenaza rusa” Es decir ahora tenemos que pensar e internalizar que Rusia nos amenaza. Y los que profundien en el tema saben que no hay tal amenaza rusa; la amenaza es USA, que para justificar la inversión de 10 mil billones de dolares en un escudo antimisil europeo - dinero que ira a los bolsillos de los dueños de la industria militar - tiene que meternos en nuestras neuronas que rusia nos amenaza. Ese es el mal real de los medios, ponernos a pensar como el “Sistema” quiere; su calidad, es como todo, harina de otro costal.
Comment by Sergio — September 1, 2008 @ 2:30 pm
Hola Prometeo
Sí, es muy lamentable. Sería interesante ver si Plaud tiene más audiencia que Serrano y Sosa. Probablemente sí.
Hola Sergio
Estoy de acuerdo en que “es culpa del mercado el desastre de los medios”, y la razón por la que expuse en el título que no es culpa de los medios, es porque estas empresas no son el mercado. Son parte de él, sí, pero la dinámica total del mercado va más allá que la suma de sus partes. Una empresa de comunicación, por ejemplo, sobrevive si se ajusta a las demandas del mercado, si no lo hace muere; no controla el mercado, sino que se ajusta a él, y por lo tanto no podemos decir que si es culpa del mercado, es igual de culpa de las empresas. Es como unos robots con una programación común interna; podemos echarle la culpa a los robots por sus actos individuales, pero la raíz de su comportamiento, lo que condiciona sus actos, es la programación. Si la programación (mercado) fuera otra, los robots (empresas) actuarían diferente, pero no se puede esperar que un robot programado para matar se dedique a entregar flores, y aún si por alguna razón lo hace , no tardará mucho para que una competencia que obedesca la programación le vuele los circuitos en un ataque.
Claro, cualquier análisis de un tema como éste tendrá que ser, necesariamente, una sobre simplificación del tema. Sabemos que hay muchos otros factores envueltos.
Gracias por comentar.
Comment by Eugenio — September 1, 2008 @ 5:56 pm
Eugenio, gracias por la corrección, no reparé que el artículo en la pág. de JF estaba firmado por otra persona. Saludos.
Comment by Myrisa — September 1, 2008 @ 7:44 pm
Buen articulo Eugenio. Me trajo a la mente y lo relacione rapidamente con las charlas y libros que ha escrito Chomsky sobre la “concision” y la poca profundidad en los analisis de los medios. Aqui le dejo el video como referencia:
http://www.youtube.com/watch?v=3cceC3DeFcY
Comment by Elliot — September 2, 2008 @ 3:57 pm
Saludos Elliot
Tremendo, muchas gracias por la referencia. Chomsky no tiene comparación en este tema.
Comment by Eugenio — September 4, 2008 @ 5:47 pm
Hola a todos y todas. No sé cuanta gente lee este blog, presumo que bastante, pero aún si ese no fuere el caso, me agrada saber que gente crítica, preocupada e inteligente participa de este tipo de foro. Les escribe Jay Fonseca, el mismo de las Parcelas Nuevas del Barrio Jagual de San Lorenzo. Francamente, cualquier otra persona no reaccionaria a lo escrito y simplemente se haría de la vista larga. Sin embargo, noto la buena intención, la sinceridad y la honesta preocupación con Puerto Rico que tienen los firmantes de las opiniones. Saben, a su crítica respondo con lo siguiente: la acepto, la entiendo, la analizo y la comparto.
Espero no haber defraudado a nadie, no pretendo ser un “sabelotodo”. Quien me conoce, sabe, que en realidad soy el mismo muchacho de WKAQ, el mismo de Noti UNO, el mismo de cuando era un locutor de música, el mismo que fue “bagger”, cajero, porteador de periódico, lava carros, etc.
Es una tragedia lo que estamos viviendo. La noticia ya no es noticia, ahora la noticia es lo que “Corporate America” dice que es la noticia. El insularismo bestial que vivimos no nos permite ver lo que nos ocurre en nuestro alrededor. No pretendo darles una lección de lo que deben ser las cosas, pues le hablo a público distinto al que me dirijo todos los días. Sé que ustedes pueden enseñarme de ese tema y otros.
La entrevista de Rafael Rojo (que han sido tres) fue dura, fuerte y con respeto. La última no fue el mejor ejemplo de lo que soy. Sentí que él me faltó el respeto y yo personalicé el asunto en vez de simplemente ser convincente en mis argumentos. Por ello, pedí disculpas públicas y privadas. Hubo muchas cosas que no fueron al aire que ocurrieron, pero nada excusa lo ocurrido. Sobre todo y particularmente la parte en la que le dije extranjero ya que quien me conoce sabe que no padezco de ese tipo de prejuicios.
Ahora voy sobre el supuesto y pretendido cambio de mi programa. Primeramente tengo que decir que mucha gente me ha hecho el acercamiento de que algo sucede. Personas que me quieren y aconsejan, me han hecho señalamientos similares. Admito haber hecho ajustes en el tono, forma y temas, pero, nunca con la intención de desinformar, rubensanchear, etc. Busco hablarle a los que no son como ustedes que leen este blog. Busco atraer a ese público que prefiere el entretenimiento. Pretendo entrenerles a la vez que logro sembrar semillas de que un país mejor es posible y que en sus manos está. Que la base de cualquier revolución social es la educación y que en la democracia la revolución comienza ejerciendo el voto inteligente. Que los partidos mayoritarios nos llevan en la dirección incorrecta y que mientras tanto no nos percatamos de las consecuencias para futuras generaciones.
En fin, admito haberme convertido en un poco menos profundo, para convertirme en un poco más eficiente. Presumo que plantearán que subestimamos al público o que la eficiencia es inoficiosa si es para desalentar la profundidad. A ambos planteamientos contesto diciendo que tienen razón en teoría y que ojalá todos pensaran así.
Los mecanismos de encuesta demuestran lo contrario. La apatía a levantarse, a simplemente criticar de forma distante y sin participación muestran el problema. Ejemplo fue el caso de Paseo Caribe, donde muchos que estábamos de acuerdo con los que allí pernoctaban, poco fue lo que hicimos para apoyarlos. Les invito a todos a ser participativos, más que críticos eficientes, pero carentes de consecuencias (a corto plazo). Tienen que insertarse. Llamen a mi programa, llamen a otros de la emisora, participen, profundicen, si el moderador es flojo evidéncienlo con sus argumentos. Una llamada en ocasiones cambia toda la tónica de una discusión. Si le dejamos los espacios públicos y los mecanismos de encuesta a los indiferentes, los medios se tornarán igual. Sé que esto puede sonar a político barato, pero, si fuera por las presiones económicas, estaría trabajando para el sistema donde hay más dinero que en cualquier trinchera de lucha. Las ofertas y tentaciones están, pero no se debe juzgar a todos como lo mismo cuando las diferencias son obvias.
Culmino aceptando la crítica, espero que ustedes acepten la mía y los invito a que por favor, hagan de mi programa uno mejor.
Bendecidos todos, Jay.
Comment by Jay — September 8, 2008 @ 12:53 am
Hola Jay
Muchas gracias por sacar de tu tiempo para reaccionar. Contesto mañana con más calma. Saludos.
Comment by Eugenio Martínez Rodríguez — September 8, 2008 @ 4:21 am
Wuao, no he tenido mucho tiempo para contestar lo que quería, pero en sintexis, gracias por la aclaración y la contra crítica.
Comment by Eugenio — September 9, 2008 @ 1:11 pm
Pues nada mano, cuando quieras, a la orden.
Comment by Jay — September 10, 2008 @ 1:20 am
Eugenio:
En el momento que publicaste este escrito estuve indispuesto por razones ajenas a mi voluntad…
Aunque en ocasiones no he coincidido con tus apreciaciones, pero en esta ocasión te felicito por este escrito EXCELENTE… ¡UNA JOYA…! Disfruté muchísimo del programa de Wanda Colón y de su invitado Vargas Vidot… El espíritu de compasión humana guiaba el análisis de este programa y, por esto, rompía con los esquemas de análisis a los que nos acostumbran los medios de comunicación de sembrar la “tiraera” y cerrar todas las vías de comunicación social… Esta postura de Wanda es peligrosa para los que desean crear divisiones sociales, de manera que no superemos los problemas colectivos, mientras “jartan” sus intereses escondiéndose en la miseria humana.
¡FELICITACIONES POR TUS EXCELENTES PALABRAS…!
Elco Lao.
Comment by Elco Lao — September 24, 2008 @ 11:18 am
Hola Elco
Me alegro que alguien también comente lo de Wanda Colón. Una verdadera pena lo que ocurrió, pero al menos en ese poquito tiempo nos enteramos que entre nosotros hay personas de ese nivel, y por lo tanto hay esperanza.
Saludos.
Comment by Eugenio — September 24, 2008 @ 3:23 pm
La verdad es que cuando se tomo la decision sobre Wanda Colon, fue mas bien un asunto economico irrespectivo de los numeros que ella podia tener. La empresa, SBS, a nivel de EEUU y PR tomo la decision de cortar gastos de todas las emisoras en el turno 7-12 PM. Asi que, en realidad ninguna emisora tiene a nadie en vivo en ese horario a quien se le pague, los demas son espacios pagados o por intercambio.
A todos nos apeno la sailda de Wanda (mas que cualquier otra perdida que tuvo la estacion). Me parece que su programa era excelente aparte de tener mucho que aportar al debate y a la discusion seria de diversos temas.
Pero, nuevamente, ustedes, el publico, tiene que llenar encuestas, pelear por mejor informacion, llamar, demostrar que no solo se denuncia, sino que tambien se actua.
Bendiciones, Jay.
Comment by Jay — September 24, 2008 @ 7:42 pm
Hola Jay
El programa de hoy jueves, con las preguntas que le hicistes a Topy, aclaró muchas cosas. De verdad que no me esperaba que le hicieras esas preguntas. Estuvo muy interesante.
Comment by Eugenio Martínez Rodríguez — September 25, 2008 @ 11:00 pm
Me agradó mucho que Jay contestara. Sin embargo, se nota
que ya internalizó el discurso capitalista de la emisora.
La gente se cansa de llamar para pedir cambios en la emisora,
y al final, termina un Plaud. Perdí la cuenta de las cuchucientas
llamadas que le hicieron a Wanda (cuando estaba) de que por
favor, no pasaran a Plaud. Así que mejor Jay se olvide de ese
tipo de agenda que no funciona en un país dormido gracias
a las políticas públicas y sociales que se han inventando. Después
de todo, para eso se hacen, para callar y conformar a la gente.
Saludos.
Comment by Lisa — September 28, 2008 @ 9:31 pm
En que sentido Lisa? Porque entiendes que he internalizado el discurso capitalista? Si el pais va cuesta abajo, que hacemos? Inmolarnos, activarnos, criticarlo? Un abrazo, cuidate.
Comment by Jay — October 1, 2008 @ 8:52 pm
Hola Jay
Estaba pensando en lo que has escrito aquí, y creo es que quizás el problema es que hay que definir el mercado al que nos queremos dirigir, y aceptar las consecuencias de tal decisión. Es decir, si quieres llegarle “a ese público que prefiere el entretenimiento”, pues eso me parece muy buena idea, y posiblemente, además de atraer más audiencia, sea una mejor forma de servir a la educación del país. Pero lo que creo que no se puede hacer es utilizar la lógica del mercado para atraer un segmento del mismo, y luego apelar a otro público con argumentos de índole moral, como si escuchar ese tipo de radio fuera una responsabilidad ciudadana o un deber patriótico.
La lógica del mercado trabaja igual para todos; si un público quiere entretenimiento busca entretenimiento, si otro público quiere más de profundidad en ese poco tiempo libre disponible, consumirá lo que satisfaga esa demanda. No van a escuchar un programa radial por pensar que es un deber o una responsabilidad. Irán a otros medios. El tiempo es un recurso escaso no renovable que nadie quiere invertir en lo que realmente no desea (Individualismo, yoismo…tal vez. Pero no podemos caer en el otro extremo colectivista y pretender programar las individualidades ajenas bajo el moralismo de los supuestos deberes).
Esas personas irán a otros medios, posiblemente más cerrados y limitados, que bien podría llamársele elitistas, es cierto, pero yo no estoy tan seguro que sea tan “carentes de consecuencias”, como dices. Todo lo contrario, representa una alternativa para rescatar la diversidad de enfoques y discursos que la consolidación de los oligopolios mediáticos que has denunciado quiere establecer. Además, si vamos a criticar una “trinchera elitista” por ser “una crítica aislada” con relativo poco impacto, el mismo argumento se podría utilizar para defender la idea de dirigirse al país a través de programas como Súper Exclusivo, cosa que creo que has criticado. Bajo ese razonamiento, habría que descartar la participación en programas de noticias, porque La Comay y Héctor Marcano son menos elitistas y tienen más impacto y audiencia. La diversidad y los nichos cumplen, también, con una función social.
En fin, no sé si se entiende el punto, pero lo que intento decir es que si la meta de tu programa es esa, como dije, me parece buena idea, pero la apelación a las responsabilidades sociales para atraer audiencia me parece que está un poco forzada. Hay ciertos productos excepcionales que milagrosamente logran satisfacer tanto a las masas como a los blanquitos intelectuales comemierdas, como los Simpson y Calle 13, pero lo hacen, de alguna misteriosa manera, satisfaciendo ambas demandas, no satisfaciendo una y “sermoneando” a la otra. Quizás 180 grados también pueda lograr ese milagro, y de hecho, creo que muchas veces lo logra. Pero si esa es la meta, creo que la estrategia debe ser otra.
Saludos.
Comment by Eugenio Martínez Rodríguez — October 4, 2008 @ 5:34 pm